sábado, 22 de junio de 2024

Acoger, la cuarta puerta (III)

(Continuación del documento "Acoger, la cuarta puerta (II)")

Pepa Torres Pérez

3) SEGUNDA CLAVE: LA NECESIDAD DE ACORTAR DISTANCIAS Y SALTAR JUNTOS las FRONTERAS invisibles que nos atraviesan (prejuicios, estereotipos, leyes, etc) y esto afecta desde el más pequeño gesto cotidiano.

Para saltar juntos las fronteras que nos atraviesan necesitamos bajar defensas, sospechas que tenemos fuertemente introyectadas, suspender juicios apresurados porque como señala el papa Fráncico en su mensaje para la Jornada mundial de las migraciones no se trata sólo de migrantes, también se trata de nuestros miedos que nos llevan a mirar como enemigos a quienes llaman a nuestras puertas para buscar la vida en busca de protección y seguridad. El problema no es tener miedo ni dudas, sino que condicionen nuestra forma de pensar y actuar hasta hacernos intolerantes y blindarnos ante la realidad del otro. Entonces el miedo impide la cultura del encuentro y enarbola las banderas del racismo y la xenofobia. Pero como afirma Agrelo los migrantes no son un peligro, sino que están en peligro, por eso resultan tan kafkiana por ejemplo la sentencia de hace unos meses a nueve jóvenes africanos que protagonizaron el salto a la valla de Ceuta en el 2018 condenándoles a años y medio de cárcel y más de 10.000 € de inmediación a la Guardia civil por  haberles atacados con piedras y cacas.

Acoger supone atrevernos a cruzar fronteras en compañía, con la criminalización y la sospecha que esto conlleva. De la mano de M. Lamine nombro algunas fronteras invisibles que hemos tenido que enfrentar juntos y que hemos podido hacerlo gracias al poder de las redes y la organización comunitaria: 

-La frontera invisible de las redadas y los controles de controles de identidad selectivo. Los CIES y las deportaciones expres y el racismo institucional.

Acompañar a las personas migrantes nos va a introducir en el mundo de las comisarías, los juzgados, etc y hacernos caminar al borde de la ley o más allá de ella. Otra frontera invisible son los vericuetos burocráticos por los que los migrantes han de pasar y más concretamente la frontera constituida por el abandono y la inoperancia de la administración ante el colapso del sistema de citas de extranjería para llevar a cabo cualquier trámite, con las consecuencias que tienen la vida de la gente y que numerosas organizaciones recientemente hemos organizado con en la campaña sin citas no hay derechos.

Otra frontera invisible tremendamente eficaz es la exclusión sanitaria. Por el Real Decreto 16/2012 se inició   un grave proceso de exclusión sanitaria en el que murieron cuatro personas migrantes por no ser atendidas. El informe REDER del 2019 recoge desgraciadamente la eficacia de esta frontera https://reder162012.org/.Con el actual concreto del 7/2018  decretado por el PSOE se han registrado 1300 casos de vulneración de derecho a la salud (sobre todo solicitantes de asilo y personas reagrupadas (tumores, diabetes, salud mental, enfermedades cardio-vasculares). 

4) TERCERA CLAVE: ACOGER ES TAMBIÉN LOS VERBOS PROTEGER, DEFENDER Y DENUNCIAR.

Acoger va entonces muy unido a la conjugación de otros tres verbos que son los verbos proteger, defender y denunciar:

Acoger pasa por defender los derechos de las personas migrantes y denunciar su vulneración. Por eso quienes acompañamos a personas migrantes no podemos dejar de preguntarnos ¿Con que redes trabajamos?. ¿De qué vulneraciones somos testigos cada día y que hacemos con ello?:

  • -Identificaciones selectivas o racistas y detenciones en comisaría por no tener papeles
  • -Ingresos en CIEs y deportaciones
  • -Agresiones a manteros y lateros
  • -Exclusión sanitaria 
  • -Explotación laboral o trabajar sin cobrar 
  • -Infravivienda y abuso por parte de algunos caseros
  • -Trato racista 
  • -Insuficiencia de recursos para la acogida
  • -Criminalización de la venta ambulante (multas municipales abusivas) y el top manta
  • -Inexistencia de oferta formativa para personas sin papeles 

Defender los derechos de las personas migrantes nos responsabiliza también a hacerlo con ellos y ellas, es decir a empoderarnos y organizarnos mestizamente para exigir cambios en las políticas migratorias desde lo macro a lo micro.

Defender los derechos de las personas migrantes pasa por cosas tan básicas como garantizar la existencia de recursos de acogida para las personas que están llegando. Actualmente en Madrid están durmiendo en la calle en la puerta del SAMUR; pasa por ayudar a poder abrir una cuenta bancaria o a otro tipos de medidas de presión política como urgir a los gobiernos a abrir rutas seguras y corredores humanitarios para las personas que se encuentran en situaciones más vulnerables, hacer presión social y política contra la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que  legitima las devoluciones en caliente, pegando un giro de 180 grados a lo que ha sido su postura  ante este tema, etc 

(CONTINUARÁ)

Para obtener la documentación completa:

viernes, 21 de junio de 2024

Aprender en peligro

ENTRECULTURAS nos anima a solidarizarnos con la INFANCIA y para ello nos propone colabrar haciéndonos socios o colaboradores puntuales a través de aquello que podamos aportar:


Vivimos el momento histórico en el que más niños y niñas -460 millones- viven en zonas de conflicto. Uno de cada cinco niños y niñas se enfrenta diariamente a la guerra, la violencia, los desplazamientos forzosos, el miedo.
A crisis prolongadas como las de Darfur, Afganistán, Sudán del Sur o Siria, se suman nuevas como Ucrania y Gaza, poniendo en peligro sus vidas, su aprendizaje y su futuro.
Su derecho a la educación se sigue vulnerando, las escuelas siguen siendo atacadas, dejando sin escolarizar a más de 72 millones de niños y niñas. Una realidad que afecta doblemente a las niñas.
Es urgente proteger la infancia y hacer posible que, aun en la emergencia, tengan acceso a la educación, a un espacio de seguridad y paz y a un futuro de oportunidades.
“Para mí es importante ir a la escuela porque quiero tener una buena educación. Quiero aprender, quiero ser pintora. Las matemáticas y todas las asignaturas me ayudarán a lograrlo” nos dice Anastasia, una niña ucraniana desplazada interna en Lviv.
Trabajamos cada día en países como RD del Congo, Colombia, Líbano, Siria o Ucrania atendiendo y acompañando a niños y niñas como Anastasia, que se encuentran en situación de desplazamiento forzado o afectados por situaciones de crisis. Además de refugio, alojamiento y alimentación, facilitamos su escolarización, ya que, a través de la escuela promovemos también su protección contra el reclutamiento forzoso y fomentamos su integración en las comunidades de acogida.
Contigo protegemos la infancia, defendemos su derecho a la educación y a la paz en sus vidas.
Gracias por tu compromiso.

jueves, 20 de junio de 2024

Miedo a creer

12 Tiempo ordinario – B
(Marcos 4,35-40)
Evangelio del 23 / Jun / 2024
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xii-domingo-del-tiempo-ordinario-2/?occurrence=2024-06-23&nskip=38198

Los hombres preferimos casi siempre lo fácil y nos pasamos la vida tratando de eludir aquello que exige verdadero riesgo y sacrificio. Retrocedemos o nos encerramos en la pasividad cuando descubrimos las exigencias y luchas que lleva consigo vivir con cierta hondura.

Nos da miedo tomar en serio nuestra vida asumiendo la propia existencia con responsabilidad total. Es más fácil «instalarse» y «seguir tirando», sin atrevernos a afrontar el sentido último de nuestro vivir diario.

Cuántos hombres y mujeres viven sin saber cómo, por qué ni hacia dónde. Están ahí. La vida sigue, pero, de momento, que nadie los moleste. Están ocupados por su trabajo, al atardecer les espera su programa de televisión, las vacaciones están ya próximas. ¿Qué más hay que buscar?.

Vivimos tiempos difíciles, y de alguna manera hay que defenderse. Y entonces cada uno se va buscando, con mayor o menor esfuerzo, el tranquilizante que más le conviene, aunque dentro de nosotros se vaya abriendo un vacío cada vez más inmenso de falta de sentido y de cobardía para vivir nuestra existencia en toda su hondura.

Por eso, los que fácilmente nos llamamos creyentes deberíamos escuchar con sinceridad las palabras de Jesús: «¿Por qué sois tan cobardes?. ¿Aún no tenéis fe?». Quizá nuestro mayor pecado contra la fe, lo que más gravemente bloquea nuestra acogida del evangelio, sea la cobardía. Digámoslo con sinceridad. No nos atrevemos a tomar en serio todo lo que el evangelio significa. Nos da miedo escuchar las llamadas de Jesús.

Con frecuencia se trata de una cobardía oculta, casi inconsciente. Alguien ha hablado de la «herejía disfrazada» (Maurice Bellet) de quienes defienden el cristianismo incluso con agresividad, pero no se abren nunca a las exigencias más fundamentales del evangelio.

Entonces el cristianismo corre el riesgo de convertirse en un tranquilizante más. Un conglomerado de cosas que hay que creer, cosas que hay que practicar y defender. Cosas que, «tomadas en su medida», hacen bien y ayudan a vivir.

Pero entonces todo puede quedar falseado. Uno puede estar viviendo su «propia religión tranquilizante», no muy alejada del paganismo vulgar, que se alimenta de confort, dinero y sexo, evitando de mil maneras el «peligro supremo» de encontrarnos con el Dios vivo de Jesús, que nos llama a la justicia, la fraternidad y la cercanía a los pobres.


José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/12-tiempo-ordinario-b-marcos-435-40-2/

miércoles, 19 de junio de 2024

Acoger, la cuarta puerta (II)

(Continuación del documento "Acoger, la cuarta puerta (I)")

Pepa Torres Pérez

2- PRIMERA CLAVE: LA NECESIDAD DE ABRIR LA MENTE Y LA SENSIBILIDAD PARA CUESTIONAR MIRADAS QUE SE NOS IMPONEN Y QUE NOS IMPIDEN RECONOCER A LAS PERSONAS MIGRANTE COMO IGUALES.

Acoger supone reconocer a otro ser humano como lo que somos:  un  o una igual, sea cual sea su sexo, el lugar donde haya nacido, su etnia, el color de su piel, su orientación sexual, su situación socio-económica, tenga papeles o no. Reconocer que las personas somos iguales y somos diversas y que en razón de nuestras diferencias no se puede generar desigualdad. Acoger es mirar más allá de los prejuicios y de los miedos que desde la cultura hegemónica se nos imponen y que sin embargo desde la relación y el encuentro podemos descubrir que son interesados y que ninguna persona ni ningún pueblo quedar encerrado en un estereotipo o en una etiqueta. Por eso la acogida tiene mucho que ver con nuestra forma de mirar y analizar la realidad y hacerlo de una manera adecuada superando enfoques viciados.

Por eso una mirada imprescindible es la mirada estructural.

Esta mirada implica hacerlo desde las causas que están en el origen de las migraciones. Las personas muchas veces más que migrantes son migradas, es decir se ven obligadas a hacerlo para buscar el futuro, para defender la propia vida y la de sus familias, huyen de la violencia política, estructural o por razones de género y huyen también de la violencia ecológica que supone el maltrato del planeta y las consecuencias que tiene en muchos países del mundo. Por eso junto el derecho a migrar y a la libertad de movimiento de personas por el mundo no hay que olvidar el derecho a no migrar. Un derecho que brota de la dignidad de la persona a tener las necesidades básicas para vivir las tres t: techo, tierra, trabajo y a la que hay que añadir el derecho más fundamental de todos, la integridad física, la propia vida. Z. Bauman, en su último libro, Extraños llamando a la puerta, se refiere al   pánico moral que recorre Europa y que consiste en identificar a las personas migrantes y refugiadas como amenazas al bienestar de la sociedad. Sin embargo, están siendo las políticas neoliberales, el mercado libre y las privatizaciones, y no los migrantes, los responsables de la caída del sistema de bienestar y son esas mismas políticas las que obligan a la gente a abandonar sus países, así como el negocio de las guerras y las armas.  

Necesitamos también superar miradas viciadas. Paso a referirme a algunas de ellas.

La mirada victimista o asistencialista: “Pobrecito migrante“ esta mirada incapacita y niega posibilidades a las personas. No genera autonomía sino dependencia y desempodera. Toda persona que decide saltar una frontera es como mínimo un valiente, un sobreviviente, como dice Patuca Fernández. Por eso acoger es mirar a las personas desde esa potencia desde esa capacidad y desde el proyecto que les ha hecho llegar hasta ahí. Mirar reconociendo capacidades las aviva cuando están dormidas o han sido golpeadas. Hace unos meses una compañera hondureña nos decía en TD me gusta venir a este espacio porque me recuerda quien soy, tengo una historia, y se me olvida la fuerza que hizo salir de mi país y que me mantiene en pie aun cuando creo que no puedo más.    

La mirada criminalizadora: "nos invaden, son terroristas, peligrosos, te van a robar"...    Esa idea cada vez más extendida de que nos quitan el trabajo, copan los servicios sociales, etc   no es objetiva ni cierta, sino un bulo al servicio de los intereses xenófobos y racistas. Los migrantes representan el 12,2 % de la población española y únicamente representan el 6,8 % de gastos  en servicios sociales, por ejemplo, o las mujeres migrantes, mucho más invisibilizadas que los hombres con sus remesas están manteniendo la vida en sus países de origen y acá cuidando a nuestros mayores. La inmigración es una riqueza en muchos sentidos, pero incluso en el económico.  

La mirada etnocéntrica o colonial. Creer que nuestra cultura es la medida de todas las cosas. La cultura hegemónica extendida por los medios de comunicación de masas hasta cualquier rincón del planeta exporta un ideal de lo humano que es blanco, varón, rico y occidental.  Sin embargo, como dicen los zapatistas vivimos en un mundo donde caben muchos mundos y la humanidad tiene tantos rostros como personas y culturas pueblan la tierra. No somos hijos únicos ni nuestra cosmovisión es la mejor. Se trata de buscar como relacionarnos con otras culturas desde el intercambio, el aprendizaje mutuo, los saberes compartidos, buscando la reciprocidad. Porque sólo desde el respeto, la valoración mutua y el encuentro podemos entrar en procesos de crítica y autocrítica que sean fecundos.  Hace años Amin Maalouf escribió:

“El primer paso para la integración es el aprendizaje de la lengua, pero cuando una persona siente que su   lengua y su cultura es despreciada reaccionará exhibiendo con ostentación su diferencia. Para ir con decisión en busca del otro hay que tener los brazos abiertos y la cabeza alta. ¿Si aquél o aquella cuya lengua estoy estudiando no respeta la mía, hablar su lengua deja de ser un gesto de apertura y se convierte  en un acto de vasallaje y sumisión?”.

Por eso, quizás una buena señal, de la sensibilidad hacia la acogida en nuestros centros es quizá preguntarnos cuantas palabras sabemos de la lengua de aquellos a quienes enseñamos español, que sabemos de su literatura o de su historia o como las personas migrantes van formando parte de la propia estructura  organizativa  de nuestros centros o se incorporan   a ellos   como voluntarios, colaboradores, etc

Superar estas miradas estas miradas nos puede llevar a descubrir que un mantero no es alguien peligroso, violento, que forma  parte de una mafia, sino un  trabajador del mar   organizado en su país frente a los acuerdos  de pesca  de la UE con Senegal y al que estos acuerdos  han forzado a migrar, o que un latero puede ser perfectamente un universitario que decidió un día abandonar su Bangladesh por la violación sistemática de derechos humanos sistemática que había en su país y que tras su sonrisa de vendedor de cerveza esconde el dolor de haber estado estancado tres años en Turquía como consecuencia de los acuerdos de la UE con este país  o  haber atravesado el infierno de Libia. O que vender latas o bolsos de marca no es sinónimo de delincuente, sino de superviviente y por tanto sobrevivir no puede ser un delito ni ser causa de muerte prematura, como le sucedió a Mamey Mbaye.

(CONTINUARÁ)

Para obtener la documentación completa:


martes, 18 de junio de 2024

Desarrollar vías hacia la paz

La guerra lleva asolando el Dombás más de diez años, y hace más de dos la Federación Rusa la intensificó aún más y la extendió a toda Ucrania. La guerra ha causado un sufrimiento humano inimaginable. Teniendo esto en cuenta, es hora de poner fin de una vez al derramamiento de sangre y volver al camino de la paz.

Agradecemos expresamente la iniciativa del gobierno suizo de convocar una Cumbre de Paz sobre Ucrania los días 15 y 16 de junio de 2024 en Bürgenstock, en el cantón de Nidwalden. Más de 160 delegaciones de todo el mundo han sido invitadas a la Cumbre. Es una señal clara de que los gobiernos de unos 90 países han seguido este llamamiento para desarrollar conjuntamente formas concretas de allanar el camino hacia la paz. Felicitamos también a la Comisión Suiza de Justicia y Paz por la organización de la "Marcha consciente al Ranft" y nos unimos a las oraciones de las personas participantes.

Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional y a todos los Estados y gobiernos para que tomen medidas concretas en favor de la paz y creen las condiciones necesarias para una paz justa.

Nuestra fe nos fortalece en la esperanza de una paz justa. En este espíritu, animamos a la comunidad internacional a defender con valentía la paz, la justicia y la protección de la dignidad humana. Esperamos que los Estados y los gobiernos de todo el mundo hagan todo lo que esté en su mano para superar el azote de la guerra y hacer realidad por fin la visión fundacional de paz de las Naciones Unidas.

Declaración del Comité Ejecutivo de Justicia y Paz Europa

lunes, 17 de junio de 2024

Exigimos PARAR el genocidio en Gaza

Con los ojos fijos en Él, en la realidad y la fe. 

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz. Carta Nº 241 – 16 junio 2024 

“Aliento a la comunidad internacional a actuar urgentemente por todos los medios para ayudar a la población de Gaza, devastada por la guerra y a las negociaciones en curso entre las partes para alcanzar un alto el fuego en la guerra entre Israel y Hamás que dura ya desde hace ocho meses…Es posible estrechar la mano y para hacer la paz se necesita coraje, mucho más coraje que para hacer la guerra”. Papa Francisco, rezo del ángelus del 9 de junio/2024.

Desde el atentado terrorista de Hamás de 7 de octubre de 2023 han pasado más de 8 meses e Israel ha matado a más de 35.000 personas palestinas de la Franja de Gaza, el 70% de ellas mujeres, niños y niñas. El rescate de los rehenes es una disculpa, cada vez más cuestionada por los propios familiares de esas personas, para imponer una “solución final” bastante similar en sus efectos a la que en su día estableció la Alemania Nazi contra el Pueblo Judío.

Hemos visto crímenes injustificables: ataque a hospitales y centros de salud, destrucción de centros religiosos, de ayuda social, mezquitas e iglesias, de manzanas de casas enteras y ataques a campamentos de refugiados; todo esto acompañado de asesinatos a sangre fría de personas indefensas, de mujeres y niños, de personal de salud, de educación, de la ONU, de ayuda humanitaria, de periodistas, etc.

En declaraciones públicas autoridades de Israel han calificado a la población palestina como subhumanos, casi animales, sin ningún derecho ni consideración. Incluso han citado la Biblia: “Ve y ataca a Amalec, y destruye todo lo que tiene y no te apiades de él; mata a hombres y a mujeres, a niños y hasta a los de pecho…” (1 de Samuel 15,3). Ante cualquier crítica Israel acusa a los detractores de antisemitismo, pero los palestinos también son semitas.

Debemos tener claro que se trata de un genocidio. La Corte Internacional de Justicia (CIJ), de forma tibia habla decrímenes de guerra y de lesa humanidad que, de acuerdo a sus propias definiciones, son: “matanza deliberada, o causar grandes sufrimientos o graves daños al cuerpo o a la salud, tortura o trato inhumano” (crímenes de guerra); y “ataque general o sistemático contra civiles en tiempo de paz o de guerra, que incluyen tortura, desaparición forzada, homicidio, esclavización, deportación y actos de violencia sexual y de género, incluida la violación”. La misma CIJ  define al genocidio como: “el exterminio o eliminación sistemática y masiva de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, o nacionalidad”. Esto ocurre en Gaza.

Ante estos hechos asistimos a una enorme hipocresía de occidente, combinando frases como “Israel tiene derecho a defenderse” con el rechazo de algunos de sus hechos, mientras se sigue apoyando a Israel con la venta y entrega de armas para sus ataques. Se olvidan de que en Gaza hay una guerra asimétrica con una abismal diferencia cuantitativa y cualitativa entre las partes.

Esta situación ha convulsionado el panorama internacional. El llamado Eje de la Resistenciacompuesto por Hezbollah en el Líbano, Irán, Irak, Siria y los Hutíes de Yemen intercambia ataques con Israel. Esta contienda internacional ha estado a punto de provocar una escalada de violencia mundial de imprevisibles consecuencias.

Israel desoye a la CIJ y la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU (10/06/24), que han dispuesto un alto el fuego permanente. También los intentos de negociación parecen condenados al fracaso.

Las víctimas, en su gran mayoría, son inocentes, no combatientes y sin posibilidad de defensa. Muchos rabinos judíos rechazan y condenan las acciones del estado sionista.

Muchos llamados a la conciencia mundial se han realizado en varios países mediante manifestaciones numerosas y multitudinarias, sobre todo de jóvenes universitarios en Estados Unidos, incluido nuestro Ecuador; muchas duramente reprimidas. Erróneamente pensamos que Ecuador está muy lejos de esta tragedia, estos crímenes son también contra nosotros y contra toda la humanidad. Nuestro gobierno debe exigir, con mayor fuerza, que acabe este genocidio y lograr la paz. Como cristianos y católicos, no podemos permanecer indiferentes, sino ser solidarios con los que sufren. #ComuniquemosEsperanza

("Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas).

Articulo original: http://www.justiciaypaz.org.ec/2024/06/carta-no-241-exigimos-parar-el.html

Para contactar: cjusticiaypaz@gmail.com y justicia_ypaz@yahoo.com

PARA LA REFLEXIÓN Y LA PRAXIS:

  • ¿Qué está denunciando esta Carta 241?, ¿es la única denuncia de este "conflicto"?, ¿por qué aún así sigue este genocidio producièndose?.
  • ¿Quién provee de armas a Isarel y quiénes votaron en contra del alto el fuego al poco tiempo de que el gobierno israelita ordenara los ataques sobre Gaza?.
  • ¿Qué postura ha adoptado el Gobierno Español ante este genocidio?. En otro orden de cosas, ¿equivale Hamas al Pueblo Palestno?, ¿equivale también el gobierno de Israel al pueblo de Israel?. ¿Por qué, pues los M.C.S. y gran parte de la clase política parecen aparentar que son lo mismo?.
  • ¿Cómo rescatar el valor de los pueblos, palestino e israelita, y dejar en evidencia a quienes son los responsables de este genocidio (Hamas y gobierno israelí) con el apoyo del gobierno de EE.UU. a quien le interesa mucho que los conflictos bélicos se eternicen?. ¿Cómo hacer para que las resoluciones de la ONU tengan peso fuerte a nivel internacional y no sean sistemáticamente abortados por culpa del derecho a veto de 5 de sus miembros, especialmente de EE.UU.?.

domingo, 16 de junio de 2024

Acoger, la cuarta puerta (I)

El pasado martes, 11 de junio, tuvimos el honor de poder tener entre nosotros a María José Torres Pérez (Pepa Torres) quien en la charla que tuvo lugar en el salón grande de la Parroquia Cruz del Señor, S/C. de Tenerife, nos habló desde su experiencia sobre la realidad que viven nuestros hermanos migrantes, de lo que significa y ha de significar ACOGER con todas sus implicaciones.

Vamos a dar a conocer el documento que ella desarrolló pero publicado en varias entregas. Al final de cada entrada hallarán los enlaces al documento completo para que quien desee descargarlo pueda hacerlo y leerlo entero.

ACOGER.  LA CUARTA PUERTA.

Pepa Torres Pérez

1- AGRADECIMIENTO E INTRODUCCIÓN. TRES PUNTOS DE PARTIDA.

Gracias por la invitación a participar con vosotras en este encuentro y poder compartir experiencias, búsquedas luchas, impotencias y pequeñas victorias  

… Dice Mikel Zuluaga, del movimiento Ongui Etorri, que la solidaridad no sólo es una palabra grande, sino una palabra de tierra y por eso tenemos que cultivarla, como lo que hacen los jóvenes africanos del Proyecto Samaritano en Añaza, porque lo que tenemos no nos pertenece y no puede ser un privilegio por haber nacido en una parte del mundo, cómplice además del expolio de bienes comunes que acontece en otros lugares.

Inicio mi reflexión con tres puntos de partida para mi importantes.  El primero es el propio título. No es una invención propia, sino que se lo escucho cotidianamente a Patuca Fernández, compañera de la Red Solidaria de acogida, de Madrid, y de San Carlos Borromeo, una de las abogadas del caso Tarajal, pero a su vez ella lo ha tomado de un texto espeluznante y a la vez lleno de esperanza, la novela Tierra Negra, El holocausto como historia y advertencia, de Timothy Snyder. En ella se narra la historia de Ita Straz, una joven de 19 años que fue arrastrada por policía lituanos hasta una fosa común en el bosque de Ponary. Cayó recta y de espaldas y se queso inmóvil por miedo mientras otros cuerpos le caían encima uno tras otro. Cuando la fosa se llenó alguien subió sobre la última capa de cadáveres y disparó hacia abajo sobre los cuerpos amontonados. Una bala le atravesó la mano, pero Ita  no emitió sonido alguno. Arrojaron tierra sobre la fosa. Espero todo el tiempo que pudo y luego apartando cuerpos y cubierta de dolor, barro y sangre buscó ayuda. Llegó hasta una primera casa y la rechazaron. Y así una segunda y una tercera hasta que finalmente en la cuarta obtuvo ayuda, y sobrevivió.

Como dice Patuca Fernández, ante la situación de las personas migrantes y refugiadas en el mundo, como sociedad civil y como comunidades creyentes no podemos cerrar los ojos ni legitimar las necro políticas de fronteras. Tenemos la obligación moral de ser la cuarta puerta. Las necropolíticas y la cultura del descarte, como denuncia el papa Francisco necesita   del terror y los muros para instalarse en las conciencias y perpetuarse. Necesita la construcción del diferente como enemigo y su criminalización. Desde que cayó el muro de Berlín se han construido en el mundo más de 70 nuevos muros que nos dividen, segregan y condenan a la muerte y a la ilegalidad a millones de seres humanos. Frente al valor de la proximidad, las necro políticas propugnan la cultura de  la otrocidad en la que se niega, a quien se  declara “otro” u “otra” el derecho a tener derechos  e impone una distinción entre aquellas vidas que merecen ser lloradas y aquellas que no. Hay personas descartables cuyas existencias no son merecedoras ni de reconocimiento en su vida, ni de reconocimiento en su muerte. El Pacto Migratorio Europeo recientemente aprobado en Bruselas es un buen ejemplo de todo esto.

La cultura de la otrocidad nos coloca siempre al filo de la atrocidad y la barbarie. Vivimos como, señala también Boaventura de Sousa Santos, tiempos de fascismo social. El fascismo social más que un régimen político, es un régimen social y civilizacional en el que el estado es un testigo complaciente, cuando no un culpable activo. Un régimen caracterizado por relaciones sociales y experiencias de vida bajo relaciones de poder e intercambios extremadamente desiguales, que se dirigen a formas de exclusión particularmente severas y potencialmente irreversibles condenando al exterminio de personas y pueblos.

El segundo punto de partida de mi comunicación es el “desde donde”, porque mi   reflexión esta también enraizada en una tierra concreta donde tengo los pies y el corazón ya que como dicen las feministas post coloniales, un lugar en el mapa es una forma de acceder al conocimiento. Mi lugar en el mapa es el barrio de Lavapiés, un barrio situado en el casco antiguo de Madrid un barrio histórico en la lucha contra las fronteras desde los movimientos sociales y los colectivos migrantes y actualmente en un proceso muy duro de resistencia frente a una feroz gentrificación y turistificación empeñada en expulsar a los vecinos, especialmente migrantes que desde los años 90 lo han levantado y han hecho de él un barrio con “la marca por la cual se cotiza hoy en el mercado”: la exotización de la diversidad.

En él convivimos y resistimos más de 70 nacionalidades y en él desde hace 13 años nace la Red interlavapiés como una red de personas contra las fronteras y la precariedad, Personas que nos hemos conocido cruzándolas, creando vínculos poderosos entre nosotrx. Luchamos juntos por la libre circulación de personas, el derecho a migrar y a no migrar, por una sociedad diferente, donde ningún ser humano sea ilegal y donde los sueños de dignidad de cada persona y por otro mundo posible puedan realizarse. Nos gusta definirnos como una red de vida porque somos vecinx, amigx, compañerx. Una red diversa formada por gente migrante y autóctona, con papeles y sin ellos, que sentimos la urgencia actuar frente a las formas de injusticia cada vez más brutales y racistas que criminalizan la pobreza y las migraciones y niegan los derechos más básicos: vivienda, salud, trabajo educación, integridad física, etc. Nuestro lema es: Nos quitaron tanto que nos quitaron el miedo porque estamos convencidos que el mejor antídoto contra éste este es la organización comunitaria y en que tener o no tener red social se juega  la vida de la gente.

Por último, el tercer punto de partida es que cuando hablo públicamente sobre migraciones o fronteras tengo el empeño de dedicarle la charla a un compañero o compañera que me ha resultado en ella fuente de inspiración. Esta vez es Mamadou L., recientemente intervenido quirúrgicamente de una operación de cadera muy dolorosa. Mamadou   irrumpió en nuestra vida hace un año, recién “dublinado”, es decir deportado a España desde Suiza por haber entrado en Europa en patera desde Tánger a Tarifa. En Suiza estuvo todo el tiempo en Centros de internamiento de extranjeros y allí enfermó gravemente, lo cual no fue obstáculo para su deportación a España. Cuando le conocimos sólo tenía ganas de morirse y un informe de salud mental que le estigmatizaba gravemente. Pero Elegimos conocerle no por informes sino de la mano de lo que el mismo fuera decidiendo contarnos. Así hemos ido recorriendo un camino con muchos recovecos,atravesando desconfianzas e inseguridades mutuas hasta llegar a la tierra de la complicidad y la reciprocidad en la que hoy nos encontramos, pese a tantas asimetrías impuestas. De su mano comparto algunas claves para la acogida.

(CONTINUARÁ)

Para obtener la documentación completa:


sábado, 15 de junio de 2024

Nacionalidad Española y Procesos de Extranjería

 

Desde el Programa ECCA TENERIFE IMPULSA, nos invitan a la próxima Charla de Nacionalidad Española y procesos de extranjería impartida por la Asociación de mujeres, solidaridad y cooperación.

  • Fecha: Martes 18/06/2024
  • Hora: 10.00h a 13.00h
  • Lugar: Sede de Ecca en Santa Cruz, ubicada en la Calle Gumersindo Robayna nº4
  • Ubicación Google Maps: https://www.google.com/maps/place/ecca.edu/@28.4631591,-16.2594453,84m/data=!3m1!1e3!4m10!1m2!2m1!1sC.+Gumersindo+Robayna+Galván+nº+4+Radio+CCa!3m6!1s0xc41cc84bbaa2b75:0x3796d14435cbb10d!8m2!3d28.46323!4d-16.2591923!15sCi1DLiBHdW1lcnNpbmRvIFJvYmF5bmEgR2FsdsOhbiBuwrogNCBSYWRpbyBDQ2FaLiIsYyBndW1lcnNpbmRvIHJvYmF5bmEgZ2FsdsOhbiBuwrogNCByYWRpbyBjY2GSARZhZHVsdF9lZHVjYXRpb25fc2Nob29smgEjQ2haRFNVaE5NRzluUzBWSlEwRm5TVVJMWjI5eE5rdEJFQUXgAQA!16s%2Fg%2F11b6nmtbqq?authuser=0&entry=ttu

jueves, 13 de junio de 2024

La vida como un regalo

11 Tiempo ordinario – B
(Marcos 4,26-34)
Evangelio del 16 / Jun / 2024
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xi-domingo-del-tiempo-ordinario-2/?occurrence=2024-06-16&nskip=38184

Casi todo nos invita hoy a vivir bajo el signo de la actividad, la programación y el rendimiento. Pocas diferencias ha habido en esto entre el capitalismo y el socialismo. A la hora de valorar a la persona, siempre se termina por medirla por su capacidad de producción.

martes, 11 de junio de 2024

Concentración con motivo del "Día Mundial de toma de conciencia del abuso y malos tratos en la vejez"

 


El próximo día 15 de junio se conmemora el día MUNDIAL DE LA TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ, día especial en el calendario de ACUFADE.

Este año varios colectivos nos uniremos para visibilizar esta situación.
 
Acufade te invita a la concentración que tendrá lugar en La Laguna, Plaza de la Catedral a las 12:00, este sábado 15 de junio.
TE ESPERAMOS

lunes, 10 de junio de 2024

Seguridad Social, hay alternativas

Con los ojos fijos en Él, en la realidad y la fe. 

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz. Carta Nº 240 – 09 junio 2024 

"La seguridad social es una forma de welfare (prestaciones sociales/ asistenciales) que mantiene unidas a las distintas generaciones, la jubilación …. se sostiene gracias a los años de servicio que ha prestado y el trabajo de otros”. Papa Francisco.