jueves, 23 de abril de 2026

Acertar con la puerta

4 Pascua – A
(Juan 10,1-10)
Evangelio del 26 / Abr / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-iv-domingo-de-pascua_2026-04-26/?occurrence=2026-04-26&nskip=61514

El evangelio de Juan presenta a Jesús con imágenes originales y bellas. Quiere que sus lectores descubran que solo él puede responder plenamente a las necesidades más fundamentales del ser humano. Jesús es «el pan de la vida»: quien se alimente de él no tendrá hambre. Es «la luz del mundo»: quien le siga no caminará en la oscuridad. Es «el buen pastor»: quien escuche su voz encontrará la vida.

Entre estas imágenes hay una, humilde y casi olvidada, que, sin embargo, encierra un contenido profundo. «Yo soy la puerta». Así es Jesús. Una puerta abierta. Quien le sigue cruza un umbral que conduce a un mundo nuevo: una manera nueva de entender y vivir la vida.

El evangelista lo explica con tres rasgos: «Quien entre por mí se salvará». La vida tiene muchas salidas. No todas llevan al éxito ni garantizan una vida plena. Quien, de alguna manera, sintoniza con Jesús y trata de seguirle, está entrando por la puerta acertada. No echará a perder su vida. La salvará.

El evangelista dice algo más. Quien entra por Jesús «podrá salir y entrar». Tiene libertad de movimientos. Entra en un espacio donde puede ser libre, pues solo se deja guiar por el Espíritu de Jesús. No es el país de la anarquía o del libertinaje. «Entra y sale» pasando siempre a través de esa «puerta» que es Jesús, y se mueve siguiendo sus pasos.

Todavía añade el evangelista otro detalle: quien entre por esa puerta que es Jesús «encontrará pastos», no pasará hambre ni sed. Encontrará alimento sólido y abundante para vivir.

Cristo es la «puerta» por la que hemos de entrar también hoy los cristianos, si queremos reavivar nuestra identidad. Un cristianismo formado por bautizados que se relacionan con un Jesús mal conocido, vagamente recordado, afirmado de vez en cuando de manera abstracta, un Jesús mudo que no dice nada especial al mundo de hoy, un Jesús que no toca los corazones… es un cristianismo sin futuro.

Solo Cristo nos puede conducir a un nivel nuevo de vida cristiana, mejor fundamentada, motivada y alimentada en el evangelio. Cada uno de nosotros podemos contribuir a que, en la Iglesia de los próximos años, se le sienta y se le viva a Jesús de manera más viva y apasionada. Podemos hacer que la Iglesia sea más de Jesús.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/4-pascua-a-juan-101-10-3/

miércoles, 22 de abril de 2026

Nota de prensa para la PAZ y NOVIOLENCIA

POR LA NOVIOLENCIA: LA RESPUESTA DEL EVANGELIO A LA GUERRA Y LA VIOLENCIA. Carta abierta a los Obispos y a todo el Pueblo de Dios

Un grupo de personas de diferentes organizaciones en España vinculadas a la Iglesia Católica y a la promoción de la noviolencia activa hemos decidido escribir una carta abierta a los hermanos Obispos de España, a todas las personas que tienen algún tipo de responsabilidad pastoral dentro de las múltiples vocaciones de la Iglesia y a todo el Pueblo de Dios.

Creemos que estamos viviendo un momento crucial en el mundo en el que los cristianos debemos avanzar en un compromiso más explícito a favor de la paz y contra las injusticias estructurales. Ya no se trata solo de señalar y denunciar los crecientes abusos y atentados a la dignidad de las personas y de los pueblos. A nuestro juicio la situación exige una respuesta integral y plenamente evangélica. La experiencia del último siglo en muchos lugares del mundo demuestra que la noviolencia es la práctica social y política más eficaz y fraternal para afrontar los grandes retos que tenemos por delante. Creemos que ha llegado la hora de hacer un esfuerzo colectivo en la Iglesia española para descubrir las posibilidades transformadoras de la noviolencia. Es una tarea comunitaria que requiere de pedagogía, de encuentros, de talleres, de entrenamiento y de mucha “caridad política”.

En esta carta solicitamos un esfuerzo consciente por promover la noviolencia de diferentes formas. A los obispos les pedimos la redacción de cartas pastorales, el desarrollo de planes de formación y promover la capacitación en noviolencia activa en parroquias, escuelas, seminarios, centros de estudio católicos, institutos de ciencias religiosas y universidades católicas, así como la celebración de fechas fundamentales de la noviolencia. A todos los agentes de pastoral, movimientos, organizaciones, y a toda la comunidad cristiana en su conjunto les pedimos que integren la noviolencia activa de forma creativa en sus programas de pastoral y pedimos una implicación efectiva a la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, en coordinación con la Comisión de Pastoral Social y Promoción Humana, para incrementar la presencia del testimonio de las experiencias y prácticas de la noviolencia del Evangelio en los medios de comunicación de la Conferencia Episcopal, así como difundir todo el potencial de la Doctrina Social de la Iglesia en estas cuestiones.

Todos los firmantes actuales y los que día a día se van sumando nos comprometemos a colaborar activamente para avanzar en este propósito. Para adherirse, hacer clic a este enlace (https://chk.me/oAJV5YP) o leer este QR.

Adjuntamos el documento aquí (https://chk.me/NewcL2D))

Contactos:

  • Correo electrónico de la Campaña: porlanoviolencia@etik.com
  • Moisés Mato: 617622909 - moi6mato@gmail.com
  • Nicolás Paz: 637735454 - n.paz@paxchristi.es
  • Fidel García: 653673530 - sgeneral@juspax-es.org

martes, 21 de abril de 2026

"No tengo miedo..."

No fue una respuesta cargada de enojo…
fue una respuesta nacida del alma
en medio del ruido, de las críticas
y de un mundo herido por la guerra,
el Papa León XIV no eligió pelear…
pero tampoco eligió callar.


Desde lo alto del cielo, en pleno vuelo,
dejó caer palabras que no buscan aplausos,
sino despertar corazones.


“No soy un político”, dijo con serenidad.
Y en esa sencillez, recordó algo profundo:
su voz no pertenece al poder…
pertenece al Evangelio.


Pero su calma no es silencio;
su paz no es debilidad.


Con firmeza, levantó la voz
por los que sufren,
por los inocentes,
por quienes han perdido todo
en medio de la violencia.


Porque cuando el dolor del mundo grita…
el corazón del pastor
no puede quedarse quieto.


Y entonces, con valentía, dijo:
“No tengo miedo…”.


No es un reto,
es una misión,
es la certeza de que la verdad
no necesita gritar para ser fuerte.


Es la fe de quien sabe
que Dios camina incluso
en medio de la oscuridad.


Porque el Evangelio
no se negocia,
no se usa,
no se adapta al poder;
se vive…
se anuncia…
y se defiende con amor.

Hoy, en un mundo dividido,
su voz nos recuerda el camino
que muchos han olvidado:
Bienaventurados
los que trabajan por la paz….

No es política,
es algo más grande,
más profundo,
más eterno;
es el Evangelio.


(Tomado de la red, de alguien que no le puso nombre de autor).

domingo, 19 de abril de 2026

Paz, desde dentro

Hace ya dos semanas tuve ocasión de participar en un encuentro virtual en el cual Carlos Darío Palma Lema hizo una exposición de lo que es o debe ser no sólo el primer peldaño de una escalera sino una de las barras esenciales para el sostenimiento de todos los demás peldaños que nos pueden llevar a la verdadera paz (la otra barra podría ser nuestra unión con Aquel que da sentido a toda nuestra vida y la Comunidad de la cual formamos parte).

Para quienes deseen conocer el contenido completo de su exposición pinchen AQUÍ.

“Viviendo la paz”.

Carlos Palma habla de este movimiento (“Living peace” en inglés) y de todo lo que tuvo que vivir para entender “por dónde empezar a construir la paz”. Con el dado de la paz fue dando cauce a la pregunta: “¿Qué puedo hacer para construir la paz?”.

Entre otras cosas dice: “la paz no es algo que nosotros hacemos sino algo que vivimos”, “la paz comienza en el corazón cuando yo amo”, “puedo vivir en un país pacífico y llevar la guerra dentro de mí”, “puedo tener la guerra en mi familia, en mi trabajo, en mi clase,… y para desmontarla necesitamos entrar en la raíz que es el corazón”, “hasta que el corazón humano no esté en paz nunca va a ser capaz de crear relaciones de paz entre los seres humanos y la naturaleza”.

Por eso “no hay que esperar a los demás, empecemos nosotros a vivir la paz, pero con convicción”, porque si no estamos convencidos en los pequeños gestos… de que con ellos generamos paz ¿qué nos hace pensar que habrá paz en el mundo si no somos capaces de vivir la paz cada uno de nosotros desde dentro?.

Carlos Palma cuenta que alguien le dijo: “Hay dos tipos de personas en la humanidad: aquéllos que han descubierto al prójimo” y “aquéllos que no lo descubren nunca” y entre ellos hay un abismo que los separa.

El culto al “YO” es tan grande que nos pasan desapercibidos completamente los demás, el YO nos aferra al poder, al afán de dominio sobre el otro,… no hay un “NOSOTROS”, llegamos a ser tan individualistas que ya no nos interesa lo que esté viviendo incluso alguien de nuestra propia familia, un vecino o alguien de nuestro barrio; la polarización que vivimos y percibimos constantemente en tantos ambientes (en redes sociales, en los parlamentos, en los M.C.S.,…) no es sino fruto de esa afirmación individualista, nuestro YO que nos hace enmimismados, y por supuesto no escuchamos lo que el otro nos quiera decir, nos hace sordos y ciegos; hemos perdido la esperanza -como uno más de los frutos de ese culto exacerbado del YO- porque si nos encerramos en nosotros mismos llegamos a la muerte de nuestra propia identidad; somos seres para la relación, no para vivir encerrados en nosotros mismos.

Todo está en el corazón, la PAZ también.

Desde los cimientos hasta el techo.

Necesitamos un diálogo interno en el que encontrarnos con nosotros mismos, un diálogo sincero, valiente, honesto, capaz de reconocer nuestras incoherencias con nuestro discurso teórico, saber reconocernos y perdonarnos a nosotros mismos… pues sólo descubriendo y reconociendo los errores podremos subsanarlos, rectificar, reorientar nuestro caminar.

Necesitamos un diálogo con Él… pues sólo Él nos puede dar la PAZ perfecta, su paz, no como la da el mundo. y luego preguntarnos: “¿Qué puedo hacer para construir esa paz?”.

Necesitamos VIVIR esa paz con los más cercanos, ser en el mundo la paz que queremos encontrar en él, empezando por nuestra familia, nuestras relaciones con la pareja, con nuestros hijos, hermanos, padres, abuelos,… sin que nadie quede al margen.

Hacer lo mismo en nuestros ambientes laborales, en los de militancia eclesial, social o política,… dando muestras en todos ellos de nuestra convicción de que es posible crear, tejer la paz desde los pequeños gestos, como en la historia del colibrí o del que devolvía estrellas de mar… al mar, una a una.

Y ya después, o mejor dicho: al mismo tiempo, podremos reivindicar cambios estructurales que generen paz para todos, paz universal que, por supuesto, son mucho más que la ausencia de guerras… pero nunca olvidar que esa paz anida en nuestro corazón y si ella no está allí… todo es vano, como vanos son todos nuestros esfuerzos si Él no construye la casa (Salmo 127,1).

Santi Catalán
santi257@gmail.com

jueves, 16 de abril de 2026

Recordar más a Jesús

3 Pascua – A (Lucas 24,13-35)
Evangelio del 19 / Abr / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-iii-domingo-de-pascua_2026-04-19/?occurrence=2026-04-19&nskip=61507 

El relato de los discípulos de Emaús nos describe la experiencia vivida por dos seguidores de Jesús mientras caminan desde Jerusalén hacia la pequeña aldea de Emaús, a ocho kilómetros de distancia de la capital. El narrador lo hace con tal maestría que nos ayuda a reavivar también hoy nuestra fe en Cristo resucitado.

lunes, 13 de abril de 2026

¿Por qué el Papa León XIV visita Canarias?

 

El Papa León XIV visitará Canarias para visibilizar el drama migratorio.

El Pontífice recorrerá Tenerife y Gran Canaria en un viaje programado entre el 6 y el 12 de junio

El Vaticano ha confirmado oficialmente que el Papa León XIV, Robert Prevost, viajará a España el próximo mes de junio. Esta visita, que se desarrollará entre los días 6 y 12, convertirá a España en el octavo país extranjero al que se desplaza durante su Pontificado.

Canarias y el reto de las migraciones.

La etapa canaria del viaje estará profundamente marcada por su carácter social y humanitario. El tema central de su paso por las islas será el fenómeno de las migraciones, un asunto de vital importancia para la comunidad autónoma.

Con esta decisión, León XIV recupera y materializa el deseo expresado por su antecesor, el Papa Francisco, de visitar el archipiélago. El objetivo principal del Pontífice en esta etapa es volver a situar la crisis migratoria en el centro del debate público internacional.

(Fuente: https://rtvc.es/papa-leon-xiv-visitara-canarias-visibilizar-drama-migratorio-dentro-gira-espana-26-febrero-2026/).

HIMNO: "Alza la mirada". 

domingo, 12 de abril de 2026

Campaña "Constructores de paz" (y VI): Ser artesanos de la paz.

(Continuación de: Campaña "Constructores de paz" (V): La paz se teje con Ecología Integral).

6.- "CONSTRUCTORES DE PAZ": DE LA DENUNCIA Y PROPUESTA A LA ACCIÓN. La campaña "Constructores de Paz" nos llama a la acción. Ser artesanos de la PAZ.

viernes, 10 de abril de 2026

Son casi las 6 de la mañana

El día aún no ha empezado del todo, pero en un patio de República Democrática del Congo ya hay movimiento.
Algunas mujeres llegan con sus cuadernos en la mano. Otras se acomodan en silencio. Poco a poco, todo se detiene. Entonces, alguien enciende una pequeña radio en el centro. Y comienza la clase.

jueves, 9 de abril de 2026

Vivir de su presencia

2 Pascua – A (Juan 20,19-32)
Evangelio del 12 / Abr / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-ii-domingo-de-pascua-o-de-la-divina-misericordia_2026-04-12/?occurrence=2026-04-12&nskip=61500

El relato de Juan no puede ser más sugerente e interpelante. Solo cuando ven a Jesús resucitado en medio de ellos, el grupo de discípulos se transforma. Recuperan la paz, desaparecen sus miedos, se llenan de una alegría desconocida, notan el aliento de Jesús sobre ellos y abren las puertas porque se sienten enviados a vivir la misma misión que él había recibido del Padre.