martes, 14 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (VIII). "¿Cómo valoramos los cristianos la trata de personas?"

Llega el momento de analizar a fondo no sólo la REALIDAD (lo que hemos visto en los 7 capítulos anteriores) sino también nuestra COHERENCIA con nuestro ser cristianos, miembros de la Iglesia.

¿Cómo valoramos los cristianos la trata de personas?.

¿Cómo ve la Iglesia, cómo vemos los cristianos, toda esta realidad que acabamos de describir de la trata de personas con fines de explotación sexual?.

Tenemos en cuenta para esta valoración la Palabra de Dios que, para los creyentes, «es una lámpara y una luz en mi cami­no» (Salmo 119,105), la palabra autorizada de la misma Igle­sia a través de sus pastores (el magisterio eclesial) y la misma vida y actuación de los auténticos cristianos que encarnan en cada momento de la historia la Palabra de Dios y el sentir de la Iglesia.

Ante la ignorancia que hay sobre este tema (papa Francisco, Jornada Mundial de Reflexión contra la Trata de Personas, 12 febrero 2018), se hace palpable que no es posible tener una valoración sin un conocimiento del asunto. No es ético mirar a otro lado. Lo correcto es abrir los ojos para ver las cosas como son, y al mirar, mirar como Dios mismo mira. Al no mirar no captamos la gravedad de la situación. Al no mirar con los ojos de Dios no valoramos ni sentimos adecuada­mente lo que está pasando. Pero cuesta mirar porque «toca de cerca nuestras conciencias, porque es escabroso y porque provoca vergüenza». También están los que «conociéndolo, no quieren hablar porque se encuentran en la cúspide del ‘hilo de consumo’ como consumidores de ‘servicios’ que se ofrecen en la calle o en Internet». (Papa Francisco 12 febrero 2018).

Mirar como Dios mira, mirar como Jesús mira, descalifica una mirada superficial, indiferente o impersonal. Jesús miraba a la cara, miraba al corazón, buscaba el encuentro con el otro. Mirar como Dios mira a estas personas exige actitudes básicas como el amor, el respeto, la compasión por tanto dolor provo­cado y la indignación por cuanto tiene de injusticia evitable («El drama humano y moral del tráfico de mujeres» , CEE, 21 de abril de 2001). Por eso el papa Francisco nos invita, en la Jornada de Reflexión contra la Trata, a promover una cultura del encuentro, nos anima a no tener miedo: «El encuentro con el otro produce, naturalmente, un cambio, pero no hay que tener miedo a ese cambio. Siempre será para mejor».

He aquí el testimonio de un encuentro. Habla sor Eugenia Bonetti, misionera de la Consolata (Vida Nueva, 26 de mar­zo de 2006, p.8):

«Fue un encuentro con una prostituta. Era un día lluvioso y frío en Turín, el 2 de noviembre de 1993. Trabajaba en Cáritas desde hacía unos meses, tras mi vuelta de África. Salía para ir a misa y, en ese momento, entró una mujer africana con un certificado médico. De su comportamiento, y del modo de vestir, deduje que podía ser una de las mujeres que se ven obligadas a vender su cuerpo. Me sentí incómoda, le respondí cuatro cosas y quise marcharme. Estaba nerviosa. Ella me ex­plicó que era madre de tres niños, que había dejado en Nige­ria. Vi que necesitaba ser operada, pero no tenía papeles. Yo estaba desconcertada y me incomodaba pensar que iba a lle­gar tarde a misa. En aquel momento, la misa era para mí más importante que los problemas de María -ese era su nombre-. Vino conmigo, se quedó arrodillada en el último banco de la iglesia y se la oía llorar. Me coloqué más adelante y no podía rezar. Me acordé de la parábola del fariseo y el publicano y pensé con qué frecuencia había pensado que yo, religiosa y misionera, era mejor que muchas mujeres obligadas a trabajar en la calle. Aquella noche la pasé en blanco. Me enfrenté a mi misterio pascual. Eugenia, ¿dónde está tu hermana? Aquel encuentro cuestionó mi vida, mi vocación, mis valores».

En este encuentro se experimenta la verdad del principio bási­co de la Doctrina Social de la Iglesia que es la clave cristiana a aplicar en esta cuestión: la dignidad y el carácter sagrado de la persona humana. Toda persona es «imagen y semejanza de Dios» (Gen 1, 26), «redimida por Cristo», «amada por Dios de un modo único y personal». La persona es el centro y la clave del ordenamiento social. El hombre vale por lo que es, no por lo que tiene o lo que hace, y es sujeto de derechos in­alienables.

Este principio pone un límite a la práctica del mercado, porque hay realidades que no se pueden vender y comprar, y define también la orientación del trabajo que debe contribuir a la realización de la persona y a la cooperación con la obra creadora de Dios. Una organización laboral que convierte a la persona en mercancía y le impide desarrollar su libertad, creatividad y su sentido comunitario y fraternal, e incluso se convierte en un abuso o una agresión a los más débiles como es el caso de las mujeres, de los niños y de los pobres en gen­eral, no corresponde con los planes de Dios.

Todo esto nos recuerda las fuertes críticas que aparecen en el Antiguo Testamento en el que Dios rechaza la humillación y el maltrato de los migrantes, la opresión, la explotación y nos muestra cómo se debe ayudar al prójimo. Los profetas son muy expresivos:

  • Amós: «Venden al inocente por dinero y al pobre por un par de sandalias» (Am, 2,6).
  • Isaías: «¡Ay de los que decretan decretos inicuos…, dejan sin defensa al desvalido y niegan sus derechos a los pobres de mi pueblo!» (Is 5, 8; 10, 1).

También el Nuevo Testamento en el que tanto Jesús como las primeras comunidades se dedicaron decididamente a los marginados y excluidos y representan una alternativa de aco­gida, dignificación y promoción para todos. Jesús defiende a la mujer adúltera de la hipócrita acusación de los escribas y fariseos (Jn 8, 1-11), nos recuerda que se identifica con los más necesitados, «Fui forastero y me acogisteis» (Mt 25, 35), y afirma que «Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia» (Jn 10, 10).

En la bienvenida a 17 nuevos embajadores ante la Santa Sede el 12 de diciembre de 2013 decía el papa Francisco, al hablar de la plaga de la trata de personas, que «los cristianos recono­cemos el rostro de Jesucristo, que se ha identificado con los más pequeños y los más necesitados. Otros, que no se refieren a la fe religiosa, en nombre de la común humanidad, compar­ten la compasión por su sufrimiento, con el compromiso de liberarlos y de aliviar sus heridas». En otra ocasión habla el papa de la trata como herida abierta de Cristo.

Esta herida de Cristo no es sólo personal o individual sino también social porque todo este fenómeno sucede en una re­lación estrecha con otros hechos sociales como la prostitu­ción, el comercio de drogas y de armas, la pobreza, violencia y conflictos bélicos en los lugares de origen, la mendicidad y el tráfico interno. Hay factores más globales que alimentan esta situación como son la sociedad consumista, el machismo, el hedonismo, la banalización de la sexualidad o la tolerancia social y legal con las redes de tráfico. En algunas sociedades también hay que tener en cuenta la consideración de la mujer como objeto de placer al servicio del instinto sexual machista, o la visión distorsionada de la misión y dignidad de la mujer.

Los calificativos que a lo largo de numerosos documentos eclesiales se aplican a la trata de personas están cargados de verdad: abuso contra mujeres y niños, ataque a los más débiles y vulnerables, violencia de género, esclavitud, macronegocio inmoral, vergüenza, relación sexual inhumana (sin libertad ni amor), actividad innoble, demanda hipócrita, violación de derechos, vulneración de bienes jurídicos personales, trato degradante e inhumano, desigualdad e injusticia norte-sur, estructura social de pecado, indignidad múltiple

Calificativos que se dirigen a los distintos actores de esta triste historia: traficantes de personas, clientes de los servicios se­xuales, responsables sociales, económicos y políticos que no responden adecuadamente al problema, medios de comuni­cación y sociedad en general que tolera pasivamente esta si­tuación.

Esta valoración que brota desde una mirada evangélica es a la vez una llamada a vivir unas actitudes: preocupación, indig­nación, sentido crítico, solidaridad, abandono y denuncia de la complicidad y de la mentira de falsas promesas, inquietud por la recuperación de valores, deseo de cambios sociales y culturales, acogida a las victimas…, y a una conducta y a un compromiso que sean coherentes con estas actitudes y esta situación. Dios nos habla desde la vida de estas mujeres y estas niñas y nosotros hemos de responder con nuestra acción y con nuestra vida.

Desde ahí se entiende el POSICIONAMIENTO a favor de las víctimas, del reciente Informe de entidades de la Iglesia Española (CONFER, Cáritas, Justicia y Paz y Secretariado de Comisiones Episcopales de Migraciones y Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Española), en el que afirman:

- El fenómeno globalizado de la trata de personas con fines de explotación sexual es una gravísima violación de los derechos humanos, que reduce al ser humano, creado a imagen y seme­janza de Dios, a un estado de servidumbre y esclavitud.

Y continúan denunciando que:

  • La información y la toma de conciencia sobre la realidad de la trata y de sus víctimas es muy limitada.
  • La vinculación de este fenómeno con la entrada y estancia de inmigrantes en situación administrativa irregular pone en riesgo la defensa de los derechos de las víctimas.
  • Las políticas públicas no proporcionan siempre respues­tas adecuadas a la realidad de las víctimas y no actúan sobre las causas estructurales del fenómeno de la trata.
  • Las medidas establecidas de protección y asistencia a las víctimas son todavía insuficientes para garantizar el res­peto de sus derechos.
  • La coordinación con los demás actores involucrados es muchas veces escasa y no efectiva.

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lunes, 13 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (VII). "El entorno permisivo. Testimomonio".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (VI). "Consecuencias de la trata. Dimensión humana").

El entorno permisivo para la trata de personas.

La prostitución, actividad no legal, como hemos visto está ampliamente establecida:

La prostitución no ha sido contemplada por el ordenamiento jurídico español, salvo en relación con su conexión con di­versas conductas tipificadas en el Código Penal: prostitución coactiva, explotación de la prostitución ajena, explotación se­xual, delitos contra los derechos de trabajadores extranjeros, trata de seres humanos, tráfico de inmigrantes, delitos contra la libertad sexual, blanqueo de dinero, etc.

Todos hemos pasado por delante de clubs de alterne o hemos visto mujeres ofreciendo sus servicios en determinadas calles o en las cunetas de las carreteras. La mayoría de estas mujeres son víctimas de trata y están a nuestro lado.

Cabe denunciar a otros actores que contribuyen al negocio: varios son los periódicos que se financian en parte a través de anuncios de servicios sexuales (Información de Alicante los ha suprimido recientemente); también vemos estos anuncios en algunos de los taxis que circulan por nuestras ciudades. Algunos abogados se dedican a proteger a los proxenetas, al­gunos policías se benefician del silencio cómplice. El negocio del sexo no es delito ni su publicidad tampoco, pero la trata de personas se retroalimenta también gracias a estas prácticas.

Parece que hoy en día los servicios sexuales de pago no están mal vistos. Muchas fiestas terminan en clubs o contratando mujeres. En algunos cumpleaños el regalo final de fiesta es un servicio sexual pagado por los amigos. En el centro de la ciu­dad de Alicante se ha puesto de moda el «tardeo» que consiste en tomar copas desde después del mediodía. En esta zona em­piezan a proliferar pisos donde se ofrecen servicios sexuales. La prostitución es también una nueva forma de ocio.

Testimonio.

Te dicen que te llamas Beauty. Y tú aceptas, aunque en reali­dad sea otro tu nombre. Después de todo, desde que mataron a tus padres todo son problemas. Y creías que acabarían cuan­do apareció ese hombre que te dijo que era amigo de tu padre, que quería ayudarte, que tenía trabajo para ti. Y en Europa.

Y tú querías salir, ver mundo, crecer, trabajar, aprender. Así que aceptaste y prometiste a Ayelala, la diosa guardiana de la moral, que devolverías hasta la última moneda. Te entregaste al ritual del juju y estabas ilusionada y feliz. Ya tenías protec­ción. Todo estaba listo para la gran aventura.

Hoy, en Benin City, tu ciudad natal, hay casas, calles enteras, hasta iglesias pagadas con las remesas de la trata.

¿Entonces tú qué sabías?. Entonces, hace nada, eras una niña. Una semana después ya te llamas Beauty y estás en camino a Europa.

El amigo de tu padre te dice: «Soy tu marido». Hasta que lle­gues a tu destino tienes que obedecerle. Eres suya. Luego oirás las historias de otras mujeres y sabrás que, al menos, fuiste solo suya. Así, durante el viaje solo te viola él. Pero llegáis a Marruecos y te obliga a acostarte con aquel policía, que es solo el primero. Luego vendrán muchos hombres más. «Mientras estemos aquí», te dice, «hay que pagar los gastos». La deu­da crece cada día. Y menciona una cantidad que no sabes ni calcular. Eso es mucho dinero. No te tiene que recordar qué ocurrirá si no pagas. El juju.

Las víctimas de trata nigerianas son controladas a través del juju. En este ritual se sella un contrato espiritual que funcio­na a miles de kilómetros de distancia. El miedo a romper las promesas rituales, y el daño que ello puede conllevar para ti o tu familia, es tan grande, tan real, tan profundo, que hace innecesario otro control y blinda el silencio. Tienes que hacer lo que te dicen. Solo cuando hayas pagado volverás a ser libre.

Han pasado 17 meses desde que saliste de Nigeria. Y esta no­che embarcas hacia España, en una barcaza de goma. Y no sabes nadar, y hace mucho frío. «Este es tu hijo», te dicen. Pero realmente el bebé es de esa chica que sube a la patera con otro niño, idéntico. La violaron y ha tenido gemelos. Piensas que van a descubriros.

Llegas a la costa aterida y aterrada. Pero los blancos no se dan cuenta. De momento todo va tal y como se había ideado. Han creído que es tu hijo y por eso no te devuelven a Marruecos. Os llevan a un albergue. El plan estará completo cuando vuel­van a buscarte, se lleven al niño (no sabes si con su madre) y a ti te conduzcan a tu destino, al lugar donde tendrás que prostituirte para pagar tu deuda. «No tienes papeles», te di­cen. «Así que es lo único que podrás hacer».

Hoy el truco de los bebés ya no se emplea porque los tratantes saben que a las mujeres les harán pruebas de ADN para de­mostrar que son las madres de esos niños y niñas.

Hoy te obligarían a hacer cualquier otra cosa. Y no podrías negarte.

Pero algo sale mal. Dos días después estás en comisaría. Te presentan a tu abogado. Te llevan ante una jueza. La madre del bebé te ha denunciado. Los policías piden prisión preventiva. Pasas nueve meses en la cárcel, hasta que el abogado te explica que ha llegado el día de tu juicio y que quedarás libre si acep­tas que amenazaste a esa mujer. Tú no lo hiciste, pero firmas.

Lo de la libertad no era cierto. Te han vuelto a recluir. La poli­cía te estaba esperando en la puerta de la cárcel. Te han traído a un lugar aún peor, que llaman Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE), para expulsarte a Nigeria. La noticia te des­troza. No tienes ni uno de los miles de euros que dicen que debes. No has podido trabajar. No puedes cancelar tu deuda. Te pasarán cosas horribles si regresas porque no has cumpli­do la promesa hecha en el ritual del juju. No puedes volver. Ahora no.

Te derrumbas. Decides hablar. Suplicas que no te echen. Cuentas tu historia. Te escuchan. Te creen. Te ofrecen pro­tección. Por fin has tenido algo de suerte. A la mayoría de las víctimas de trata nadie las cree y se quedan sin identificar.

Y ahora pides a la justicia que revise aquella condena. La ley es clara: no se puede castigar a las víctimas de trata por lo que los tratantes les hayan obligado a hacer. Nada podrá compensarte por el trato que te dieron, por la angustia de tus días de encie­rro. Pero quieres que reconozcan el error. Quieres que pidan perdón. Y, sobre todo, quieres que las cosas cambien.

Aún hoy muchas mujeres víctimas de trata no son identifica­das, por lo que son encarceladas por los delitos que la red les obliga a cometer. Muchas son recluidas en un CIE y deporta­das. Muchas acaban de nuevo en la red de trata. O muertas.

Beauty es un nombre ficticio. Todo lo demás es cierto

(Testimonio obtenido de el diario.es el 14/7/2017).

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ENLACES A CONTENIDOS SIMILARES: 

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Cuál es nuestra reacción ante las personas que ejercen la prostitución?, ¿qué pensamos de ellas?, ¿qué hacemos?.
  • ¿Qué respuesta debiera ser la nuestra, de las instituciones que, supuestamente, deben velar por el cumplimiento de los DD.HH.?.
  • ¿Cómo visibilizar, denunciar el problema al mismo tiempo que ofrecemos verdadera protección a las personas víctimas de trata?.

domingo, 12 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (VI). "Consecuencias de la trata. La dimensión humana de las víctimas de trata".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (V). "Trata y violencia de género").

Podemos suponer que las personas víctimas de trata carecen de los derechos más elementales del ser humano. Así observamos que las víctimas:.

  1. Fueron captadas para un propósito y forzadas a realizar otro tipo de trabajo o actividad.

sábado, 11 de julio de 2026

De orilla a orilla

Hola. Para ayudarnos a organizar correctamente el aforo de “De orilla a orilla” · Canarias y África, un solo sentimiento, necesitamos que confirmes tu asistencia en este formulario:
https://forms.gle/Eu8wUizqMZRRzwow9 

El evento es gratuito y se realiza en sala con aforo limitado, por lo que la confirmación nos ayudará a gestionar mejor el acceso. 

Fecha: 23 de julio de 2026
📍 Centro Ciudadano San Jerónimo, C/ Dona, 20, Taco, San Cristóbal de La Laguna
🕘 16:30 – 21:00 h
Para cualquier duda: info@africaencomun.com

viernes, 10 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (V). "Trata y violencia de género".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (IV). "La trata a nuestro alrededor. Sus causas").

Trata y violencia de género. 

Aunque la violencia de género y la trata de mujeres son for­mas diferentes de victimización, se evidencian similitudes entre ambas.

jueves, 9 de julio de 2026

Sembrar con fe

15 Tiempo ordinario – A
(Mateo 13,1-23)
Evangelio del 12 / Jul / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xv-domingo-del-tiempo-ordinario_2026-07-12/?occurrence=2026-07-12&nskip=64117 

En pocos años estamos pasando de una sociedad profundamente religiosa, donde el cristianismo jugaba un papel decisivo en la vida de las personas y en la convivencia social, a otro estilo de vida más laico e increyente, donde lo religioso va perdiendo importancia.

Acostumbrados a una «sociedad de cristiandad» donde lo religioso estaba presente visiblemente en nuestras calles, plazas, escuelas y hogares, son muchos los creyentes que sienten malestar y sufren ante la nueva situación.

Más aún. Casi sin darnos cuenta podemos llegar a pensar que el evangelio ha perdido su anterior virtualidad, y el mensaje de Jesús no tiene ya garra ni fuerza de convicción para el hombre moderno.

Por eso se hace necesario escuchar con atención la parábola de Jesús. Aun en su aparente insignificancia y modestia, el evangelio sigue encerrando una virtualidad poderosa para «salvar» al hombre de lo que le deshumaniza. Difícilmente encontraremos algo o a alguien que pueda dar un sentido más humano y liberador a nuestras vidas.

Es cierto que, para ejercer su fuerza liberadora, este evangelio ha de ser presentado con fidelidad, en toda su verdad, sus exigencias y su esperanza. Sin deformaciones ni cobardías. Sin parcialismos intencionados ni manipulaciones interesadas.

Es cierto también que el evangelio exige una acogida sincera y una disponibilidad total. Y son muchos los factores que, como la riqueza, los intereses egoístas o la cobardía, pueden ahogar y anular la eficacia de la palabra de Jesús.

Pero el evangelio sigue teniendo hoy una energía humanizadora insospechada. Olvidarlo sería un error lamentable para la sociedad moderna. En cualquier caso, los creyentes hemos de recordar que no es momento de «cosechar», sino hora de sembrar con fe en la fuerza renovadora que se encierra en el evangelio.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/15-tiempo-ordinario-a-mateo-131-23-3/

martes, 7 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (IV). "La trata a nuestro alrededor. Sus causas".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (III). "La trata, sus números, el dinero que mueve").

La trata a nuestro alrededor. 

Hombres y mujeres de Asia (sobre todo de China), del Norte de África y de otros países como Rumanía, son también so­metidos al trabajo forzoso en los sectores textil, agrícola, de la construcción, industrial y servicios.

lunes, 6 de julio de 2026

Se trata de PERSONAS

El 30 de julio se celebra el Día Mundial contra la trata de personas. Esta jornada que se conmemora desde 2014, fue establecida el 18 de diciembre de 2013 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y tiene como objetivo concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y promover y proteger sus derechos.

Cuando hablamos de la TRATA…

Hablamos de números: 21 millones de víctimas de trata de personas en todo el mundo.

Hablamos de personas… porque en esa maraña de datos lo que hay en realidad son PERSONAS, con rostro humano, la mayoría mujeres y niñas.

Hablamos de quienes se aprovechan de ellas, las explotan y esclavizan, se aprovechan de su indefensión, de sus pocos recursos,…

Hablamos de leyes y normativas nacionales que, en teoría, debieran haber erradicado ya esta esclavitud en pleno siglo XXI.

domingo, 5 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (III)."La trata, sus números, el dinero que mueve".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (II). "¿Qué hacen los clientes").

¿Qué es la trata?. 

«La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabil­idad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tiene autoridad sobre otra, con fines de explotación.

sábado, 4 de julio de 2026

Proyecto FILMIN

Hola, somos Médicos Sin Fronteras:

En muchos pueblos y ciudades, el verano empieza cuando se despliega una pantalla en una plaza y la gente se reúne para disfrutar del cine al aire libre.
Esas noches nos recuerdan que las historias tienen el poder de acercarnos a otras realidades, emocionarnos y hacernos mirar el mundo con otros ojos.

En Médicos Sin Fronteras creemos en ese poder. Por eso, este mes de julio hemos unido fuerzas con Filmin.

viernes, 3 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (II). "¿Qué hacen los clientes?"

(Continuación de: Trata de personas JyP Alicante (I). "Testimonio de Mirjana").

…Dos de cada diez españoles han pagado por servicios sexuales en el último año, de entre los cuales un 10% detectó in­dicios de trata con fines de explotación sexual.

jueves, 2 de julio de 2026

Dios es para gente sencilla

14 Tiempo ordinario – A
(Mateo 11,25-30)
Evangelio del 5 / Jul / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xiv-domingo-del-tiempo-ordinario_2026-07-05/?occurrence=2026-07-05&nskip=61584 

Fue hace muchos años, en L’École Biblique de Jerusalén, un maestro de exégesis nos iniciaba en el difícil arte de desentrañar el evangelio de Mateo.

miércoles, 1 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (I). "Testimonio de Mirjana"

Empezamos un ciclo de artículos dedicados al tema de la "TRATA" a partir de un estudio realizado por la "Comisión Diocesana de Justicia y Paz Orihuela-Alicante" quienes en el año 2018 hicieron público un documento llamado "La trata de personas, un drama que nos interpela" y que nos proponemos dar a conocer ahora dividido en partes que puedan ser leídas a medida que sean publicadas en este blog.

Quien desee leer el documento completo todo de una vez puede pinchar AQUÍ

lunes, 29 de junio de 2026

Sobre el Pacto Europeo de Migración y Asilo

El pasado 12 de junio entró en vigor formal el Pacto Europeo sobre Migración y Asilo que fue adoptado por el Consejo el 14 de mayo de 2024. Este conjunto de normativas endurece los controles fronterizos y establece un sistema de solidaridad vinculante entre los 27 Estados miembros.