(Continuación de: Campaña "Constructores de paz" (III): La paz se teje con Justicia Social).
5.2.- La Paz se teje con Ecología Integral. La Casa Común, fuente de una Paz que teje la vida.
La paz también está profundamente vinculada al cuidado de la vida y del planeta que habitamos. Nuestra Casa Común es el soporte vital que nos une a todos. Su cuidado es, por lo tanto, un imperativo de justicia y un requisito fundamental para la paz. Cuando la ecología se degrada, la paz se erosiona.
La crisis climática, la pérdida de biodiversidad y destrucción de ecosistemas, la contaminación, el extractivismo, la macro industria agroecológica y el acceso desigual a los recursos naturales, (como el agua o la tierra fértil), actúan como multiplicadores de amenazas que exacerban las tensiones sociales y alimentan conflictos en diversas regiones del mundo, empujando a comunidades a la migración forzosa o a la lucha por la supervivencia, sembrando las semillas de la violencia y la inequidad. A menudo, son las poblaciones más vulnerables y empobrecidas, (las que menos han contribuido al deterioro ecológico), las que sufren el impacto más severo, creando una deuda ecológica y social que clama por una reparación urgente.
Por ello afirmamos que la paz se teje desde la Ecología Integral.
El cuidado de la Casa Común no es sólo una cuestión ecológica, sino también una cuestión de justicia y de paz. Como recuerda el papa Francisco en Laudato si’: “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental”. Las trayectorias para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y, simultáneamente, para cuidar la naturaleza” (LS 139).
Por ello, reconocemos la profunda e ineludible interconexión entre la Paz y la Ecología Integral, la cual, en lugar de compartimentar el mundo en lo económico, lo espiritual y lo medioambiental, define que deberían estar interconectados. Una Ecología Integral para una Paz duradera.
La carta encíclica del Papa Francisco de 2015, Laudato si, refleja una cosmovisión alternativa del mundo. Pasar de la cuestión social de la Rerum Novarum, a la cuestión socio-ambiental. El clamor de la Tierra se une al clamor de los pobres, que considera a los seres humanos y a todas las criaturas conectadas entre sí como parte de la naturaleza. “Todo está enlazado”.
“El auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza son inseparables de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás” (LS 70).
“Un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” (LS 49).
Paz con la Tierra: implica un cambio radical en nuestro estilo de vida y en el modelo económico consumista, extractivista y colonial. Significa pasar de ser "dueños" a ser cuidadores responsables de la Creación, respetando sus ritmos y límites.
Paz entre los Pueblos: exige una justicia ambiental que garantice que los recursos se gestionen de forma equitativa y sostenible, poniendo a las personas y al planeta por encima del lucro. Esto implica desmantelar las estructuras de pecado que privilegian a unos pocos a costa de la mayoría y de la naturaleza.
Paz y Ecología integral, Tejiendo vida.
Ser un constructor de paz hoy
es, necesariamente, ser un defensor de la Ecología Integral. Esto se traduce en
acciones concretas:
- Educación y concienciación para una nueva cosmovisión
- Incidencia Política
- Cambios de Hábitos
- Solidaridad con los amenazados
- Proteger los ecosistemas y la biodiversidad
- Garantizar el acceso justo a los recursos naturales
- Promover modelos de desarrollo sostenibles
- Adoptar estilos de vida responsables
- Fortalecer la justicia ambiental
Educando y concienciando para una nueva cosmovisión: vivir más allá del consumismo compulsivo, comprendiendo la interdependencia de la vida, los sistemas finitos en los que nos movemos y el decrecimiento en algunos lugares para que otros puedan crecer. Valorando modelos como los que propone la Economía de Francisco. Inspirándonos los modelos de vida inspirados en culturas ancestrales como la Ubuntu, (soy porque somos) o el Buen Vivir de los pueblos Quechuas, (conocida como Sumak Kawsay)
Con Incidencia Política que exija políticas públicas que prioricen la transición energética socialmente justa y los acuerdos internacionales que protejan los ecosistemas y las comunidades nativas, verdaderos custodios de la Casa Común.
Con el cambio de
hábitos, promoviendo estilos de
vida sencillos y sostenibles (consumo responsable, reducción de residuos,
ahorro energético). Valorando la sobriedad y la simplicidad de vida.
Con la solidaridad con los
amenazados, apoyando a las
comunidades que luchan contra la injusticia ambiental y climática. Apoyando a
los líderes que luchan contra el extractivismo, la deforestación y la
contaminación arriesgando sus vidas.
(CONTINUARÁ)
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