domingo, 12 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (VI). "Consecuencias de la trata. La dimensión humana de las víctimas de trata".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (V). "Trata y violencia de género").

Podemos suponer que las personas víctimas de trata carecen de los derechos más elementales del ser humano. Así observamos que las víctimas:.

  1. Fueron captadas para un propósito y forzadas a realizar otro tipo de trabajo o actividad.
  2. Sufren violencia física incluida la violencia sexual y todo tipo de abusos.
  3. Frecuentemente se ven privadas de comida, agua, sueño, atención médica u otras necesidades vitales.
  4. Tienen restringida su libertad de movimiento puesto que habitualmente les son retenidos sus documentos.
  5. Trabajan en condiciones abusivas y/o inseguras.
  6. Padecen una coacción permanente mediante amenazas a ellas o a sus familiares
  7. Se sienten perseguidas por las autoridades locales.
  8. No pueden comunicarse con otras personas libre y privadamente.
  9. Mantienen deudas con las organizaciones que se lucran con ellas.
  10. Están expuestas a controles policiales periódicos tanto en clubes como en la calle.
  11. Carecen de derechos por tratarse de una actividad alegal: máxima vulnerabilidad frente a abusos por parte de jefes/as, clientes, etc.
  12. No pueden acceder a los derechos de un trabajo regulado: vacaciones, días libres, horarios, seguridad social, baja laboral, baja maternal, pensión por jubilación.

En el caso de las mujeres que ejercen la prostitución, a estos problemas se añade el estigma social. Estigma que no desaparece con el abandono de su ejercicio, ya de por sí complicado, y que condiciona fuertemente las relaciones sociales fuera del entorno laboral, además de provocar gran ansiedad en torno a la posibilidad de ser descubierta por la propia familia, amistades, etc.

Estas personas padecen además serios problemas de salud. Destacan cuestiones como los embarazos, abortos, infecciones de transmisión sexual y otros problemas de índole ginecológica representan un problema de especial gravedad para estas mujeres por ser impedimento en muchas ocasiones para el ejercicio de la actividad a través de la cual obtienen sus ingresos. Especial mención merecen por la complejidad del asunto los casos de mujeres seropositivas para el VIH. Otro problema de salud que se presenta cada vez con más frecuencia, es el consumo abusivo de sustancias tóxicas al que son obligadas, entre las que destacan el alcohol y en los últimos años como problema emergente y grave, la cocaína.

Es frecuente que estas mujeres con el ejercicio de la prostitución se estén haciendo responsables del bienestar de sus familias extensas. La cantidad y variedad de necesidades que han de resolver va mucho más allá de lo que podríamos considerar las necesidades básicas o primarias: vivienda, comida, vestido, estudios de hijos/as, hermanos/as menores y salud. Es frecuente que aparezcan todo tipo de enfermedades y males necesitados de costosísimos tratamientos, operaciones o ingresos hospitalarios en familiares de uno y otro grado a los que hay que ayudar, así como que una vez que se ha conseguido lo necesario para poner en marcha algún pequeño negocio en el país de origen, este dinero se vea malogrado por un pariente en el que se confió y que resultó ser demasiado aficionado al juego, o a otro tipo de dudosas inversiones, de manera que sea preciso volver a empezar de cero.

La percepción en los países de origen es que el dinero se gana aquí con facilidad, por lo que las demandas no cesan y las posibilidades de dejar el ejercicio de la prostitución y seguir respondiendo a ese nivel de exigencias son nulas.

Todo esto acompañado del temor a ser descubiertas por sus familias y despreciadas por la actividad que realizan.

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ

ENLACES A CONTENIDOS SIMILARES: 

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué consecuencias nos detalla el artículo y también los enlaces para ampliar?, ¿cuál es la tipología de esas consecuencias: a qué dimensiones d ela persona afectan?.
  • ¿Somos conscientes de lo que eso puede suponer, además, para personas que se encuentran solas, sin los apoyos que de verdad necesitan?. ¿Cómo nos sentiríamos nosotros si nos halláramos en su misma situación?.
  • ¿Hay algún ser humano que merezca unas violencias así?, ¿cómo erradicarlas?.

sábado, 11 de julio de 2026

De orilla a orilla

Hola. Para ayudarnos a organizar correctamente el aforo de “De orilla a orilla” · Canarias y África, un solo sentimiento, necesitamos que confirmes tu asistencia en este formulario:
https://forms.gle/Eu8wUizqMZRRzwow9 

El evento es gratuito y se realiza en sala con aforo limitado, por lo que la confirmación nos ayudará a gestionar mejor el acceso. 

Fecha: 23 de julio de 2026
📍 Centro Ciudadano San Jerónimo, C/ Dona, 20, Taco, San Cristóbal de La Laguna
🕘 16:30 – 21:00 h
Para cualquier duda: info@africaencomun.com

viernes, 10 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (V). "Trata y violencia de género".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (IV). "La trata a nuestro alrededor. Sus causas").

Trata y violencia de género. 

Aunque la violencia de género y la trata de mujeres son for­mas diferentes de victimización, se evidencian similitudes entre ambas. Como hemos comentado antes, debido a las me­nores oportunidades educativas, laborales y la feminización de la pobreza, las mujeres y las niñas son las más vulnerables a la explotación y el riesgo de caer en redes de trata de personas es mayor. Además, las crisis políticas y sociales que afectan a gran parte de los países en el mundo impactan en mayor me­dida en las mujeres pobres, impulsando la migración lo que incrementa el riesgo frente a la trata.

Por tanto, la trata tiene una especial incidencia en mujeres y niñas, desde una perspectiva de género, constituyendo una de las formas más extremas de la violencia contra las mujeres y por ende una grave violación a sus derechos, como el derecho a la vida, a la dignidad humana, a la integridad física, psicoló­gica, sexual, a la salud, a la libertad, a la seguridad personal, a la igualdad y a los derechos económicos, sociales y culturales.

La violencia que sufren las mujeres y las niñas (de parte de sus parejas, padres y familiares) hace que sean más vulnerables, empujándolas a escapar de la vida que llevan en búsqueda de nuevas oportunidades. Así, se constata que muchas de las mujeres y niñas víctimas de trata tienen un largo historial de violencia (no solo de familias, también de parte de las institu­ciones públicas) y esa experiencia de explotación contribuye a mantenerlas en riesgo, reforzando la posibilidad de sufrir nuevas violencias.

En este sentido, la trata refuerza y reproduce la subordinación de las mujeres y las niñas en tanto se sustenta en la cosifica­ción y mercantilización de los cuerpos y de la sexualidad de las mujeres como objeto de consumo. En la jerarquía sexual propia de las sociedades patriarcales, el poder, el control y el dinero son atributos simbólicos (pero también materiales y concretos) de los varones. Hombres que tienen poder y el di­nero para comprar mujeres.

Como hemos señalado, la demanda es una de las causas prin­cipales de la trata de personas y esta es ejercida mayoritaria­mente por varones, a quienes la sociedad les asigna el poder y el dinero y a quienes la sociedad permite el ejercicio de la violencia y la explotación.

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ

ENLACES A CONTENIDOS SIMILARES: 

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Por qué la trata está tan estrechamente ligada a la violencia de género?.
  • ¿Qué factores sociales, culturales, economicistas, etc... encontramos en la sociedad que refuerzan la violencia de género?.
  • ¿Cómo erradicar esta violencia y todas las violencias entre las personas y llegar a un absoluto respeto a la dignidad humana de toda persona?.

jueves, 9 de julio de 2026

Sembrar con fe

15 Tiempo ordinario – A
(Mateo 13,1-23)
Evangelio del 12 / Jul / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xv-domingo-del-tiempo-ordinario_2026-07-12/?occurrence=2026-07-12&nskip=64117 

En pocos años estamos pasando de una sociedad profundamente religiosa, donde el cristianismo jugaba un papel decisivo en la vida de las personas y en la convivencia social, a otro estilo de vida más laico e increyente, donde lo religioso va perdiendo importancia.

Acostumbrados a una «sociedad de cristiandad» donde lo religioso estaba presente visiblemente en nuestras calles, plazas, escuelas y hogares, son muchos los creyentes que sienten malestar y sufren ante la nueva situación.

Más aún. Casi sin darnos cuenta podemos llegar a pensar que el evangelio ha perdido su anterior virtualidad, y el mensaje de Jesús no tiene ya garra ni fuerza de convicción para el hombre moderno.

Por eso se hace necesario escuchar con atención la parábola de Jesús. Aun en su aparente insignificancia y modestia, el evangelio sigue encerrando una virtualidad poderosa para «salvar» al hombre de lo que le deshumaniza. Difícilmente encontraremos algo o a alguien que pueda dar un sentido más humano y liberador a nuestras vidas.

Es cierto que, para ejercer su fuerza liberadora, este evangelio ha de ser presentado con fidelidad, en toda su verdad, sus exigencias y su esperanza. Sin deformaciones ni cobardías. Sin parcialismos intencionados ni manipulaciones interesadas.

Es cierto también que el evangelio exige una acogida sincera y una disponibilidad total. Y son muchos los factores que, como la riqueza, los intereses egoístas o la cobardía, pueden ahogar y anular la eficacia de la palabra de Jesús.

Pero el evangelio sigue teniendo hoy una energía humanizadora insospechada. Olvidarlo sería un error lamentable para la sociedad moderna. En cualquier caso, los creyentes hemos de recordar que no es momento de «cosechar», sino hora de sembrar con fe en la fuerza renovadora que se encierra en el evangelio.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/15-tiempo-ordinario-a-mateo-131-23-3/

martes, 7 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (IV). "La trata a nuestro alrededor. Sus causas".

(Continuación de: Trata de personas. JyP Alicante (III). "La trata, sus números, el dinero que mueve").

La trata a nuestro alrededor. 

Hombres y mujeres de Asia (sobre todo de China), del Norte de África y de otros países como Rumanía, son también so­metidos al trabajo forzoso en los sectores textil, agrícola, de la construcción, industrial y servicios.

Dentro de las víctimas de trata, identificamos en Alicante un gran grupo de mujeres explotadas sexualmente y, en menor medida, aquellas personas víctimas de explotación laboral, la mayoría procedentes de países del Magreb (Marruecos, Ar­gelia) aunque también subsaharianos, principalmente en los sectores de construcción, agricultura y hostelería.

La estimación de víctimas (2010) de trata en España estaría en torno a 9.800 en explotación sexual. De las cuales unas 6.500 estarían en clubes, unas 2.300 en pisos, unas 700 en calle y otras 300 en otras formas de prostitución. Además, otras 3.700 personas son víctimas de explotación laboral. De ellas la mayor parte son mujeres, tanto en los casos de explo­tación sexual como en trabajos forzosos.

Alicante es una de las tres provincias españolas con más nú­mero de mujeres dedicadas a la prostitución. La mayor parte de ellas son víctimas de la trata de personas. Torrevieja, Ali­cante y Benidorm son los núcleos donde hay mayor número de víctimas de explotación sexual.

Las víctimas proceden de Brasil, Bulgaria, Colombia, Ecua­dor, Nigeria, Ucrania, Rusia o Rumanía, principalmente; la edad de las mismas oscila entre los 18 y 42 años.

Aparte del negocio que supone este asunto, la pobreza, la des­igualdad, la falta de oportunidades y en muchas ocasiones los conflictos armados, son los motores de la trata de seres hu­manos.

Las causas.

Las redes de trata se nutren de las personas más vulnerables. Para la ONU la mayoría de los 1.500 millones de personas que viven con 1 dólar o menos al día son mujeres; en un contexto global de subordinación de las mujeres a los hombres, el pre­dominio de las mujeres entre la población empobrecida apun­ta al denominado proceso de feminización de la pobreza, que implica mayores cuotas de inseguridad y precariedad para las mujeres en los distintos ámbitos de la vida, domestico, labo­ral, de la vida pública.

Estas personas deciden migrar fundamentalmente por moti­vos económicos, para mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

Respecto a la trata con fines de explotación sexual, los datos nos indican que la prostitución no se ejerce voluntariamente, al contrario, la explotación sexual está en clara relación con el negocio del sexo. Un negocio que requiere mantener cons­tantemente la oferta (las prostitutas) e incluso renovarla y que existe porque hay demanda y que por tanto, está condiciona­do en gran medida por los clientes: los puteros. Además de los traficantes y proxenetas, hay que decir que los puteros son un factor determinante en esta lacra ya que sin clientes no hay negocio. La degradación moral de quien hace uso de los servicios sexuales a cambio de dinero es determinante en esta enorme injusticia que, además entraña una quiebra de valores éticos en nuestra sociedad.

La trata de menores presenta otras manifestaciones no menos graves que la explotación sexual: la adopción ilegal de niños extranjeros; el tráfico de órganos; el secuestro de menores -los llamados niños de la guerra- para ser utilizados en los conflictos armados; o el ejercicio de la mendicidad, a menudo acompañada de la comisión de actividades delictivas, robos en terrazas o cajeros. En países en vías de desarrollo no es extraño que las familias pobres «alquilen» o «vendan» a sus hijos, a veces como medida temporal o como oportunidad de mejora de su calidad de vida.

Respecto a la trata para explotación laboral, la demanda de mano de obra barata, el crecimiento de las economías sumer­gidas y, finalmente, la crisis económica han sido caldo de cul­tivo para que este tipo de trata adquiera la misma entidad, sino mayor, que la trata con fines de explotación sexual.

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ

ENLACES A CONTENIDOS SIMILARES: 

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Detectamos a nuestro alrededor personas víctimas de trata o actividades en las que éstas se hallen?, ¿qué nos hace pensar así?.
  • ¿Son estas personas conscientes de que son víctimas de trata?. ¿Cómo ayudarles a serlo y denunciar su situación?.
  • ¿Qué les llevó a esta situación de trata en la que se encuentran (sus causas) y qué consecuencias se derivan de ella?.