domingo, 19 de abril de 2026

Paz, desde dentro

Hace ya dos semanas tuve ocasión de participar en un encuentro virtual en el cual Carlos Darío Palma Lema hizo una exposición de lo que es o debe ser no sólo el primer peldaño de una escalera sino una de las barras esenciales para el sostenimiento de todos los demás peldaños que nos pueden llevar a la verdadera paz (la otra barra podría ser nuestra unión con Aquel que da sentido a toda nuestra vida y la Comunidad de la cual formamos parte).

Para quienes deseen conocer el contenido completo de su exposición pinchen AQUÍ.

“Viviendo la paz”.

Carlos Palma habla de este movimiento (“Living peace” en inglés) y de todo lo que tuvo que vivir para entender “por dónde empezar a construir la paz”. Con el dado de la paz fue dando cauce a la pregunta: “¿Qué puedo hacer para construir la paz?”.

Entre otras cosas dice: “la paz no es algo que nosotros hacemos sino algo que vivimos”, “la paz comienza en el corazón cuando yo amo”, “puedo vivir en un país pacífico y llevar la guerra dentro de mí”, “puedo tener la guerra en mi familia, en mi trabajo, en mi clase,… y para desmontarla necesitamos entrar en la raíz que es el corazón”, “hasta que el corazón humano no esté en paz nunca va a ser capaz de crear relaciones de paz entre los seres humanos y la naturaleza”.

Por eso “no hay que esperar a los demás, empecemos nosotros a vivir la paz, pero con convicción”, porque si no estamos convencidos en los pequeños gestos… de que con ellos generamos paz ¿qué nos hace pensar que habrá paz en el mundo si no somos capaces de vivir la paz cada uno de nosotros desde dentro?.

Carlos Palma cuenta que alguien le dijo: “Hay dos tipos de personas en la humanidad: aquéllos que han descubierto al prójimo” y “aquéllos que no lo descubren nunca” y entre ellos hay un abismo que los separa.

El culto al “YO” es tan grande que nos pasan desapercibidos completamente los demás, el YO nos aferra al poder, al afán de dominio sobre el otro,… no hay un “NOSOTROS”, llegamos a ser tan individualistas que ya no nos interesa lo que esté viviendo incluso alguien de nuestra propia familia, un vecino o alguien de nuestro barrio; la polarización que vivimos y percibimos constantemente en tantos ambientes (en redes sociales, en los parlamentos, en los M.C.S.,…) no es sino fruto de esa afirmación individualista, nuestro YO que nos hace enmimismados, y por supuesto no escuchamos lo que el otro nos quiera decir, nos hace sordos y ciegos; hemos perdido la esperanza -como uno más de los frutos de ese culto exacerbado del YO- porque si nos encerramos en nosotros mismos llegamos a la muerte de nuestra propia identidad; somos seres para la relación, no para vivir encerrados en nosotros mismos.

Todo está en el corazón, la PAZ también.

Desde los cimientos hasta el techo.

Necesitamos un diálogo interno en el que encontrarnos con nosotros mismos, un diálogo sincero, valiente, honesto, capaz de reconocer nuestras incoherencias con nuestro discurso teórico, saber reconocernos y perdonarnos a nosotros mismos… pues sólo descubriendo y reconociendo los errores podremos subsanarlos, rectificar, reorientar nuestro caminar.

Necesitamos un diálogo con Él… pues sólo Él nos puede dar la PAZ perfecta, su paz, no como la da el mundo. y luego preguntarnos: “¿Qué puedo hacer para construir esa paz?”.

Necesitamos VIVIR esa paz con los más cercanos, ser en el mundo la paz que queremos encontrar en él, empezando por nuestra familia, nuestras relaciones con la pareja, con nuestros hijos, hermanos, padres, abuelos,… sin que nadie quede al margen.

Hacer lo mismo en nuestros ambientes laborales, en los de militancia eclesial, social o política,… dando muestras en todos ellos de nuestra convicción de que es posible crear, tejer la paz desde los pequeños gestos, como en la historia del colibrí o del que devolvía estrellas de mar… al mar, una a una.

Y ya después, o mejor dicho: al mismo tiempo, podremos reivindicar cambios estructurales que generen paz para todos, paz universal que, por supuesto, son mucho más que la ausencia de guerras… pero nunca olvidar que esa paz anida en nuestro corazón y si ella no está allí… todo es vano, como vanos son todos nuestros esfuerzos si Él no construye la casa (Salmo 127,1).

Santi Catalán
santi257@gmail.com

sábado, 18 de abril de 2026

Una medida de responsabilidad política, ética y social.

Mons. Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal, en la reunión en el Congreso de los Diputados con los partidos mayoritarios PP y PSOE en relación a la Iniciativa Legislativa Popular tomada en consideración en abril de 2024 por el Congreso (FOTO: junio de 2025).

Entidades de Iglesia consideran la regularización extraordinaria de personas migrantes una medida de responsabilidad política, ética y social.

  • Pide a la Administración que ofrezca posibilidades de registro presencial de expedientes a todas las personas extranjeras potencialmente beneficiarias.
  • La regularización es un refrendo a la sociedad civil que consiguió recabar más de 600.000 firmas para la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular.

La Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES), la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Cáritas y el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española consideran que la aprobación del Real Decreto, que permitirá una regularización extraordinaria de personas migrantes, es una medida de responsabilidad política, ética y social.

Ante un proceso tan complejo técnica y logísticamente que ha de desarrollarse en un período muy limitado de tiempo, las entidades firmantes confían en que el proceso de regularización extraordinaria dé respuesta a todas las personas que se encuentran en situación administrativa irregular, en particular aquellas que llevan sufriendo estas circunstancias durante un largo período de tiempo y no logran regularizar su situación por las vías ordinarias de la normativa de extranjería.

Este objetivo únicamente será posible si la Administración se dota de los medios adecuados para ofrecer información de calidad y ofrece posibilidades de registro presencial de expedientes a todas las personas extranjeras potencialmente beneficiarias.

Expresión coherente del Evangelio.

La acogida, la protección y la dignificación de las personas migrantes constituyen para la Iglesia una exigencia inherente a su misión. No se trata únicamente de una opción pastoral, sino también una exigencia en materia de derechos humanos y por tanto de una expresión coherente del Evangelio en la vida pública.

Este paso decidido hacia una sociedad más justa e inclusiva, donde nadie quede relegado a la invisibilidad y la exclusión, supone además un refrendo al proceso participativo impulsado por la sociedad civil, que logró concitar a más de 900 organizaciones de toda índole y recabar más de 600.000 firmas para la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP).

Desde el año 2023 las cuatro entidades eclesiales han participado en este proceso y en multitud de reuniones con actores políticos y sociales exponiendo la preocupación compartida y constatada en el día a día de su labor de acompañamiento por la relación innegable entre irregularidad administrativa y exclusión social. La irregularidad administrativa coloca a las personas que residen en España en una situación de fuerte vulnerabilidad, ya que limita gravemente su acceso a derechos básicos y las expone a múltiples formas de discriminación. Según el IX Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social, casi nueve millones de personas migrantes viven en nuestro país. La situación administrativa irregular en la que están muchas de ellas provoca que el 68% se encuentre en exclusión social.

Según los últimos datos publicados por Cáritas, el 47% de las personas acompañadas por la institución en 2024 no tenía regularizada su situación, lo que equivale aproximadamente a unas 550.000 personas. Una cifra que no para de crecer desde 2019. Al final, la irregularidad no solo limita la autonomía personal, sino que genera un círculo de invisibilidad y desprotección que afecta a toda la convivencia social.

Salir de la incertidumbre y la vulnerabilidad. La regularización administrativa transforma de manera profunda la vida de las personas migrantes, porque les permite salir de la incertidumbre y la vulnerabilidad asociadas a la irregularidad y acceder plenamente a derechos y oportunidades básicas. Contar con una autorización de residencia y trabajo abre la puerta al empleo formal y digno, a la estabilidad económica y a la posibilidad de planificar un proyecto de vida. También facilita el acceso efectivo a la sanidad, la vivienda, la educación y otros servicios esenciales, además de permitir realizar trámites cotidianos —como abrir una cuenta bancaria o firmar un contrato— sin miedo. La regularización reduce la exposición a la explotación laboral, a la discriminación y a situaciones de abuso, y ofrece la tranquilidad de poder circular y relacionarse con las instituciones sin riesgo. En definitiva, supone pasar de la invisibilidad y la precariedad a la protección, la autonomía y la plena participación social. La regularización permitirá que cientos de miles de personas coticen, paguen impuestos y contribuyan formalmente al sostenimiento de los servicios públicos, reforzando el Estado del bienestar.

jueves, 16 de abril de 2026

Recordar más a Jesús

3 Pascua – A (Lucas 24,13-35)
Evangelio del 19 / Abr / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-iii-domingo-de-pascua_2026-04-19/?occurrence=2026-04-19&nskip=61507 

El relato de los discípulos de Emaús nos describe la experiencia vivida por dos seguidores de Jesús mientras caminan desde Jerusalén hacia la pequeña aldea de Emaús, a ocho kilómetros de distancia de la capital. El narrador lo hace con tal maestría que nos ayuda a reavivar también hoy nuestra fe en Cristo resucitado.

Dos discípulos de Jesús se alejan de Jerusalén abandonando el grupo de seguidores que se ha ido formando en torno a él. Muerto Jesús, el grupo se va deshaciendo. Sin él no tiene sentido seguir reunidos. El sueño se ha desvanecido. Al morir Jesús muere también la esperanza que había despertado en sus corazones. ¿No está sucediendo algo de esto en nuestras comunidades? ¿No estamos dejando morir la fe en Jesús?.

Sin embargo, estos discípulos siguen hablando de Jesús. No lo pueden olvidar. Comentan lo sucedido. Tratan de buscar algún sentido a lo que han vivido junto a él. «Mientras conversan, Jesús se acerca y se pone a caminar con ellos». Es el primer gesto del Resucitado. Los discípulos no son capaces de reconocerlo, pero Jesús ya está presente caminando junto a ellos. ¿No camina hoy Jesús veladamente junto a tantos creyentes que abandonan la Iglesia, pero lo siguen recordando?.

La intención del narrador es clara: Jesús se acerca cuando los discípulos lo recuerdan y hablan de él. Se hace presente allí donde se comenta su Evangelio, donde hay interés por su mensaje, donde se conversa sobre su estilo de vida y su proyecto. ¿No está Jesús tan ausente entre nosotros porque hablamos poco de él?.

Jesús está interesado en conversar con ellos: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». No se impone revelándoles su identidad. Les pide que sigan contando su experiencia. Conversando con él irán descubriendo su ceguera. Se les abrirán los ojos cuando, guiados por su palabra, hagan un recorrido interior. Es así. Si en la Iglesia hablamos más de Jesús y conversamos más con él, nuestra fe revivirá.

Los discípulos le hablan de sus expectativas y decepciones; Jesús les ayuda a ahondar en la identidad del Mesías crucificado. El corazón de los discípulos comienza a arder; sienten necesidad de que aquel «desconocido» se quede con ellos. Al celebrar la cena eucarística se les abren los ojos y lo reconocen: ¡Jesús está con ellos alimentando su fe!.

Los cristianos hemos de recordar más a Jesús: citar sus palabras, comentar su estilo de vida, ahondar en su proyecto. Hemos de abrir más los ojos de nuestra fe y descubrirlo lleno de vida en nuestras eucaristías. Jesús no está ausente. Camina junto a nosotros.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/3-pascua-a-lucas-2413-35-5/

miércoles, 15 de abril de 2026

Informe del Consejo de Estado en relación con el proceso de Regularización Extraordinaria de personas extranjeras.

 

Informe del Consejo de Estado en relación con el proceso de Regularización Extraordinaria de personas extranjeras: https://drive.google.com/file/d/1ut1orf9pJzs1kv6EAM2ExRIjavkw7-ok/view?usp=sharing

Una vez aprobada la regularización definitivamente en el Consejo de Ministros y que se publique en el BOE. la Fundación para la Ciudadanía Global, organización promotora de la ILP Regularización e inscrita como entidad colaboradora para la regularización, pasa a detallar lo que está claro y lo que aún no lo está:

LO QUE ESTÁ CLARO:

Se regularizarán las personas que acrediten una de estas dos vías:

  1. Vía protección internacional: Se regularizarán las personas que hayan solicitado protección internacional antes del 1 de enero de 2026 y la solicitud esté pendiente de resolver.
  2. Vía 5 meses en España: Se regularizarán las personas que hayan entrado en España antes del 1 de enero de 2026 (y que acrediten 5 meses en España), que no tengan antecedentes penales y que cumplan alguna de estas vías:
    •  que hayan trabajado por cuenta ajena.
    •  que presenten una oferta de trabajo laboral,
    •  que acrediten la condición de beneficiaria por reagrupación familiar,
    •  que acrediten la condición de vulnerabilidad. 

LO QUE NO ESTÁ CLARO:

A raíz de las recomendaciones realizadas por el Consejo de Estado, aún está por aclarar:

  1. No está aún claro si las personas que se regularicen por la vía de solicitud de protección internacional, pierden la posibilidad de recibir la aprobación de protección internacional (como decía el texto del gobierno), o si la regularización es compatible con la situación de protección internacional (como defiende el Consejo de Estado).
  2. No está aún claro si, para las personas que proceden de países donde no es posible conseguir un certificado de antecedentes penales, valdrá con una declaración de la persona de que no tiene dichos antecedentes, a la espera de conseguir el certificado. El Consejo de Estado se opone a esta posibilidad alegando inseguridad jurídica.
  3. Respecto a la condición de vulnerabilidad, el gobierno defiende que las entidades del Tercer Sector inscritas como entidades colaboradoras de extranjería puedan emitir un certificado de vulnerabilidad. El Consejo de Estado pone esto en cuestión (aunque no se opone) ya que se le estaría dando una doble función a estas entidades, ser intermediarias para la presentación de la solicitud de regularización de las personas extranjeras y, al mismo tiempo, establecer su posible condición de vulnerabilidad.
  4. No está claro si finalmente se ampliará el plazo más allá del 30 de junio para la presentación de las solicitudes. El Consejo de Estado ha alertado que se esperan 750.000 solicitudes y que se hace difícil la gestión de todas ellas en solo dos meses y medio. No esperamos de todas formas una prolongación del plazo por parte del gobierno.
  5. Finalmente, aún está por aclarar definitivamente los lugares donde se van a poder presentar las solicitudes. El gobierno pretende habilitar las oficinas de correos y las oficinas de la seguridad social como lugares donde se puedan presentar. También pretende poner en funcionamiento a los empleados de la empresa pública de Tragsatec para ayudar a la tramitación (nunca a la decisión). Respecto a la vía telemática, el gobierno va a permitir la presentación de solicitudes utilizando el certificado de digital de personas acreditadas por las entidades colaboradoras de extranjería.

Fundación para la Ciudadanía Global.