jueves, 12 de marzo de 2026

Testigo de la verdad

4 Cuaresma – A (Juan 9,1-41)
Evangelio del 15 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-iv-domingo-de-cuaresma-laetare_2026-03-15/?occurrence=2026-03-15&pskip=61474

Hay un rasgo que define a Jesús y configura toda su actuación: su voluntad de vivir en la verdad. Es sorprendente su decisión de vivir en la realidad, sin engañarse ni engañar a nadie. No es frecuente en la historia encontrarse con un hombre así. Jesús no solo dice la verdad. Cree en la verdad y la busca. Está convencido de que la verdad humaniza a todos.

Por eso no tolera la mentira o el encubrimiento. No soporta la tergiversación o las manipulaciones. No hay en él atisbos de disimular la verdad o de convertirla en propaganda. Su honradez con la realidad le hace libre para decir toda la verdad. Jesús se convertirá en «voz de los sin voz, y voz contra los que tienen demasiada voz» (Jon Sobrino).

Jesús va siempre al fondo de las cosas. Habla con autoridad porque habla desde la verdad. No necesita falsos autoritarismos. Habla con convicción, pero sin dogmatismos. No necesita presionar a nadie. Basta su verdad. No grita contra los ignorantes, sino contra los que falsean interesadamente la verdad para actuar de manera injusta.

Jesús invita a buscar la verdad. No habla como los fanáticos, que la imponen, ni como los funcionarios, que la «defienden» por obligación. Dice las cosas con absoluta sencillez y soberanía. Lo que dice y hace es diáfano y fácil de entender. La gente lo percibe enseguida. En contacto con Jesús, cada cual se encuentra consigo mismo y con lo mejor que hay en él. Jesús nos lleva a nuestra propia verdad.

Cuando este hombre habla de un Dios que quiere una vida digna para los más desgraciados e indefensos, se hace creíble. Su palabra no es la de un farsante interesado por su propia causa. Tampoco la de un religioso piadoso en busca de su bienestar espiritual. Es la palabra de quien trae la verdad de Dios para quienes la quieran acoger.

Según el cuarto evangelio, Jesús dice: «Yo he venido a este mundo para que los que no ven, vean, y los que ven, se queden ciegos». Es así. Cuando reconocemos nuestra ceguera y acogemos su evangelio, comenzamos a ver la verdad.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/4-cuaresma-a-juan-91-41-3/

martes, 10 de marzo de 2026

Comunicado final de las Jornadas de Justicia y Paz 2026 en Alicante

Las Jornadas de Justicia y Paz apuestan por la noviolencia activa para construir una paz “desarmada y desarmante”.

Tras tres días de encuentro, reflexión y diálogo sobre el presente y el futuro de la paz, las Jornadas “Derechos Humanos, paz y noviolencia” de la Comisión General de Justicia y Paz organizadas conjuntamente con la Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Orihuela-Alicante, concluyen con un compromiso en favor de la noviolencia activa del Evangelio como camino para la construcción de una paz justa y duradera, desarmada y desarmante (Papa León XIV).

El encuentro, celebrado del 6 al 8 de marzo en El Campello (Alicante) con la presencia de José Ignacio Munilla, obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante y Javier Vilanova, obispo acompañante de Justica y Paz, ha reunido a las comisiones diocesanas de Justicia y Paz junto a expertos y expertas, activistas y artistas comprometidos con la justicia social y la paz para reflexionar sobre el lema “Derechos humanos, paz y noviolencia”, en un contexto internacional especialmente preocupante.

Vivimos un momento marcado por el incremento de los conflictos armados, el auge del gasto militar [1] y la erosión de los derechos fundamentales en diversas regiones del mundo y la debilitación de las estructuras multilaterales y del derecho internacional de los derechos humanos. Esta tendencia refleja una creciente militarización de las relaciones internacionales que alimenta una lógica de confrontación y miedo.

El genocidio en Gaza, las guerras abiertas en Ucrania y Oriente Medio, los conflictos persistentes en Somalia o Sudán, la situación en Myanmar y muchas otras realidades de violencia estructural de injusticia muestran un ecosistema global de guerra que se introduce en la vida cotidiana de las personas, las familias y las sociedades con violencias económicas, sociales, culturales y ecológicas que afectan especialmente a las poblaciones más vulnerables.

Uno de los mensajes centrales que han emergido de estas jornadas es que la historia no está predeterminada ni condenada a repetir ciclos de violencia. Las decisiones humanas, personales y colectivas pueden abrir caminos distintos. En ese horizonte, la esperanza se revela como una fuerza histórica capaz de movilizar conciencias, transformar estructuras y sostener procesos de cambio social.

Frente a la lógica de la polarización, el armamentismo y la violencia, las jornadas han reafirmado que la noviolencia activa debe ser la respuesta de las comunidades cristianas ante los conflictos y las injusticias del mundo. Esta respuesta, lejos de ser una actitud pasiva o resignada, constituye una forma activa, creativa e integral de afrontar los conflictos. La noviolencia activa implica resistir al mal sin reproducir su lógica, defender la dignidad humana sin destruir al adversario y transformar las estructuras injustas mediante la verdad, la justicia, la solidaridad y el amor.

En este sentido, las jornadas han querido ser un espacio de discernimiento, formación y esperanza donde analizar críticamente la realidad y buscar respuestas desde la fe y el compromiso con la construcción de una paz justa y han contado con la participación de representantes del Instituto Católico por la Noviolencia de Pax Christi Internacional, el Centre Delàs de Estudios por la Paz, el Instituto Regional para el Estudio y Práctica de la Acción Noviolenta Estratégica en las Américas, NOVACT y el Grupo de Nonviolencia Cristiana de Cristianisme i Justícia.

Igualmente, se han compartido experiencias de transformación social procedentes de distintos contextos y testimonios concretos de noviolencia activa, como los de la comunidad de El Arca, el grupo antimilitarista Tortuga, el movimiento de objeción de conciencia o el Colectivo Noviolencia. Estas experiencias muestran que la noviolencia activa puede encarnarse en prácticas cotidianas de resistencia, reconciliación, acción y denuncia profética.

Las jornadas también han abordado dimensiones espirituales, teológicas, éticas y estratégicas de la noviolencia, reflexionando sobre herramientas como la defensa y la desobediencia civil noviolenta, la objeción fiscal al gasto militar, la resistencia civil, la acción directa noviolenta, la mediación, el diálogo o la diplomacia desde una perspectiva integral al servicio de la dignidad de las personas y la justicia. Todas ellas forman parte de un conjunto de prácticas que permiten afrontar los conflictos sin recurrir a la violencia y la guerra que han demostrado históricamente mayor eficacia que éstas en numerosos procesos de transformación social.

Desde la inspiración del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia las personas participantes en las jornadas han reafirmado que la paz no puede construirse desde la lógica del miedo y la mentira sino desde una “paz desarmada y desarmante” que clama justicia, verdad, y la abolición de la guerra como instrumento para resolver los conflictos.

En este camino, la Iglesia debe desempeñar un papel significativo. Más allá de las declaraciones, la comunidad eclesial posee una amplia red de comunidades, instituciones y espacios de encuentro que pueden convertirse en espacios de paz comprometidas con la noviolencia activa. La Iglesia tiene la responsabilidad de contribuir a organizar la esperanza, de articular procesos de mediación, educativos, comunitarios y sociales que fortalezcan una cultura de noviolencia activa y de defensa de los derechos humanos.

Por ello, las jornadas han concluido con un llamamiento a promover la noviolencia activa como camino de transformación personal, cultural, social y política, a fortalecer la defensa de los derechos humanos frente a toda forma de violencia, exclusión o injusticia, a impulsar una cultura de paz que ponga en el centro la dignidad de cada persona y el cuidado de la casa común y a tejer redes entre comunidades cristianas, movimientos sociales y organizaciones comprometidas con la práctica de la noviolencia activa.

En Justicia y Paz sentimos la llamada a despertar las conciencias, alimentar la esperanza y comprometernos activamente con la construcción de la paz. La noviolencia emanada del evangelio es una fuerza transformadora capaz de abrir caminos nuevos en medio de la violencia del mundo. Reafirmamos que la paz es tarea común Comienza en cada persona y en cada comunidad, en cada gesto cotidiano de justicia y fraternidad, pero también en el compromiso social, cultural y político por una paz desarmada y desarmante. Porque, como se ha recordado a lo largo de estos días, la historia permanece abierta y es posible construir un futuro distinto cuando la esperanza se convierte en acción colectiva.

Finalmente En este día 8 de marzo en el que se celebra el día internacional de la mujer. Justicia y Paz quiere destacar su presencia en la construcción de diálogo, encuentro, comunidad y paz.

Asimismo desea poner en valor el papel de tantas mujeres que a lo largo de la historia no se resignan a ocupar un papel subalterno en la política en la sociedad y en la iglesia defendiendo los derechos humanos.

Comisión General Justicia y Paz.

Rafael de Riego, 16, 3º dcha. • 28045 Madrid
Tel. (+34) 91 506 18 28
Correo-e: juspax@juspax-es.org
http://www.juspax-es.org 

 [1] En 2024 los gastos militares a nivel mundial aumentaron un 9,4% respecto al año anterior, confirmando la tendencia ininterrumpida desde hace diez años y alcanzando la cifra de 2.718 billones de dólares, es decir, el 2,5% del PIB mundial. (Datos del SIPRI- Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, recogidos en el Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz 2026).

lunes, 9 de marzo de 2026

Guerra, presión de algunos evangélicos y el abismo nuclear

Este artículo de Carlos Umaña viene titulado originalmente como "Guerra, religión y el abismo nuclear". Nosotros lo titulamos de la manera que ven por razones de mayor objetividad ya que ni siquiera entre los evangélicos hay unanimidad de pensamiento al respecto, aunque algunos de sus líderes reunidos con Donald Trump quieran incluir a todos en su apoyo a la política de D. Trump.

El fervor religioso [de algunos] está empujando al mundo hacia el borde — y el TPAN es nuestra línea roja.

Las plazas de Irán vuelven a llenarse de multitudes. Pero esta vez no protestan contra el despiadado régimen que ha reprimido brutalmente a su propia población; salen a las calles para apoyar al gobierno frente a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel.

Lo que vemos no es una operación quirúrgica ni una estrategia racional. No hay objetivos claros (al menos no públicamente). Es una guerra sin plan, sin horizonte y sin frenos. En Washington, las justificaciones cambian como el menú del día: “cambio de régimen”, “ataque preventivo”, “neutralizar una amenaza nuclear”. La diplomacia —la herramienta que evita que el mundo se incendie— ha sido sustituida por impulsos, maximalismo y una peligrosa mezcla de ideología y fe. Ya no es una semana, sino 8. El marco temporal se expande y nadie habla del “día después”.

Choque de relatos sagrados.

A esta desorientación estratégica se suma un motor ideológico inquietante: el fanatismo religioso que marca el conflicto como una “guerra santa”. Cuando todos creen tener un mandato divino y el “otro” es el agente del mal, no hay espacio para la contención.

En Estados Unidos , sectores influyentes del cristianismo evangélico llevan décadas promoviendo una visión teológica donde Israel es el escenario del “fin de los tiempos”. Para estos grupos, apoyar militarmente a Israel no es una decisión estratégica: es un mandato religioso . Esta visión ha influido en discursos, votaciones y decisiones de política exterior. Incluso han surgido denuncias de altos mandos militares interpretando los bombardeos a través del Libro del Apocalipsis, como pasos hacia el Armagedón y el retorno de Jesucristo. En esta narrativa, Irán deja de ser un Estado con intereses y contradicciones: se convierte en un enemigo apocalíptico.

En Israel, el gobierno ha intensificado el uso de citas bíblicas para justificar la ofensiva. Netanyahu ha comparado a Irán con los amalecitas, un enemigo ancestral descrito como la encarnación del mal, lo que convierte este conflicto en una lucha existencial. Además, parte de la coalición gobernante está formada por partidos ultranacionalistas y religiosos que ven la guerra como una oportunidad para reafirmar un proyecto basado en la expansión territorial y en la identidad étnico-religiosa. La moderación, en este contexto, es una debilidad.

En Irán , el asesinato del líder supremo ha activado un imaginario religioso profundamente arraigado en el martirio chiita, que, en vez de quitarle el apoyo al régimen represivo, ha movilizado a millones de personas a defenderlo, sin temor a la muerte, algo que podría enmarcarse como una “yihad defensiva”.

En medio de todo esto… armas nucleares.

Aquí es donde el conflicto se vuelve realmente peligroso.

Dos países armados con armas nucleares están atacando a uno que no las posee. El irresponsable bombardeo de las estructuras nucleares iraníes muestra una despreocupación por un posible desastre radiactivo. Si el conflicto arrastra a otros países nuclearmente armados, la crisis podría escalar hacia un verdadero Armagedón nuclear.

La arquitectura del derecho internacional, diseñada para evitar exactamente este tipo de escenarios, está siendo ignorada. La “ley de la selva” se normaliza. Y cuando manda la selva, las armas nucleares se convierten en la última palabra.

Necesitamos frenar esta espiral.

En medio de esta creciente anarquía, España se ha convertido en el bastión occidental que ha condenado abiertamente la guerra contra Irán. El presidente Pedro Sánchez ha negado a Estados Unidos el uso de bases conjuntas, defendiendo que “no se puede responder a una ilegalidad con otra”. Aunque España rechaza la represión del régimen iraní, también rechaza la vía de las bombas y exige un alto el fuego inmediato. No se trata de elegir bandos en un conflicto de fanatismos, sino de defender la legalidad internacional y la resolución pacífica.

El TPAN es nuestra línea roja.

El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN) no es un lujo moral. Es una necesidad urgente.

El TPAN:

  1. declara ilegítimas las armas más destructivas jamás creadas
  2. presiona a los Estados poseedores
  3. ofrece un marco para desmantelar arsenales
  4. rompe con la lógica suicida de la disuasión

No es simbólico. Es una salida real del callejón sin salida al que nos empujan el fanatismo, el nacionalismo religioso y la geopolítica sin control.

La historia no está escrita. Evitar un desastre nuclear requiere acción, presión pública, diplomacia real y un compromiso global con el TPAN. Estamos a tiempo.

Carlos Carlos UMAÑA

sábado, 7 de marzo de 2026

Hay que parar todas las guerras

UBICACIÓN: https://www.google.com/maps/place/Pl.+de+la+Concepci%C3%B3n,+38201+La+Laguna,+Santa+Cruz+de+Tenerife/@28.4903923,-16.3202451,245m/data=!3m1!1e3!4m6!3m5!1s0xc41cdc08d316593:0x13ad2b26d96bbfbd!8m2!3d28.490251!4d-16.3193868!16s%2Fg%2F1pv19pjq?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDMwOC4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D

SÁBADO 14 MARZO ¡A las calles!

HAY QUE PARAR LA GUERRA EN ORIENTE MEDIO.
NO OLVIDAR GAZA

Estimada/o amiga/o

Coherentes con la posición que PararLaGuerra.es viene defendiendo desde su nacimiento el 29 de octubre de 2023, vamos a responder a la barbarie que los bombardeos de EEUU e Israel están provocando, al ataque a la legalidad internacional que representan.

El SÁBADO 14 de MARZO en más de 150 poblaciones de todo el país PararLaGuerra convoca concentraciones con el lema: "Hay que Parar la Guerra en Oriente Medio. No Olvidar Gaza". Puedes encontrar las convocatorias aquí: https://pararlaguerra.es/listado-de-concentraciones/

El JUEVES 12 de MARZO publicaremos un manifiesto en EL PAÍS con la firma de cientos de personalidades y organizaciones. Puedes leerlo y firmarlo aquí: https://forms.gle/HU8SieDvEDn1J9ts9

jueves, 5 de marzo de 2026

No sabemos saborear la fe

3 Cuaresma – A
(Juan 4,5-42)
Evangelio del 8 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lectura-del-iii-domingo-de-cuaresma-ciclo-a-2_2026-03-08/?occurrence=2026-03-08&nskip=61465  

Tal vez, una de las mayores desgracias del cristianismo contemporáneo es la falta de «experiencia religiosa». Son muchos los que se dicen cristianos y, sin embargo, no saben lo que es disfrutar de su fe, sentirse a gusto con Dios y vivir saboreando su adhesión a Jesús. ¿Cómo se puede ser creyente sin gozar nunca del amor acogedor de Dios?.