martes, 21 de abril de 2026

"No tengo miedo..."

No fue una respuesta cargada de enojo…
fue una respuesta nacida del alma
en medio del ruido, de las críticas
y de un mundo herido por la guerra,
el Papa León XIV no eligió pelear…
pero tampoco eligió callar.


Desde lo alto del cielo, en pleno vuelo,
dejó caer palabras que no buscan aplausos,
sino despertar corazones.


“No soy un político”, dijo con serenidad.
Y en esa sencillez, recordó algo profundo:
su voz no pertenece al poder…
pertenece al Evangelio.


Pero su calma no es silencio;
su paz no es debilidad.


Con firmeza, levantó la voz
por los que sufren,
por los inocentes,
por quienes han perdido todo
en medio de la violencia.


Porque cuando el dolor del mundo grita…
el corazón del pastor
no puede quedarse quieto.


Y entonces, con valentía, dijo:
“No tengo miedo…”.


No es un reto,
es una misión,
es la certeza de que la verdad
no necesita gritar para ser fuerte.


Es la fe de quien sabe
que Dios camina incluso
en medio de la oscuridad.


Porque el Evangelio
no se negocia,
no se usa,
no se adapta al poder;
se vive…
se anuncia…
y se defiende con amor.

Hoy, en un mundo dividido,
su voz nos recuerda el camino
que muchos han olvidado:
Bienaventurados
los que trabajan por la paz….

No es política,
es algo más grande,
más profundo,
más eterno;
es el Evangelio.


(Tomado de la red, de alguien que no le puso nombre de autor).

domingo, 19 de abril de 2026

Paz, desde dentro

Hace ya dos semanas tuve ocasión de participar en un encuentro virtual en el cual Carlos Darío Palma Lema hizo una exposición de lo que es o debe ser no sólo el primer peldaño de una escalera sino una de las barras esenciales para el sostenimiento de todos los demás peldaños que nos pueden llevar a la verdadera paz (la otra barra podría ser nuestra unión con Aquel que da sentido a toda nuestra vida y la Comunidad de la cual formamos parte).

Para quienes deseen conocer el contenido completo de su exposición pinchen AQUÍ.

“Viviendo la paz”.

Carlos Palma habla de este movimiento (“Living peace” en inglés) y de todo lo que tuvo que vivir para entender “por dónde empezar a construir la paz”. Con el dado de la paz fue dando cauce a la pregunta: “¿Qué puedo hacer para construir la paz?”.

Entre otras cosas dice: “la paz no es algo que nosotros hacemos sino algo que vivimos”, “la paz comienza en el corazón cuando yo amo”, “puedo vivir en un país pacífico y llevar la guerra dentro de mí”, “puedo tener la guerra en mi familia, en mi trabajo, en mi clase,… y para desmontarla necesitamos entrar en la raíz que es el corazón”, “hasta que el corazón humano no esté en paz nunca va a ser capaz de crear relaciones de paz entre los seres humanos y la naturaleza”.

Por eso “no hay que esperar a los demás, empecemos nosotros a vivir la paz, pero con convicción”, porque si no estamos convencidos en los pequeños gestos… de que con ellos generamos paz ¿qué nos hace pensar que habrá paz en el mundo si no somos capaces de vivir la paz cada uno de nosotros desde dentro?.

Carlos Palma cuenta que alguien le dijo: “Hay dos tipos de personas en la humanidad: aquéllos que han descubierto al prójimo” y “aquéllos que no lo descubren nunca” y entre ellos hay un abismo que los separa.

El culto al “YO” es tan grande que nos pasan desapercibidos completamente los demás, el YO nos aferra al poder, al afán de dominio sobre el otro,… no hay un “NOSOTROS”, llegamos a ser tan individualistas que ya no nos interesa lo que esté viviendo incluso alguien de nuestra propia familia, un vecino o alguien de nuestro barrio; la polarización que vivimos y percibimos constantemente en tantos ambientes (en redes sociales, en los parlamentos, en los M.C.S.,…) no es sino fruto de esa afirmación individualista, nuestro YO que nos hace enmimismados, y por supuesto no escuchamos lo que el otro nos quiera decir, nos hace sordos y ciegos; hemos perdido la esperanza -como uno más de los frutos de ese culto exacerbado del YO- porque si nos encerramos en nosotros mismos llegamos a la muerte de nuestra propia identidad; somos seres para la relación, no para vivir encerrados en nosotros mismos.

Todo está en el corazón, la PAZ también.

Desde los cimientos hasta el techo.

Necesitamos un diálogo interno en el que encontrarnos con nosotros mismos, un diálogo sincero, valiente, honesto, capaz de reconocer nuestras incoherencias con nuestro discurso teórico, saber reconocernos y perdonarnos a nosotros mismos… pues sólo descubriendo y reconociendo los errores podremos subsanarlos, rectificar, reorientar nuestro caminar.

Necesitamos un diálogo con Él… pues sólo Él nos puede dar la PAZ perfecta, su paz, no como la da el mundo. y luego preguntarnos: “¿Qué puedo hacer para construir esa paz?”.

Necesitamos VIVIR esa paz con los más cercanos, ser en el mundo la paz que queremos encontrar en él, empezando por nuestra familia, nuestras relaciones con la pareja, con nuestros hijos, hermanos, padres, abuelos,… sin que nadie quede al margen.

Hacer lo mismo en nuestros ambientes laborales, en los de militancia eclesial, social o política,… dando muestras en todos ellos de nuestra convicción de que es posible crear, tejer la paz desde los pequeños gestos, como en la historia del colibrí o del que devolvía estrellas de mar… al mar, una a una.

Y ya después, o mejor dicho: al mismo tiempo, podremos reivindicar cambios estructurales que generen paz para todos, paz universal que, por supuesto, son mucho más que la ausencia de guerras… pero nunca olvidar que esa paz anida en nuestro corazón y si ella no está allí… todo es vano, como vanos son todos nuestros esfuerzos si Él no construye la casa (Salmo 127,1).

Santi Catalán
santi257@gmail.com

jueves, 16 de abril de 2026

Recordar más a Jesús

3 Pascua – A (Lucas 24,13-35)
Evangelio del 19 / Abr / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-iii-domingo-de-pascua_2026-04-19/?occurrence=2026-04-19&nskip=61507 

El relato de los discípulos de Emaús nos describe la experiencia vivida por dos seguidores de Jesús mientras caminan desde Jerusalén hacia la pequeña aldea de Emaús, a ocho kilómetros de distancia de la capital. El narrador lo hace con tal maestría que nos ayuda a reavivar también hoy nuestra fe en Cristo resucitado.

lunes, 13 de abril de 2026

¿Por qué el Papa León XIV visita Canarias?

 

El Papa León XIV visitará Canarias para visibilizar el drama migratorio.

El Pontífice recorrerá Tenerife y Gran Canaria en un viaje programado entre el 6 y el 12 de junio

El Vaticano ha confirmado oficialmente que el Papa León XIV, Robert Prevost, viajará a España el próximo mes de junio. Esta visita, que se desarrollará entre los días 6 y 12, convertirá a España en el octavo país extranjero al que se desplaza durante su Pontificado.

Canarias y el reto de las migraciones.

La etapa canaria del viaje estará profundamente marcada por su carácter social y humanitario. El tema central de su paso por las islas será el fenómeno de las migraciones, un asunto de vital importancia para la comunidad autónoma.

Con esta decisión, León XIV recupera y materializa el deseo expresado por su antecesor, el Papa Francisco, de visitar el archipiélago. El objetivo principal del Pontífice en esta etapa es volver a situar la crisis migratoria en el centro del debate público internacional.

(Fuente: https://rtvc.es/papa-leon-xiv-visitara-canarias-visibilizar-drama-migratorio-dentro-gira-espana-26-febrero-2026/).

HIMNO: "Alza la mirada". 

domingo, 12 de abril de 2026

Campaña "Constructores de paz" (y VI): Ser artesanos de la paz.

(Continuación de: Campaña "Constructores de paz" (V): La paz se teje con Ecología Integral).

6.- "CONSTRUCTORES DE PAZ": DE LA DENUNCIA Y PROPUESTA A LA ACCIÓN. La campaña "Constructores de Paz" nos llama a la acción. Ser artesanos de la PAZ.

viernes, 10 de abril de 2026

Son casi las 6 de la mañana

El día aún no ha empezado del todo, pero en un patio de República Democrática del Congo ya hay movimiento.
Algunas mujeres llegan con sus cuadernos en la mano. Otras se acomodan en silencio. Poco a poco, todo se detiene. Entonces, alguien enciende una pequeña radio en el centro. Y comienza la clase.

jueves, 9 de abril de 2026

Vivir de su presencia

2 Pascua – A (Juan 20,19-32)
Evangelio del 12 / Abr / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-ii-domingo-de-pascua-o-de-la-divina-misericordia_2026-04-12/?occurrence=2026-04-12&nskip=61500

El relato de Juan no puede ser más sugerente e interpelante. Solo cuando ven a Jesús resucitado en medio de ellos, el grupo de discípulos se transforma. Recuperan la paz, desaparecen sus miedos, se llenan de una alegría desconocida, notan el aliento de Jesús sobre ellos y abren las puertas porque se sienten enviados a vivir la misma misión que él había recibido del Padre.

martes, 7 de abril de 2026

El imaginero

"¿De qué quiere Usted la imagen? 
-preguntó el IMAGINERO-:
Tenemos santos de pino,
hay imágenes de yeso,
mire este Cristo yacente,
madera de puro cedro,
depende de quién la encarga,
una familia o un templo,
o si el único objetivo
es ponerla en un museo".