lunes, 9 de marzo de 2026

Guerra, presión de algunos evangélicos y el abismo nuclear

Este artículo de Carlos Umaña viene titulado originalmente como "Guerra, religión y el abismo nuclear". Nosotros lo titulamos de la manera que ven por razones de mayor objetividad ya que ni siquiera entre los evangélicos hay unanimidad de pensamiento al respecto, aunque algunos de sus líderes reunidos con Donald Trump quieran incluir a todos en su apoyo a la política de D. Trump.

El fervor religioso [de algunos] está empujando al mundo hacia el borde — y el TPAN es nuestra línea roja.

Las plazas de Irán vuelven a llenarse de multitudes. Pero esta vez no protestan contra el despiadado régimen que ha reprimido brutalmente a su propia población; salen a las calles para apoyar al gobierno frente a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel.

Lo que vemos no es una operación quirúrgica ni una estrategia racional. No hay objetivos claros (al menos no públicamente). Es una guerra sin plan, sin horizonte y sin frenos. En Washington, las justificaciones cambian como el menú del día: “cambio de régimen”, “ataque preventivo”, “neutralizar una amenaza nuclear”. La diplomacia —la herramienta que evita que el mundo se incendie— ha sido sustituida por impulsos, maximalismo y una peligrosa mezcla de ideología y fe. Ya no es una semana, sino 8. El marco temporal se expande y nadie habla del “día después”.

Choque de relatos sagrados.

A esta desorientación estratégica se suma un motor ideológico inquietante: el fanatismo religioso que marca el conflicto como una “guerra santa”. Cuando todos creen tener un mandato divino y el “otro” es el agente del mal, no hay espacio para la contención.

En Estados Unidos , sectores influyentes del cristianismo evangélico llevan décadas promoviendo una visión teológica donde Israel es el escenario del “fin de los tiempos”. Para estos grupos, apoyar militarmente a Israel no es una decisión estratégica: es un mandato religioso . Esta visión ha influido en discursos, votaciones y decisiones de política exterior. Incluso han surgido denuncias de altos mandos militares interpretando los bombardeos a través del Libro del Apocalipsis, como pasos hacia el Armagedón y el retorno de Jesucristo. En esta narrativa, Irán deja de ser un Estado con intereses y contradicciones: se convierte en un enemigo apocalíptico.

En Israel, el gobierno ha intensificado el uso de citas bíblicas para justificar la ofensiva. Netanyahu ha comparado a Irán con los amalecitas, un enemigo ancestral descrito como la encarnación del mal, lo que convierte este conflicto en una lucha existencial. Además, parte de la coalición gobernante está formada por partidos ultranacionalistas y religiosos que ven la guerra como una oportunidad para reafirmar un proyecto basado en la expansión territorial y en la identidad étnico-religiosa. La moderación, en este contexto, es una debilidad.

En Irán , el asesinato del líder supremo ha activado un imaginario religioso profundamente arraigado en el martirio chiita, que, en vez de quitarle el apoyo al régimen represivo, ha movilizado a millones de personas a defenderlo, sin temor a la muerte, algo que podría enmarcarse como una “yihad defensiva”.

En medio de todo esto… armas nucleares.

Aquí es donde el conflicto se vuelve realmente peligroso.

Dos países armados con armas nucleares están atacando a uno que no las posee. El irresponsable bombardeo de las estructuras nucleares iraníes muestra una despreocupación por un posible desastre radiactivo. Si el conflicto arrastra a otros países nuclearmente armados, la crisis podría escalar hacia un verdadero Armagedón nuclear.

La arquitectura del derecho internacional, diseñada para evitar exactamente este tipo de escenarios, está siendo ignorada. La “ley de la selva” se normaliza. Y cuando manda la selva, las armas nucleares se convierten en la última palabra.

Necesitamos frenar esta espiral.

En medio de esta creciente anarquía, España se ha convertido en el bastión occidental que ha condenado abiertamente la guerra contra Irán. El presidente Pedro Sánchez ha negado a Estados Unidos el uso de bases conjuntas, defendiendo que “no se puede responder a una ilegalidad con otra”. Aunque España rechaza la represión del régimen iraní, también rechaza la vía de las bombas y exige un alto el fuego inmediato. No se trata de elegir bandos en un conflicto de fanatismos, sino de defender la legalidad internacional y la resolución pacífica.

El TPAN es nuestra línea roja.

El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN) no es un lujo moral. Es una necesidad urgente.

El TPAN:

  1. declara ilegítimas las armas más destructivas jamás creadas
  2. presiona a los Estados poseedores
  3. ofrece un marco para desmantelar arsenales
  4. rompe con la lógica suicida de la disuasión

No es simbólico. Es una salida real del callejón sin salida al que nos empujan el fanatismo, el nacionalismo religioso y la geopolítica sin control.

La historia no está escrita. Evitar un desastre nuclear requiere acción, presión pública, diplomacia real y un compromiso global con el TPAN. Estamos a tiempo.

Carlos Carlos UMAÑA

sábado, 7 de marzo de 2026

Hay que parar todas las guerras

UBICACIÓN: https://www.google.com/maps/place/Pl.+de+la+Concepci%C3%B3n,+38201+La+Laguna,+Santa+Cruz+de+Tenerife/@28.4903923,-16.3202451,245m/data=!3m1!1e3!4m6!3m5!1s0xc41cdc08d316593:0x13ad2b26d96bbfbd!8m2!3d28.490251!4d-16.3193868!16s%2Fg%2F1pv19pjq?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDMwOC4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D

SÁBADO 14 MARZO ¡A las calles!

HAY QUE PARAR LA GUERRA EN ORIENTE MEDIO.
NO OLVIDAR GAZA

Estimada/o amiga/o

Coherentes con la posición que PararLaGuerra.es viene defendiendo desde su nacimiento el 29 de octubre de 2023, vamos a responder a la barbarie que los bombardeos de EEUU e Israel están provocando, al ataque a la legalidad internacional que representan.

El SÁBADO 14 de MARZO en más de 150 poblaciones de todo el país PararLaGuerra convoca concentraciones con el lema: "Hay que Parar la Guerra en Oriente Medio. No Olvidar Gaza". Puedes encontrar las convocatorias aquí: https://pararlaguerra.es/listado-de-concentraciones/

El JUEVES 12 de MARZO publicaremos un manifiesto en EL PAÍS con la firma de cientos de personalidades y organizaciones. Puedes leerlo y firmarlo aquí: https://forms.gle/HU8SieDvEDn1J9ts9

jueves, 5 de marzo de 2026

No sabemos saborear la fe

3 Cuaresma – A
(Juan 4,5-42)
Evangelio del 8 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lectura-del-iii-domingo-de-cuaresma-ciclo-a-2_2026-03-08/?occurrence=2026-03-08&nskip=61465  

Tal vez, una de las mayores desgracias del cristianismo contemporáneo es la falta de «experiencia religiosa». Son muchos los que se dicen cristianos y, sin embargo, no saben lo que es disfrutar de su fe, sentirse a gusto con Dios y vivir saboreando su adhesión a Jesús. ¿Cómo se puede ser creyente sin gozar nunca del amor acogedor de Dios?.

El desarrollo de una teología de carácter marcadamente racional y la importancia que se le ha dado en Occidente a la formulación conceptual ha llevado con frecuencia a entender y vivir la fe como una «adhesión doctrinal» a Jesucristo. Bastantes cristianos «creen cosas» acerca de Jesús, pero no saben comunicarse gozosamente con él.

Algo parecido sucede a veces en la celebración litúrgica. Se observan correctamente los ritos externos y se pronuncian palabras hermosas, pero todo parece acontecer «fuera» de las personas. Se canta con los labios, pero el corazón está ausente. Se recibe el Cuerpo del Señor, pero no se produce una comunicación viva con él.

Es significativo también lo que sucede con la lectura de la Biblia. Los avances de la exégesis moderna nos han permitido conocer como nunca la composición de los libros sagrados, los géneros literarios o la estructura de los evangelios. Sin embargo, no hemos aprendido a saborear el evangelio de Jesús.

Todo esto produce una sensación extraña. Se diría que nos estamos moviendo en la «epidermis de la fe». En la Iglesia no faltan palabras ni sacramentos. Se predica todos los domingos. Se celebra la eucaristía. También hay bautizos, primeras comuniones y confirmaciones. Pero falta «algo», y no es fácil decir exactamente qué. Esto no es lo que vivieron los primeros creyentes.

Necesitamos una experiencia nueva del Espíritu que nos haga vivir por dentro y nos enseñe a «sentir y gustar de las cosas internamente», como decía Ignacio de Loyola. Nos falta gustar lo que decimos creer; saborear en nosotros la presencia callada pero real de Dios. Nos falta espontaneidad con él, confianza gozosa en su amor.

Esta experiencia de Dios no es fruto de nuestros esfuerzos y trabajos. Al Espíritu hay que «hacerle sitio» en la vida y en el corazón, en nuestras celebraciones y en la comunidad cristiana. La Iglesia de nuestros días ha de escuchar también hoy las palabras de Jesús a la samaritana: «Si conocieras el don de Dios…». Solo cuando se abre a la acción del Espíritu descubre el creyente esa agua prometida por Jesús, que se convierte dentro de nosotros en «manantial que salta hasta la vida eterna».

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/3-cuaresma-a-juan-45-42-3/

miércoles, 4 de marzo de 2026

Nota de prensa "Día Internacional de la mujer 2026"

Madrid, 04 de marzo de 2026.

NOTA DE PRENSA. Día internacional de la mujer. La brecha digital excluye a miles de mujeres del empleo digno ITD denuncia que la desigualdad adopta formas más sofisticadas, pero igualmente injustas cuando la tecnología se convierte en un filtro que decide quien accede a un trabajo.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) denuncia que no será posible construir una sociedad justa mientras millones de mujeres continúen atrapadas en la exclusión, la precariedad laboral y nuevas formas de desigualdad vinculadas a la digitalización.

Bajo el lema Ante la exclusión, trabajo decente, ITD pone este año el foco en un fenómeno creciente y silencioso: el impacto de las nuevas tecnologías, las plataformas digitales y la inteligencia artificial en el acceso al empleo y a los derechos laborales, una realidad que está afectando de manera especial a las mujeres.

“Cuando la tecnología se convierte en un filtro que decide quién accede a un trabajo y quién queda fuera, la desigualdad adopta formas más sofisticadas, pero igualmente injustas”, advierte la iniciativa.

Brecha digital: una nueva frontera de exclusión.

La rápida digitalización del mercado laboral exige competencias, dispositivos y conexión estable. Sin embargo, no todas las personas parten del mismo punto. Según el IX Informe FOESSA, un tercio de los hogares vulnerables —muchos de ellos encabezados por mujeres— vive en situación de “apagón digital”. En los hogares en pobreza severa, el 35% carece de conexión estable y el 34% no dispone de destrezas digitales suficientes.

Esta realidad tiene consecuencias directas: mujeres que no pueden inscribirse en ofertas de empleo, iniciar trámites administrativos o regularizar su situación porque las plataformas resultan inaccesibles o excesivamente complejas. La situación es especialmente grave en sectores feminizados y precarios, como los cuidados o el trabajo en el ámbito rural, donde la falta de tiempo y recursos dificulta adquirir competencias digitales. También afecta a personas de edad avanzada que quedan progresivamente desconectadas del sistema.

Tecnología sin mujeres, riesgo de sesgo.

ITD alerta además de la escasa participación femenina en el desarrollo de plataformas e inteligencia artificial. La baja presencia de mujeres en estos ámbitos puede generar sesgos estructurales que reproduzcan y amplifiquen desigualdades de género en el acceso al empleo y en la toma de decisiones automatizadas.

“La brecha digital no es sólo técnica: es una brecha de dignidad”, subraya la iniciativa.

Un llamado a la responsabilidad colectiva.

En este contexto, ITD reclama a las instituciones públicas y a la sociedad en su conjunto que impulsen políticas que garanticen recursos, formación y acompañamiento para reducir la brecha digital de género y evitar que la innovación tecnológica se convierta en un nuevo factor de exclusión.

Asimismo, recuerda que el trabajo digno es un derecho inalienable y una expresión concreta de la dignidad humana, y que la tecnología debe estar siempre al servicio de la vida y de la igualdad. En este sentido, el Papa León XIV recuerda que la Iglesia está llamada a ser “cercana al mundo del trabajo, compasiva y encarnada, para que el anuncio del Evangelio se convierta en presencia concreta de consuelo y esperanza, pero también en palabra profética que recuerde la importancia de garantizar el trabajo para todos”.

En este 8 de marzo, Iglesia por el Trabajo Decente reafirma su compromiso de seguir encarnada en el mundo del trabajo y de denunciar las estructuras laborales injustas que afectan a las mujeres. “Reclamamos justicia. Reclamamos igualdad. Reclamamos trabajo decente: derecho, no privilegio.”

CIFRAS SOBRE MUJER Y EMPLEO:

  1. Las mujeres cobran un 20% que los hombres. (EPA 2024)
  2. El 75% de los contratos a tiempo parcial en España están ocupados por mujeres, una parcialidad que “no es deseada ni voluntaria”
  3. El 22% de las mujeres trabaja a tiempo parcial, frente al 7% de los hombres.
  4. El 39% de la diferencia salarial entre hombres y mujeres se eliminaría si estas no atendieran los cuidados. (CCOO)
  5. El 93,43 % de las personas que trabajan a tiempo parcial por motivos familiares son mujeres. (UGT)
  6. Las mujeres adultas dedican 55,2 horas semanales a cuidados, frente a las 38,2 horas de los hombres, una brecha de 16,9 horas.
  7. El 50,5% de las mujeres se encarga de la mayor parte de los quehaceres domésticos, mientras que solo lo hace el 18,9% de los hombres.
  8. El 62,0% de las mujeres que nunca han trabajado señalan el cuidado de hijos o pareja como el principal motivo, en contraste con el 19,3% de los hombres.
  9. El 26,7% de los hogares sustentados por mujeres experimenta exclusión en el eje económico, frente al 21,3% de los sustentados por hombres.
  10. Las mujeres enfrentan peores indicadores de calidad en empleos tecnológicos (formación, autonomía y carrera), situándose casi 10 puntos porcentuales por debajo de los hombres. (Caritas, IX Informe FOESSA)

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