viernes, 8 de mayo de 2026

El 1º de mayo no es de izquierdas

Pues sí, ustedes leyeron bien: “el 1º de mayo no es de izquierdas”, pero es que ¿es de derechas entonces?, pues… no, tampoco lo es porque o lo es de todas las tendencias políticas o no lo es de nadie. Esto es sólo un "pensamiento e voz alta" ante comentarios de amigos que se manifiestan muy críticos con las manifestaciones del 1º de mayo.

Una historia y una dignidad.

A estas alturas pocos habrá que no sepan de dónde arranca la celebración del 1º de mayo que no vamos a repetir aquí ni tampoco resumir, pero sí al menos facilitar para quien quiera saber con detalle a qué nos referimos:

De ambas fuentes de información y de otras muchas que se podrían citar hay algunos datos comunes a todas que nos conviene no olvidar a todos:

  1. Quienes padecían los abusos en el ámbito laboral eran seres humanos.
  2. Quienes los sufrían veían anulados completamente sus derechos al descanso, a una vida familiar cuyos tiempos compartidos tuvieran un mínimo de cantidad y calidad, a unos salarios dignos, a unas condiciones mínimas de seguridad en el trabajo.
  3. Quienes aportaban la fuerza de trabajo percibían unos sueldos irrisorios en comparación con todo lo que éstos aportaban a los bolsillos de quienes los explotaban.
  4. El mundo obrero carecía absolutamente de órganos institucionales que pudieran defender sus derechos e intereses, quedando por lo tanto a merced de la arbitrariedad de cualquiera que no tuviera escrúpulos en cometer aquellos abusos.
  5. Todas y todos ellos tenían dignidad humana.

Aparte de a las personas inmigrantes, sin papeles, que llegan a nuestro suelo escapando de escenarios de guerra, hambrunas, desastres climáticos, persecución ideológica, política o religiosa,… ¿a quiénes se podrían comparar aquellos obreros y obreras?.

¿Para qué nos manifestamos el 1º de mayo?.

Dicen que “el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”, así que no es exagerado decir que “nos manifestamos y llenamos calles, avenidas y plazas el 1º de mayo para que más nunca se repita aquella historia que no sólo es recuerdo de aquellos abusos (y que hoy siguen sufriendo otras PERSONAS sin papeles) sino también para recordar a quienes se plantaron, dijeron ¡basta! aunque fueran masacrados como auténticos mártires. El recuerdo de todos ellos en sí ya justifica plenamente lo que hoy seguimos haciendo cada 1º de mayo.

Pero también nos manifestamos porque hoy siguen habiendo tendencias en cierto empresariado (especialmente de grandes empresas y multinacionales) al que bien poco o nada le importan las personas sino únicamente sus intereses particulares, su enriquecimiento y no perder competitividad respecto a otras empresas, y por lo tanto necesitamos velar para recordar que “necesitamos ser tratados como lo que somos: PERSONAS, con dignidad humana, con necesidad de descanso, de tener relaciones humanas de calidad y de una justa correspondencia entre fuerza de trabajo invertida y salario y demás condiciones laborales dignas”.

Mucho rojo en estas manis.

Entiéndase sindicatos de corte izquierdista, partidos políticos de izquierda,… pero tampoco son los únicos. Hay sindicatos claramente independientes que no son para nada corporativistas, hay también personas que sin ser votantes de partidos de izquierda comprenden perfectamente las finalidades de estos actos, etc…

Pero abundan consignas, gritos, voces,... banderas, siglas,… que nombran a la rama izquierda de nuestra sociedad, eso es cierto. La pregunta es ¿por qué es así?, ¿no debiera eso cuestionarnos a todos, incluso a quienes dicen ser de derechas?, ¿qué tienen en común estos “rojos” y aquellos trabajadores que dieron hasta su vida por mejorar las condiciones laborales?.

“Es que aprovechan también para meterse en política y se ponen a criticar a Trump y a Netanyaju y debieran ceñirse a lo estrictamente laboral”, dicen algunos; pregunta: ¿acaso no hay ninguna relación entre los crímenes contra la humanidad que ambos mandatarios ordenan con la muerte de miles de personas humildes, gente obrera como nosotros?; el movimiento obrero entiende la solidaridad con todos los trabajadores y trabajadoras del mundo como algo sustancial de su identidad, ¿no es comprensible, por lo tanto, que se critiquen los crímenes de guerra, el abuso de los bancos y las tendencias imperialistas de algunos mandatarios?.

Dignidad humana.

Esto es lo que debiera unirnos a todos. El denominador común de todas las reivindicaciones obreras apunta a esto: a poner en valor y fortalecer la dignidad humana de todas y todos los trabajadores, fuere cual fuere su ámbito laboral en el que desarrolle su actividad.

Si esa dignidad humana es ninguneada, degradada, no respetada,… es justo, es legítimo y necesario reivindicarla y eso… ¡no es tarea de la izquierda únicamente!, ¡¡es TAREA DE TODOS!!, también de quienes dicen ser votantes de partidos de derechas o de ultraderecha, también de los apartidistas o apolíticos.

La dignidad humana no tiene ideología, no tiene bandera, no tiene frases hechas,… porque es inherente a toda persona, nacional o extranjera, de una raza o de otra, creyente o no creyente, de una cultura o de otra,… es universal.

Al año que viene.

A ver si para el año que viene nos encontramos todos en ese 1º de mayo de 2027 y en la misma manifestación, no unos a una hora y otros a otra (como por desgracia sigue ocurriendo hoy).

A ver si al año que viene abundan tanto las banderas con los anagramas de los partidos de derechas como de los de izquierda pero reivindicando lo mismo: trabajo y condiciones dignas laborales para todo ser humano.

A ver si para el año que viene nos olvidamos todos de lo que nos divide o diferencia y nos unimos en aquello que todos compartimos: el respeto y cuidado de nuestra dignidad humana que es siempre mucho más valiosa que todo el dinero del mundo.

A ver si al año que viene demostramos que somos un pueblo realmente unido aunque seamos tan diversos y aprovechamos esta diversidad como una bendición, una oportunidad para crecer y en diálogo aprendemos a ir todos a una por lo que más importa y nos beneficia a todos.

Santi Catalán
santi257@gmail.com

jueves, 7 de mayo de 2026

No estamos huérfanos

6 Pascua – A
(Juan 14,15-21)
Evangelio del 10 / May / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-vi-domingo-de-pascua_2026-05-10/?occurrence=2026-05-10&nskip=61528

Una Iglesia formada por cristianos que se relacionan con un Jesús mal conocido, poco amado y apenas recordado de manera rutinaria es una Iglesia que corre el riesgo de irse extinguiendo. Una comunidad cristiana reunida en torno a un Jesús apagado, que no seduce ni toca los corazones, es una comunidad sin futuro.

En la Iglesia de Jesús necesitamos urgentemente una calidad nueva en nuestra relación con él. Necesitamos comunidades cristianas marcadas por la experiencia viva de Jesús. Todos podemos contribuir a que en la Iglesia se le sienta y se le viva a Jesús de manera nueva. Podemos hacer que sea más de Jesús, que viva más unida a él. ¿Cómo?.

Juan recrea en su evangelio la despedida de Jesús en la última cena. Los discípulos intuyen que dentro de muy poco les será arrebatado. ¿Qué será de ellos sin Jesús?. ¿A quién le seguirán?. ¿Dónde alimentarán su esperanza?. Jesús les habla con ternura especial. Antes de dejarlos quiere hacerles ver cómo podrán vivir unidos a él, incluso después de su muerte.

Antes que nada, ha de quedar grabado en su corazón algo que no han de olvidar jamás: «No os dejaré huérfanos. Volveré». No han de sentirse nunca solos. Jesús les habla de una presencia nueva que los envolverá y les hará vivir, pues los alcanzará en lo más íntimo de su ser. No los olvidará. Vendrá y estará con ellos.

Jesús no podrá ya ser visto con la luz de este mundo, pero podrá ser captado por sus seguidores con los ojos de la fe. ¿No hemos de cuidar y reavivar mucho más esta presencia de Jesús resucitado en medio de nosotros?. ¿Cómo vamos a trabajar por un mundo más humano y una Iglesia más evangélica si no le sentimos a él junto a nosotros?.

Jesús les habla de una experiencia nueva que hasta ahora no han conocido sus discípulos, mientras lo seguían por los caminos de Galilea: «Sabréis que yo estoy con mi Padre y vosotros conmigo». Esta es la experiencia básica que sostiene nuestra fe. En el fondo de nuestro corazón cristiano sabemos que Jesús está con el Padre y nosotros estamos con él. Esto lo cambia todo.

Esta experiencia está alimentada por el amor: «Al que me ama… yo también lo amaré y me revelaré a él». ¿Es posible seguir a Jesús tomando la cruz cada día sin amarlo y sin sentirnos amados entrañablemente por él?. ¿Es posible evitar la decadencia del cristianismo sin reavivar este amor?. ¿Qué fuerza podrá mover a la Iglesia si lo dejamos apagar?. ¿Quién podrá llenar el vacío de Jesús?. ¿Quién podrá sustituir su presencia viva en medio de nosotros?.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/6-pascua-a-juan-1415-21-3/

martes, 5 de mayo de 2026

Contra la paz y noviolencia

En teoría nadie quiere la guerra y a nadie le gusta que le llamen "violento", sin embargo la violencia en sus múltiples formas en que se manifiesta está presente muchas veces de forma callada pero tristemente contundente en las estructuras sociales, económicas, laborales, políticas,... Para construir la paz por caminos de noviolencia vamos a necesitar transformar no sólo actitudes personales sino sobre todo estructurales.

Violencias mil.

El flagelo de la guerra. 

Según el Índice de Paz Global, existen 59 conflictos activos con 96 países involucrados más allá de sus fronteras, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial, con mayor y creciente impacto sobre la población civil. (Datos en PoliticaNoviolencia).

El gasto militar a nivel mundial continúa en ascenso. “El gasto en defensa (de los Estados Miembro de la Unión Europea) en 2025 creció un 11% en comparación con 2024 y un 62,87% en comparación con 2020” (Consejo Europeo, 2026).

En España. 

También España es una sociedad que necesita una paz para tejer noviolencia. Según el Ministerio del Interior, en 2025, España registró un aumento del 7,7% en homicidios, un 2,8% en agresiones sexuales y un 5,5% en tráfico de drogas, mientras que la violencia machista alcanzó una tasa de una mujer asesinada cada 7,4 días.

No fallan las personas, falla el sistema. Apostamos por un sistema de cuidados y de relaciones que superen estructuras violentas generadas por la desigualdad y la exclusión. El IX Informe FOESSA señala que nuestro país cuenta con una de las tasas de desigualdad más altas de Europa. La integración social se erosiona y la exclusión grave permanece muy por encima de los niveles de 2007. En 2024, la exclusión severa se sitúa un 52% por encima de 2007, lo que arroja un saldo de 4,3 millones de personas.

La violencia estructural... mata. 

El estudio “Paz en un mundo en conflicto. Radiografía de la opinión pública española sobre paz y desarrollo” de Manos Unidas, en su capítulo Paz más allá de la ausencia de guerra: la percepción de la población española”, destaca que el 94 % de las personas encuestadas en España considera que la paz es mucho más que la ausencia de guerras y que sólo puede construirse desde la justicia social, el respeto de los derechos humanos y la dignidad de las personas. Nueve de cada diez creen que combatir el hambre y la pobreza es clave para prevenir los conflictos y lograr una paz duradera.

Para el 63 % de la población, la violencia no se limita a los conflictos armados, sino que incluye realidades como el hambre, la pobreza, la desigualdad, el odio o la discriminación. De hecho, el 88 % afirma que la violencia estructural provoca más muertes que las propias guerras.

PARA AMPLIAR:

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  1. ¿Qué otros datos se podrían aportar para completar el panorama de violencias en nuestro país que atentan contra la paz?.
  2. ¿Qué entendemos por "Violencia estructural"?; ¿cuáles son las causas por las cuales se sigue produciendo?, ¿y sus consecuencias?.
  3. ¿Qué ejemplos conocemos de noviolencia en nuestro barrio, nuestro municipio, comunidad autónoma?, ¿cuáles son sus claves para que se estén dando esos buenos ejemplos?.
  4. ¿En qué se está fallando respecto a la noviolencia en estos mismos ámbitos territoriales y cuáles son sus causas?.
  5. ¿Cómo ir erradicando las violencias y cambiar nuestras conductas para resolver los conflictos de manera noviolenta?; ¿qué podemos hacer para ello en lo personal y familiar, asociativo, laboral, eclesial y sociopolítico?.

domingo, 3 de mayo de 2026

Ante la paz y Ecología Integral

La construcción de la paz no puede dejar al margen los graves conflictos entre nuestros modelos de existencia y el medio en el que se desarrollan. La Ecología Integral abarca el cuidado de la dignidad del ser humano en todas las etapas de su desarrollo y por supuesto sus relaciones humanas y la consecuente Justicia Social que debe ser una realidad que ayude a dignificar la vida de todas las personas; pero al mismo tiempo ha de vivirse una auténtica armonía entre el ser humano y la naturaleza, el medio natural, que debe ser respetado y protegido siendo imposible defender la vida humana sin defender la vida del resto de la naturaleza, como imposible es el respeto de la naturaleza sin respetar al ser humano. Todo y todos estamos interconectados.

Expolio y maltrato hacia la naturaleza.

Extractivismo feroz.

Pueblos indígenas y comunidades campesinas sufren la intensificación de la minería en sus territorios, con grandes impactos ambientales y sobre sus derechos. Según la revista Nature, el 85% de las reservas de litio en Latinoamérica están localizadas cerca o dentro de territorios indígenas y comunidades campesinas, convirtiéndose en un potencial generador de conflictos.  (Owen, J.R. et al., Energy transition minerals and their intersection with land-connected peoples, Nature Sustainability, 6, 2023.). https://www.nature.com/articles/s41893-022-00994-6

Conflictos por el dominio de los recursos naturales.

La lucha por los “recursos naturales”, especialmente con fines extractivistas y en un contexto de crisis ecológica, alimenta la escalada bélica y las tensiones internas, externas y transfronterizas. En lo que llevamos de siglo, se han registrado más de 1.000 conflictos por el agua (Pacific Institute).

Según Naciones Unidas (UN Peacekeeping), el 40% de los conflictos intraestatales de los últimos 60 años tienen un vínculo directo con recursos naturales —ya sea por su explotación, su control o su escasez—. Además, este vínculo duplica la probabilidad de recaída en el conflicto durante los primeros cinco años.

Modelos de producción y consumo insostenibles.

También nuestro modelo social en España es ecológicamente insostenible. El Informe Foessa indica que el actual modelo socioeconómico vive de espaldas a los límites del planeta. La huella ecológica de España triplica la capacidad de su territorio. Esto quiere decir que si todo el mundo viviera como lo hace la población en España, necesitaríamos el equivalente a 2,5 planetas.  La crisis social (pobreza, exclusión) y la crisis ecológica (cambio climático, extinción masiva) son dos problemáticas interconectadas en las que emerge la desigualdad como un fenómeno transversal.

Los hogares con mayores ingresos consumen hasta 3 veces más energía residencial y hasta 4 veces más en transporte privado que los de menores ingresos, generando emisiones igualmente desproporcionadas. El resultado es una paradoja en la que conviven «élites climáticas» con consumos sobredimensionados, con 1,8 millones de hogares en vulnerabilidad energética que no pueden mantener su vivienda en condiciones térmicas adecuadas. “Esta crisis climática y ecológica no es un problema aparte; es una «metacrisis», una crisis sistémica y universal que atraviesa y agrava todas las demás dimensiones sociales, económicas y políticas.”

PARA AMPLIAR:

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  1. ¿Qué otros datos se podrían aportar para completar el panorama de degradación ecológica  en nuestro país que atentan contra la paz?.
  2. ¿Qué entendemos por "Ecología Integral"?, ¿cuáles son y deben ser sus claves para que haya verdadera Ecología Integral?.
  3. ¿Qué ejemplos conocemos de verdadera Ecología Integral en nuestro barrio, nuestro municipio, comunidad autónoma?, ¿cuáles son sus claves para que se estén dando esos buenos ejemplos?.
  4. ¿En qué se está fallando respecto a la Ecología Integral en estos mismos ámbitos territoriales y cuáles son sus causas?.
  5. ¿Cómo ir erradicando la contaminación, el extractivismo feroz, los conflictos por el acaparamiento de recursos naturales y cambiar nuestros modelos de producción y consumo para que haya un mejor cuidado de la Casa Común?, ¿cómo lograr el respeto que todo ser vivo necesita se convierta en una realidad?. ¿Qué podemos hacer para ello en lo personal y familiar, asociativo, laboral, eclesial y sociopolítico?.

sábado, 2 de mayo de 2026

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?.
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?.


¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí!. ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!.


¡Cuántas veces el ángel me decía:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»
!
.


¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!.


(Rafael y Lope de Vega)

viernes, 1 de mayo de 2026

Necesidad de Paz y Justicia Social

Nos proponemos ahora ir desarrollando cada uno de los 3 capítulos en que vamos a trabajar la PAZ Y NOVIOLENCIA desde la plataforma "Enlázate por la Justicia". Y puesto que estos documentos no son cosa cerrada esperamos las aportaciones de los lectores para irlos ampliando en lo que sea necesario y profundizando en cada cuestión, de manera que finalmente puedan presentarse a toda la Comunidad como algo realmente bien fundamentado y útil para vivir la paz y noviolencia en nuestra sociedad.

Realidades en las que se detecta violencia socioambiental y estructural.

Vínculo entre pobreza y conflicto. 

El vínculo entre conflicto y pobreza extrema refuerza la necesidad de un enfoque integral. El informe conjunto PNUD- OPHI de 2024  estima que el 40% de las personas que viven en pobreza extrema —455 millones— residen en países afectados por guerras, fragilidad o escasez de paz. No es posible abordar la erradicación de la pobreza sin una apuesta estratégica por la paz; tampoco es viable promover la paz sin políticas coherentes con el desarrollo sostenible.

Más del 65% de las personas que viven en situación de inseguridad alimentaria se encuentran en territorios en conflicto. A nivel global, el número de personas en situación de hambre aguda aumentó de 282 millones en 2023 a 294 millones en 2024, de las cuales, 139,8 millones de personas se encontraban en contextos de conflicto y/o violencia. La paz positiva, integral y sostenible es inalcanzable sin asegurar la seguridad alimentaria, hídrica y nutricional, como factores centrales para el desarrollo humano.

Pobreza y mujer. 

El IX informe FOESSA nos alerta sobre cómo nuestro ‘escudo comunitario’, se está debilitando justo donde más se necesita. Donde se tejen vínculos, la exclusión se vuelve reversible; donde se rompen, la dependencia se acelera. Reconstruir esos lazos exige reconocer lo relacional como estratégico: las políticas deben medir y fortalecer el capital social (familia, vecindad, asociaciones) con acciones preventivas y comunitarias”.

En el mismo informe se señala que la exclusión grave crece en los hogares encabezados por mujeres. De hecho, del total de hogares excluidos graves, casi la mitad están encabezados por mujeres (el 42%, más de 15 puntos porcentuales desde 2007).

“En general, las mujeres asumen una doble e invisible carga: la parcialidad, la precariedad laboral y la brecha salarial fuera de casa, así como el trabajo de cuidados dentro. La falta de corresponsabilidad real es un acelerador directo de la pobreza femenina”.

Discursos de odio. 

La falta de una política pública de integración ambiciosa y transversal desde el primer momento es una asignatura pendiente que genera y perpetúa la exclusión, El discurso de odio es una comunicación que promueve prejuicios y estigmatización hacia grupos discriminados, incitando a la violencia y erosionando la cohesión social y los derechos humanos. Este discurso de odio en España se manifiesta a través de diversas formas como el racismo, la xenofobia, la islamofobia, el antisemitismo y la LGTBIfobia, promoviendo violencia e intolerancia, especialmente amplificado por las nuevas tecnologías de la comunicación.

En el mes de febrero de 2026, el monitor FARO detectó un total de 37.477 contenidos reportables de discurso de odio en redes sociales. Los contenidos que deshumanizan a las personas de origen extranjero continúan siendo los más frecuentes, suponen un 57% del total de contenidos, experimentando un notable repunte de 14 puntos porcentuales con respecto al mes de enero (43%). Este aumento de contenidos deshumanizantes pone de relevancia su rol en la proliferación de discurso de odio y de narrativas discriminatorias que favorecen la polarización social.

PARA AMPLIAR:

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO: 

  1. ¿Qué otros datos se podrían aportar para completar el panorama socioambiental y estructural en nuestro país que atentan contra la paz?.
  2. ¿Qué entendemos por "Justicia Social"?, ¿cuáles son y deben ser sus claves para que haya verdadera Justicia Social?.
  3. ¿Qué ejemplos de verdadera Justicia Social hallamos en nuestro barrio, nuestro municipio, comunidad autónoma conocemos?, ¿cuáles son sus claves para que se estén dando esos buenos ejemplos?.
  4. ¿En qué se está fallando respecto a la Justicia Social en estos mismos ámbitos territoriales y cuáles son sus causas?.
  5. ¿Cómo ir erradicando la pobreza, la feminización de la pobreza, los discursos de odio?, ¿cómo lograr que el derecho al trabajo digno, a la alimentación adecuada, a la vivienda, al respeto que todo ser humano necesita,... se conviertan en una realidad?. ¿Qué podemos hacer para ello en lo personal y familiar, asociativo, laboral, eclesial y sociopolítico?.

jueves, 30 de abril de 2026

Creerle a Jesús, el Cristo

5 Pascua – A
(Juan 14,1-12)
Evangelio del 3 / May / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-v-domingo-de-pascua_2026-05-03/?occurrence=2026-05-03&nskip=61521

Hay en la vida momentos de verdadera sinceridad en que surgen de nuestro interior, con lucidez y claridad desacostumbradas, las preguntas más decisivas: en definitiva, yo ¿en qué creo?, ¿qué es lo que espero?, ¿en quién apoyo mi existencia?.

Ser cristiano es, antes que nada, creerle a Cristo. Tener la suerte de habernos encontrado con él. Por encima de toda creencia, fórmula, rito o ideologización, lo verdaderamente decisivo en la experiencia cristiana es el encuentro con Jesús, el Cristo.

Ir descubriendo por experiencia personal, sin que nadie nos lo tenga que decir desde fuera, toda la fuerza, la luz, la alegría, la vida que podemos ir recibiendo de Cristo. Poder decir desde la propia experiencia que Jesús es «camino, verdad y vida».

En primer lugar, descubrirlo como camino. Escuchar en él la invitación a caminar, avanzar siempre, no detenernos nunca, renovarnos constantemente, ahondar en la vida, construir un mundo justo, hacer una Iglesia más evangélica. Apoyarnos en Cristo para andar día a día el camino doloroso y al mismo tiempo gozoso que va desde la desconfianza a la fe.

En segundo lugar, encontrar en Cristo la verdad. Descubrir desde él a Dios en la raíz y en el término del amor que los seres humanos damos y acogemos. Darnos cuenta, por fin, que la persona solo es humana en el amor. Descubrir que la única verdad es el amor, y descubrirlo acercándonos al ser concreto que sufre y es olvidado.

En tercer lugar, encontrar en Cristo la vida. En realidad, las personas creemos a aquel que nos da vida. Por eso, ser cristiano no es admirar a un líder ni formular una confesión sobre Cristo. Es encontrarnos con un Cristo vivo y capaz de hacernos vivir.

Jesús es «camino, verdad y vida». Es otro modo de caminar por la vida. Otra manera de ver y sentir la existencia. Otra dimensión más honda. Otra lucidez y otra generosidad. Otro horizonte y otra comprensión. Otra luz. Otra energía. Otro modo de ser. Otra libertad. Otra esperanza. Otro vivir y otro morir.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/5-pascua-a-juan-141-12-3/