11 Tiempo ordinario – A (
Mateo 9,36–10,8)
Evangelio del 14 / Jun / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xi-domingo-del-tiempo-ordinario_2026-06-14/?occurrence=2026-06-14&nskip=61563 Muchos cristianos piensan
estar viviendo su fe con responsabilidad porque se preocupan de cumplir
determinadas prácticas religiosas y tratan de ajustar su comportamiento a unas
leyes morales y unas normas eclesiásticas.
Asimismo, muchas comunidades
cristianas piensan estar cumpliendo fielmente su misión porque se afanan en
ofrecer servicios de catequesis y educación de la fe, y se esfuerzan por
celebrar con dignidad el culto cristiano.
¿Es esto lo único que Jesús
quería poner en marcha al enviar a sus discípulos por el mundo?. ¿Es esta la
vida que quería infundir en el corazón de la historia?.
Necesitamos escuchar de nuevo
las palabras de Jesús para redescubrir la verdadera misión de los creyentes en
medio de esta sociedad. Así recoge el evangelista Mateo su mandato: «Id y
proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad
muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis lo habéis recibido, dadlo
gratis».
Nuestra primera tarea también
hoy es proclamar que Dios está cerca de nosotros, empeñado en salvar la
felicidad de la humanidad. Pero este anuncio de un Dios salvador no se hace
solo a través de discursos y palabras sugestivas. No se asegura solo con catequesis
ni clases de religión. Jesús nos recuerda la manera de proclamar a Dios:
trabajar gratuitamente por infundir a los hombres nueva vida.
«Curar enfermos», es decir,
liberar a las personas de todo lo que les roba vida y hace sufrir. Sanar el
alma y el cuerpo de los que se sienten destruidos por el dolor y angustiados
por la dureza despiadada de la vida diaria.
«Resucitar muertos», es
decir, liberar a las personas de aquello que bloquea sus vidas y mata su
esperanza. Despertar de nuevo el amor a la vida, la confianza en Dios, la
voluntad de lucha y el deseo de libertad en tantos hombres y mujeres en los que
la vida va muriendo poco a poco.«Limpiar leprosos», es decir,
limpiar esta sociedad de tanta mentira, hipocresía y convencionalismo. Ayudar a
las gentes a vivir con más verdad, sencillez y honradez.
«Arrojar demonios», es decir,
liberar a las personas de tantos ídolos que nos esclavizan, nos poseen y
pervierten nuestra convivencia. Allí donde se está liberando a las personas,
allí se está anunciando a Dios.
José Antonio Pagola https://www.gruposdejesus.com/11-tiempo-ordinario-a-mateo-936-108-2/