sábado, 28 de marzo de 2026

Campaña "Constructores de paz" (I): Ante la realidad.


La plataforma "Enlázate por la Justicia" de la que forman parte: Cáritas, Manos Unidas, CONFER, Redes, CEDIS y Justicia y Paz, se propone trabajar durante tres años el documento "Constructores de paz" que aún está en fase de construcción y por lo tanto está en fase de estudio para completarlo y mejorarlo desde las aportaciones que las entidades miembros de EpJ vayan exponiendo.

A través de diversos artículos iremos compartiendo el contenido del "documento de contexto" que nos puede servir a todos para:

  1. Obtener ideas y comprender mejor el contenido y alcance de la campaña "Constructores de paz" que abarcará los años 2026 a 2029.
  2. Aportar nuestras propuestas, ideas,... que enriquezcan esta propuesta interinstitucional.
  3. Tomar mayor consciencia de las implicaciones a la hora de llevar esto a la práctica en distintos ámbitos.

1.- Nuestra visión de paz. 

Proponemos una visión de la paz que no supone ausencia de conflictos, sino que tiene que ver con la manera de abordarlos y gestionarlos, de forma creativa, y noviolenta, transformándolos en oportunidades para crear relaciones positivas más justas y humanas entre las personas, las estructuras sociales y en la relación con la creación. 

Al ser un proceso vivo, la paz nunca se separa del contexto actual, con sus heridas aún abiertas. "Nuestro mundo lleva las profundas cicatrices del conflicto, la desigualdad, la degradación medioambiental y un creciente sentimiento de desconexión espiritual” (León XIV) 

Por eso entendemos la paz de forma integral, como una paz positiva y proactiva que se construye sobre cimientos de justicia social, dignidad humana, respeto a los derechos humanos individuales y de los pueblos, relaciones no violentas y el cuidado y la custodia de nuestra Casa Común: la Creación. 

2.- Objetivo general.

Promover una cultura de la paz y de la noviolencia que aborde los desafíos sociales y ambientales del contexto actual, provocados por tensiones geopolíticas globales, la lucha por el acceso a recursos naturales estratégicos, el debilitamiento de los espacios de diálogo y consenso internacional, la persistencia de nuestros estilos de vida y patrones de producción y de consumo, etc. poniendo en el centro a las personas y su dignidad humana, especialmente las más vulnerables, proponiendo alternativas, valores y actitudes en nuestra sociedad, para ser constructores y artesanos de la paz, promoviendo la solidaridad, la acogida y la justicia ambiental. 

3.- Una realidad que nos interpela.

3.1. Una mirada a nuestro mundo.

La paz en el mundo se ve amenazada por una combinación compleja de factores económicos, sociales, ambientales y políticos, que interactúan entre sí: 

  1. Constatamos, la desigualdad económica extrema, la pobreza y desempleo crónico, las economías ilícitas, las decisiones arancelarias como arma de poder y de dominación, la inflación y crisis alimentarias provocadas por un reparto injusto y manejo agroalimentario espurio, aunque haya de sobra comida para todos 
  2. Constatamos, las discriminaciones y exclusión de todo tipo, los movimientos extremistas y migraciones forzadas, y el debilitamiento del tejido comunitario 
  3. Constatamos, los efectos y causas creadas por el cambio climático por una falta de respeto y cuidado con la casa común, el manejo del agua y la degradación del medio ambiente, los desastres naturales mal manejados 
  4. Constatamos, los conflictos armados activos y la carrera armamentística, el autoritarismo y la represión a la libre y legítima expresión de las personas, la corrupción y la falta de ética en la gobernanza, la polarización política extrema, la desinformación y manipulación informática. 

Necesidad de una Paz y Justicia Social

  • El vínculo entre conflicto y pobreza extrema refuerza la necesidad de un enfoque integral. El informe conjunto PNUD- OPHI de 2024  estima que el 40 % de las personas que viven en pobreza extrema —455 millones de personas— residen en países afectados por guerras, fragilidad o escasez de paz. No es posible abordar la erradicación de la pobreza sin una apuesta estratégica por la paz; tampoco es viable promover la paz sin políticas coherentes con el desarrollo sostenible. 
  • Más del 65% de las personas que viven en situación de inseguridad alimentaria se encuentran en territorios en conflicto. A nivel global, el número de personas en situación de hambre aguda aumentó de 282 millones en 2023 a 294 millones en 2024, de las cuales, 139,8 millones de personas se encontraban en contextos de conflicto y/o violencia. La paz positiva, integral y sostenible es inalcanzable sin asegurar la seguridad alimentaria, hídrica y nutricional, como factores centrales para el desarrollo humano. 

Ante la Paz y Ecología Integral

  • La lucha por “recursos naturales”, especialmente con fines extractivistas y en un contexto de crisis ecológica, alimenta la escalada bélica y las tensiones internas, externas y transfronterizas. En lo que llevamos de siglo, se han registrado más de 1.000 conflictos por el agua (Pacific Institute). 
  •  Según Naciones Unidas (UN Peacekeeping), el 40% de los conflictos intraestatales de los últimos 60 años tienen un vínculo directo con recursos naturales —ya sea por su explotación, su control o su escasez—. Además, este vínculo duplica la probabilidad de recaída en el conflicto durante los primeros cinco años. 

Contra la Paz y Noviolencia

  • Según el Índice de Paz Global, existen 59 conflictos activos con 96 países involucrados más allá de sus fronteras, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial, con mayor y creciente impacto sobre la población civil. (Datos en PoliticaNoviolencia) 
  • El gasto militar a nivel mundial continúa en ascenso. “El gasto en defensa (de los Estados Miembro de la Unión Europea) en 2025 creció un 11 % en comparación con 2024 y un 62,87 % en comparación con 2020” (Consejo Europeo, 2026

Todas estas amenazas se refuerzan, interconectan y retroalimentan entre sí creando una espiral de miedo, falta de esperanza y violencia. Nos afectan y nos interpelan a no mirar para otro lado ni a vivir insensibles, sino más bien a ser conscientes de la urgencia de cuidar y preservar la Casa Común y defender los Derechos Humanos, que no se viole la dignidad sagrada del ser humano, que no se siga rompiendo y fracturando la fraternidad universal, que no se establezca y se acepte de manera resignada la desigualdad y que el poder de la fuerza y la amenaza no se imponga al poder de los cuidados y del respeto. 

(CONTINUARÁ)

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ.

jueves, 26 de marzo de 2026

Seguir a Jesús conduce a la cruz

Domingo de Ramos – A (Mateo 26,14–27,66)
Evangelio del 29 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-domingo-de-ramos-en-la-pasion-del-senor_2026-03-29/?occurrence=2026-03-29&nskip=61486 

Estamos tan familiarizados con la cruz del Calvario que ya no nos causa impresión alguna. La costumbre lo domestica y lo «rebaja» todo. Por eso es bueno recordar algunos aspectos demasiado olvidados del Crucificado.

Empecemos por decir que Jesús no ha muerto de muerte natural. Su muerte no ha sido la extinción esperada de su vida biológica. A Jesús lo han matado violentamente. No ha muerto tampoco víctima de un accidente casual ni fortuito, sino ajusticiado, después de un proceso llevado a cabo por las fuerzas religiosas y civiles más influyentes de aquella sociedad.

Su muerte ha sido consecuencia de la reacción que provocó con su actuación libre, fraterna y solidaria con los más pobres y abandonados de aquella sociedad.

Esto quiere decir que no se puede vivir el evangelio impunemente. No se puede construir el reino de Dios, que es reino de fraternidad, libertad y justicia, sin provocar el rechazo y la persecución de aquellos a los que no interesa cambio alguno. Imposible la solidaridad con los indefensos sin sufrir la reacción de los poderosos.

Su compromiso por crear una sociedad más justa y humana fue tan concreto y serio que hasta su misma vida quedó comprometida. Y, sin embargo, Jesús no fue un guerrillero, ni un líder político, ni un fanático religioso. Fue un hombre en el que se encarnó y se hizo realidad el amor insondable de Dios a los hombres.

Por eso ahora sabemos cuáles son las fuerzas que se sienten amenazadas cuando el amor verdadero penetra en una sociedad, y cómo reaccionan violentamente tratando de suprimir y ahogar la actuación de quienes buscan una fraternidad más justa y libre.

El evangelio siempre será perseguido por quienes ponen la seguridad y el orden por encima de la fraternidad y la justicia (fariseísmo). El reino de Dios siempre se verá obstaculizado por toda fuerza política que se entienda a sí misma como poder absoluto (Pilato). El mensaje del amor será rechazado en su raíz por toda religión en la que Dios no sea Padre de los que sufren (sacerdotes judíos).

Seguir a Jesús conduce siempre a la cruz; implica estar dispuestos a sufrir el conflicto, la polémica, la persecución y hasta la muerte. Pero su resurrección nos revela que, a una vida crucificada, vivida hasta el final con el espíritu de Jesús, solo le espera resurrección.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/domingo-de-ramos-a-mt-2614-2766/

sábado, 21 de marzo de 2026

¿Cuestión de comunicados?

La guerra es la muestra evidente de la nula voluntad de resolver un conflicto de forma positiva para todas las partes y señala a las claras el verdadero rostro de quien la promueve, alimenta y ejecuta. Es el estruendo fracaso, es la muestra más clara de que nunca tuvo intención de entenderse con nadie.

La guerra mata, asesina, destruye más al inocente que al culpable, aún incluso aunque digan que “los ataques son selectivos, puntuales y con objetivos muy precisos”. ¿Cabe mayor cinismo?.

La guerra aniquila la vida humana en todas sus edades y circunstancias: no respeta a los niños o niñas, tampoco a los enfermos o lisiados o dependientes de una silla de ruedas. ¿Será que sus vidas valen menos que las bombas que los matan?.

La guerra deja enferma o estéril la tierra, contamina los suelos… el suelo del país agredido (no el del país que produce las máquinas de matar), acaba con la vida de animales y plantas, llena el aire de gases venenosos que luego respirarán todos, también las vidas inocentes. ¿Es que también la naturaleza tiene culpa de los odios de quien hace estallar una guerra?.

La guerra hace desvanecer las esperanzas, echa por tierra ilusiones, hunde en el desánimo a todos quienes dedicaron toda su vida a construir un hogar, realizar un trabajo que les diera el sustento,… destroza escuelas, centros culturales,… y genera serios y severos traumas en quienes las han sufrido tanto como agresores como agredidos. ¿Nada importa para los señores de la guerra?.

¿A quién le gusta la guerra?.

No me atrevo a decir que “a nadie” porque observo con demasiada frecuencia que hay voces que la justifican siempre. La justifican y, por lo tanto, la apoyan implícitamente cuando dicen:

  • -“Es que mira lo que estaba haciendo tal o cual gobierno o tal dirigente”.
  • -“¿Y los otros?, ¿no estaban haciendo sufrir al pueblo?”.
  • -“A ver si así a esa gente se les acaba la chulería”.
  • -“…”.

Los hay a quienes la guerra no les gusta pero la favorecen cuando lo único que quieren es rentabilidad para los dineros que la ciudadanía deposita en sus cuentas e invierten en la industria armamentista porque deja buenos dividendos, como en España hacen el Banco Santander, BBVA, Sabadell, CaixaBank,… (la Banca Armada). No parece que les importen nada los criterios éticos. No digamos nada de Black Rock y otros bancos norteamericanos y europeos que van incluso más allá.

Les vienen muy bien todas las guerras a las empresas que fabrican las armas, a los traficantes de armas, también a otras que tienen ya adjudicados los contratos de “reconstrucción y reordenación” de territorios una vez que se ha destruido todo en una zona determinada o en un país entero. Son algo así como buitres carroñeros que necesitan la muerte de las víctimas para poder sobrevivir.

Pero somos más quienes decimos NO a las guerras.

“No somos poderosos, no manejamos los grandes capitales, no tenemos el control de los grandes medios de comunicación social,…”. Eso suelen decir otras personas cuando decimos que “somos más quienes apostamos por la paz y noviolencia”.

Existen las Finanzas Éticas que tienen, entre otros criterios éticos, el no invertir en la industria armamentista (ahí están Fiare Banca Ética, Coop57, Triodos Bank,…).

Hay entidades que trabajan por la paz y no cesan de aportar información veraz sobre temas relacionados con la paz (SIPRI, Centre Delàs,…).

Seguro también que conocemos movimientos y plataformas que insisten una y otra vez en unirnos en las calles para pedir PAZ para todo el mundo y que se acaben todas las guerras (Pararlaguerra.es entre ellas quien insiste en “no demonizar a ningún pueblo aunque sus gobernantes arrastren a esos pueblos a la guerra”; insiste también en cargar contra toda violencia, la ejecute quien la ejecute y, por lo tanto, no cesa de impulsar caminos de diálogo, negociación y resolución noviolenta para todos los conflictos).

Como Iglesia que somos.

Hay voces que reclaman de la Iglesia Cristiana Católica una postura más firme frente a la guerra, más comunicados firmados por todos los obispos, un pronunciamiento explícito de la Conferencia Episcopal Española que diga NO a la sinrazón de todas las guerras, de toda violencia como la que estamos presenciando todos los días.

Si bien es cierto que hubo una clara postura al respecto sobre la “masacre del ejército israelita en Gaza” y también el Papa León XIV ha hecho ya varios llamamientos a la paz en Oriente Medio se echa en falta que no se haya producido ya otro condenando los ataques de EE.UU. e Israel sobre Irán.

Sea como fuere, tanto si la C.E.E. emite comunicados o no, Iglesia somos también todas las personas bautizadas, creyentes en Dios, Padre de toda la humanidad y allá donde nos encontremos en los ámbitos sociales, políticos, culturales, educativo-docentes, familiares, etc… estamos llamados a ser en primer lugar signos de paz y noviolencia y, en segundo lugar, a expresar abiertamente nuestras convicciones de acuerdo a los criterios que el Maestro de Nazaret y la Palabra desde siempre nos comunicaron: No matarás (Mt.5,21-22; Lc.12,57-59); El que a hierro mata, a hierro muere (Mt.26,51-52); Ama a tu enemigo (Mt.5,43-48; Lc.6,27-36).

Así que... los "comunicados" son importantes pero el compromiso por la paz y noviolencia a diario es mucho más, muchísimo más eficaz y eficiente. Y actuar en coherencia. Es aquí donde nos la jugamos con estas convicciones y nuestra integridad a través de diversas maneras de vivir la paz y noviolencia; por citar algunas:

  • Objeción fiscal, para evitar colaborar con nuestros impuestos en la escalada belicista,
  • Apoyo a los movimientos pacifistas, organizacionesplataformas,... que digan con claridad NO A LA GUERRA.
  • Si queremos tener dinero en los bancos… que éstos ofrezcan garantías de no invertir en la industria militar, banca ética, no banca armada.
  • En el ámbito familiar y escolar, educar en valores tales como la empatía, el respeto absoluto a toda persona, la resolución de conflictos mediante el diálogo atento y respetuoso con la persona y la verdad, labores cooperativas,...
  • Cabría también repensar el mundo laboral y empresarial potenciando el modelo cooperativista como estructura empresarial.
  • Poner en valor la verdad, la honradez, honestidad, la transparencia, la búsqueda del Bien Común,... en el ejercicio de la política, y dejar completamente fuera los "jarabes democráticos", la corrupción y demás actitudes similares que no sólo no hacen bien alguno sino que degradan amplia y profundamente el entendimiento entre los diferentes partidos políticos y demás agentes sociales como los sindicatos, AA.VV., etc.

Santi Catalán
santi257@gmail.com 

PARA AMPLIAR LA REFLEXIÓN:

jueves, 19 de marzo de 2026

Nuestros muertos viven

5 Cuaresma – A (Juan 11,1-45)
Evangelio del 22 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-v-domingo-de-cuaresma_2026-03-22/?occurrence=2026-03-22&nskip=61479

El adiós definitivo a un ser muy querido nos hunde inevitablemente en el dolor y la impotencia. Es como si la vida entera quedara destruida. No hay palabras ni argumentos que nos puedan consolar. ¿En qué se puede esperar?.

El relato de Juan no tiene solo como objetivo narrar la resurrección de Lázaro, sino, sobre todo, despertar la fe, no para que creamos en la resurrección como un hecho lejano que ocurrirá al fin del mundo, sino para que «veamos» desde ahora que Dios está infundiendo vida a los que nosotros hemos enterrado.

Jesús llega «sollozando» hasta el sepulcro de su amigo Lázaro. El evangelista dice que «está cubierto con una losa». Esa losa nos cierra el paso. No sabemos nada de nuestros amigos muertos. Una losa separa el mundo de los vivos y de los muertos. Solo nos queda esperar el día final para ver si sucede algo.

Esta es la fe judía de Marta: «Sé que mi hermano resucitará en la resurrección del último día». A Jesús no le basta. «Quitad la losa». Vamos a ver qué es lo que sucede con el que habéis enterrado. Marta pide a Jesús que sea realista. El muerto ha empezado a descomponerse y «huele mal». Jesús le responde: «Si crees, verás la gloria de Dios». Si en Marta se despierta la fe, podrá «ver» que Dios está dando vida a su hermano.

«Quitan la losa» y Jesús «levanta los ojos a lo alto», invitando a todos a elevar la mirada hasta Dios, antes de penetrar con fe en el misterio de la muerte. Ha dejado de sollozar. «Da gracias» al Padre porque «siempre lo escucha». Lo que quiere es que quienes lo rodean «crean» que es el Enviado por el Padre para introducir en el mundo una nueva esperanza.

Luego «grita con voz potente: Lázaro, sal afuera». Quiere que salga para mostrar a todos que está vivo. La escena es impactante. Lázaro tiene «los pies y las manos atados con vendas» y «la cara envuelta en un sudario». Lleva los signos y ataduras de la muerte. Sin embargo, «el muerto sale» por sí mismo. ¡Está vivo!.

Esta es la fe de quienes creemos en Jesús: los que nosotros enterramos y abandonamos en la muerte viven. Dios no los ha abandonado. Apartemos la losa con fe. ¡Nuestros muertos están vivos!.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/5-cuaresma-a-juan-111-45-3/

martes, 17 de marzo de 2026

Onírica

El meu somni no era aquesta realitat.

Volia créixer en un món ple de flors,
on els jocs i els somriures
foren el meu camí.

Però la guerra m’ha despertat
d’aquest somni innocent,
i ara la meua nina també plora
entre la pols i el dolor.

Somie encara amb la pau,
amb un futur diferent,
on els xiquets només hagen
de preocupar-se per jugar.

Perquè la pau és vida,
amor i esperança…
i la pau mai mor.

José Martínez Ruiz (Azorín

(Poema als peus del ninot indultat 2026
de la falla Sueca-Literato Azorín –València-
)

sábado, 14 de marzo de 2026

jueves, 12 de marzo de 2026

Testigo de la verdad

4 Cuaresma – A (Juan 9,1-41)
Evangelio del 15 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-iv-domingo-de-cuaresma-laetare_2026-03-15/?occurrence=2026-03-15&pskip=61474

Hay un rasgo que define a Jesús y configura toda su actuación: su voluntad de vivir en la verdad. Es sorprendente su decisión de vivir en la realidad, sin engañarse ni engañar a nadie. No es frecuente en la historia encontrarse con un hombre así. Jesús no solo dice la verdad. Cree en la verdad y la busca.

martes, 10 de marzo de 2026

Comunicado final de las Jornadas de Justicia y Paz 2026 en Alicante

Las Jornadas de Justicia y Paz apuestan por la noviolencia activa para construir una paz “desarmada y desarmante”.

Tras tres días de encuentro, reflexión y diálogo sobre el presente y el futuro de la paz, las Jornadas “Derechos Humanos, paz y noviolencia” de la Comisión General de Justicia y Paz organizadas conjuntamente con la Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Orihuela-Alicante, concluyen con un compromiso en favor de la noviolencia activa del Evangelio como camino para la construcción de una paz justa y duradera, desarmada y desarmante (Papa León XIV).

lunes, 9 de marzo de 2026

Guerra, presión de algunos evangélicos y el abismo nuclear

Este artículo de Carlos Umaña viene titulado originalmente como "Guerra, religión y el abismo nuclear". Nosotros lo titulamos de la manera que ven por razones de mayor objetividad ya que ni siquiera entre los evangélicos hay unanimidad de pensamiento al respecto, aunque algunos de sus líderes reunidos con Donald Trump quieran incluir a todos en su apoyo a la política de D. Trump.