jueves, 23 de julio de 2026

Buscar a Dios

17 Tiempo ordinario – A
(Mateo 13,44-52)
Evangelio del 26 / Jul / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xvii-domingo-del-tiempo-ordinario_2026-07-26/?occurrence=2026-07-26&nskip=61605

Los estudios sociológicos dicen que la crisis religiosa se va deslizando en Europa hacia una «indiferencia» cada vez mayor. Una indiferencia tranquila, ajena a todo planteamiento sobre Dios. Sin embargo, son cada vez más los que, movidos por una cierta «nostalgia de Dios», sienten la necesidad de buscar «algo diferente», una manera nueva de creer en él. ¿Cómo buscar a Dios?.

Sin duda, cada uno ha de partir de su propia experiencia. No hay que copiar a otros. No hay que hacer nada forzado ni postizo. Cada uno conoce sus propios deseos y miserias, sus vacíos y sus miedos. Cada uno sabe su «necesidad» de Dios. Su voz no calla nunca. No grita con los labios, pero nos susurra al corazón.

Por eso precisamente no basta buscar a Dios por fuera: en los libros, las discusiones o el debate. Una cosa es «discutir de religión» y otra muy distinta buscar a Dios con sincero corazón. Uno mismo se da cuenta cuándo está huyendo de Dios y cuándo lo está buscando de verdad. San Agustín decía así: «No te desparrames. Concéntrate en tu intimidad. La verdad reside en el hombre interior».

Buscar a Dios exige esfuerzo, pero encontrarse con él no es nunca resultado de un voluntarismo fanático ni de una ascesis crispada. Dios es un regalo, y lo importante es acogerlo con «simplicidad de alma». Recordemos la reflexión de la vieja priora en el Diálogo de carmelitas de Georges Bernanos: «Una vez salidos de la infancia, hay que sufrir mucho para volver a ella, como solo después de una larga noche vuelve a aparecer de nuevo la aurora. ¿He vuelto yo a ser de nuevo niño?».

No es lo más acertado buscar a Dios apoyándonos solo en las propias intuiciones. Hay muchas formas de engañarse o de andar dando vueltas sobre uno mismo, sobre nuestros sentimientos e ideas. Por eso es mejor compartir y contrastar la propia experiencia con alguien que nos pueda guiar desde su vivencia de Dios. Ese mutuo compartir puede ser el mejor estímulo para seguir buscándolo.

En su parábola del «tesoro escondido en el campo», Jesús habla del hombre que, «lleno de alegría», vende todo lo que tiene por hacerse con el tesoro. Buscar a Dios no produce tristeza ni amargura; al contrario, genera alegría y paz, porque la persona comienza a descubrir dónde está la verdadera felicidad. Recordemos a san Agustín: «Sólo lo que hace bueno al hombre puede hacerlo feliz».

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/17-tiempo-ordinario-a-mateo-1344-52-3/

miércoles, 22 de julio de 2026

¿Para qué dividir?

No he dejado de sorprenderme cada día al leer los comentarios a los distintos partidos de fútbol, a las intervenciones y rendimientos de los distintos futbolistas de las distintas selecciones, especialmente de la española.

Se observa en ellos de todo:

  1. Los hay que elogian la labor de equipo, la idea de conjunto, unidad, complementariedad entre los miembros de la selección que trabajan unidos por un mismo objetivo: lograr el triunfo o por lo menos intentarlo siendo el que sea su rival y con respeto absoluto hacia el contrario.
  2. Los hay también que se centran en la procedencia de sus jugadores, sus clubs de origen y cuestionan abiertamente la representatividad reflejada en esta selección llegando incluso a afirmar que “ésta no es la selección española sino una selección barcelonista” (silenciando que, aunque haya más jugadores del Barcelona que de ningún otro equipo español, hay jugadores de otros equipos convocados sobre los cuales existe la misma confianza que en los barcelonistas).
  3. Los hay, por supuesto, a quienes no les importa nada sino únicamente expresar negativismo respecto a los nuestros no valorando nada de lo que hacen, como si lo que hacen o dejan de hacer no tuviera valor alguno y sí lo que hacen los demás; o al revés: elogian tanto y son tan presuntuosos sus comentarios que dan a entender que nadie está al nivel de nuestra selección.
  4. Están aquellos comentarios que no cesan de mirar individualidades: censuran lo que tal o cual jugador está haciendo o dejado de hacer; se quejan de que a tal o cual jugador no se le esté reconociendo sus logros personales en cada partido,… y borran totalmente la labor de equipo, la entrega de cada jugador al bien común del conjunto.
  5. Y están otros que no cesan de comparar esta selección con la que ganó la primera copa mundial de fútbol para España y nos preguntan “cuál es la mejor”, como si ambas selecciones estuvieran en el mismo tiempo, en las mismas circunstancias y contextos,… como si fuera necesario también crear dilema entre aquéllos y éstos.

Quedémonos con quienes elogian al equipo entero y el respeto a sus rivales.

No estamos hablando de una competición entre tenistas o motociclistas; estamos hablando de un equipo donde todos trabajan, desde su posición, en el logro común del conjunto; son como una orquesta en la que diferentes instrumentos suenan en armonía y crean una hermosa melodía, una gran sinfonía.

¿Importa para ello la procedencia de cada cual?; ¿importa si otros lo puedan hacer mejor o peor que los “nuestros”?, o ¿no importará mucho más que los nuestros hagan su juego lo mejor que puedan y sepan?, ¿por qué y para qué estar siempre comparándonos con los demás o andar echándonos piedras sin sentido a nosotros mismos?.

¿Para qué lo que no construye?.

No construye el negativismo haciéndonos creer a nosotros mismos que no valemos, que no vale nada nuestro esfuerzo, pero tampoco ayuda la presuntuosidad. No construye el crear o fomentar división entre nosotros. No construye enfrentar procedencias entre sí.

Y si nada de eso construye… ¿por qué fomentamos esas actitudes?, ¿para qué?, ¿en qué nos ayudan?. ¿A qué o a quién le estamos haciendo el juego?.

El fútbol… como nuestra vida de país.

¿No hemos estado transladando a esta competición lo que vivimos en el ámbito de la política y las relaciones entre nuestros distintos partidos políticos?, ¿nuestros esquemas de vida personal?, ¿nuestros juicios -viciados o no de antemano- asumidos como verdad absoluta sobre nuestra realidad?.

La selección española buscaba su segunda copa mundial de fútbol y lo consiguió; no hubiera importado si no lo hubiera logrado… no tanto, lo que importa es lo que ha hecho para llegar hasta ahí y finalmente hacer eso posible, eso es lo más elogiante. Buscaban el triunfo colectivo y para ello unieron sus habilidades, sus particularidades y genialidades, había armonía porque por encima de sus aspiraciones particulares parecían tener claro que estaba la aspiración colectiva.

 A lo mejor será éste el problema para algunos: no les gusta ese motor interior y quieren cargárselo, no les gusta el espíritu de equipo que esta selección ha construido y querrían verlos a todos divididos, enfrentados entre ellos… así como sucede con ciertos intereses a los que no les viene bien que en España haya armonía entre unos y otros y vayamos todos a una para construir un país sólido, diverso en infinidad de cosas pero unido buscando el bien común que no excluya a nadie y donde todos puedan contribuir al bien de todos.

¿Qué proyecto común podemos construir como país, por encima de nuestras diferencias?, ¿cuáles pueden ser las metas en las que todos podamos coincidir o por lo menos tener en ellas puntos de encuentro?, ¿cómo echar a andar ese proyecto común y cómo hacer para fortalecerlo, hacerlo bien vivo y participativo sin pararnos en las procedencias de nadie ni en otras diferencias sino en aquello que nos une y nos hace ser todos uno?.

Y no será por falta de retos que nos motiven: que se garantice el derecho a la vivienda digna para todos, el acceso al trabajo decente también parea todos, salud pública de calidad en la que las listas de espera se reduzcan de año en año, recuperar y fortalecer una economía basada en nuestros propios recursos materiales y humanos y no dependiente de inversiones extranjeras, eliminar toda corrupción, todo racismo y xenofobia, toda exclusión social,... en resumidas cuentas búsqueda del Bien Común por encima de intereses individualistas egocéntricos y de presiones externas para que invirtamos en la industria de matar por encima de los propios Derechos Humanos.

Es bueno que nos lo preguntemos todos y nos planteemos si podemos transladar esto a las esferas o ámbitos en los que nos encontremos ¿no creen ustedes?.


Santi Catalán
santi257@gmail.com

martes, 21 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (XII). "Ejemplos esperanzadores: Proyecto ESPERANZA y Hermanas Oblatas"

1.- El Proyecto ESPERANZA.

Es la respuesta de la Congre­gación de Religiosas Adoratrices al problema de la trata de mujeres en España. Desde 1999 desarrollamos un progra­ma de apoyo integral para mujeres víctimas de la trata de se­res humanos con fines de explotación principalmente en la prostitución y también en el servicio doméstico, matrimonios serviles, trabajos forzados u otros en condiciones de esclavi­tud.

El Proyecto cuenta con un equipo multidisciplinar de profesionales que considera la trata de personas una violación de los derechos humanos. El equipo lo conforman abogadas, educadoras, trabajadoras sociales, mediadoras intercultura­les, psicólogas, etc.

El Proyecto ESPERANZA colabora es­trechamente con otras organizaciones en el marco de la Red Española Contra la Trata de Personas y de la Alianza Global contra la Trata de Mujeres (GAATW).

En febrero del 2012, Proyecto ESPERANZA logró su diploma de compromiso de calidad, según el modelo EFQM (Euro­pean Foundation for Quality Management).

http://www.proyectoesperanza.org/que-hacemos/


2.- Las Hermanas Oblatas de Alicante.

 

Implican a la ad­ministración local para acabar con la explotación sexual.

El gobierno autonómico, el ayuntamiento, la Policía, la Guardia Civil y la Subdelegación del Gobierno trabajarán conjuntamente con estas religiosas y Cáritas diocesana.

Las hermanas oblatas de Alicante en colaboración con la diócesis y Cáritas, han sido las impulsoras de la plataforma «Mesa Alicante Trata 0», un Proyecto Social de esta congrega­ción religiosa cuyo objetivo es acabar con la trata de mujeres, niñas y niños con fines de explotación. A esta iniciativa se han sumado la Administración Autonómica, Policía y Guardia Ci­vil, entre otras instituciones.

11/05/2016, Religión Confidencial

Esta semana se ha presentado públicamente la «Mesa Alicante Trata 0» a cargo de Alba Fernández, integrante del Proyecto Social de Oblatas en Alicante, en el marco de la III Jornada sobre Violencia de Género: La trata de mujeres, niñas y niños con fines de explotación, organizada por la Universidad Mi­guel Hernández de Elche, miembro también de la Mesa.

El Grupo Intereclesial contra la Trata de Personas con fines de explotación sexual compuesto por el Secretariado de Migra­ciones de la Diócesis de Orihuela-Alicante (ASTI-Alicante), Cáritas Diocesana y Oblatas fue creado en febrero de 2015 y promovido en la Diócesis, tras el llamamiento realizado por el papa Francisco a la implicación social y denuncia de esta grave vulneración de derechos fundamentales. 

 

Este Grupo convocó en el mes de mayo de 2015 a diferentes entidades e instituciones privadas y públicas implicadas di­rectamente o indirectamente con esta realidad, reuniéndose periódicamente. En este momento la «Mesa Alicante Trata 0» está formada por representantes de las siguientes entidades y organismos, además de los citados inicialmente: Policía Na­cional (UCRIF), Guardia Civil (EMUME), Subdelegación del Gobierno (Unidad de Violencia contra la Mujer), Conselle­ría de Igualdad y Política Inclusiva (Centro Mujer 24 horas y Centro de Emergencia de Denia), Diputación de Alicante (Departamento de Igualdad), Ayuntamiento de Alicante (De­partamento de Igualdad), CIPS Alicante (Centro de Informa­ción y Prevención del Sida), Universidad Miguel Hernández de Elche, Adda (Associació d´Ajuda a la Dona Alicante) y Cruz Roja Alicante. Habiendo participado también en la últi­ma reunión el Fiscal de Extranjería de la Audiencia de Alican­te, Joaquín Alarcón.

 

La Mesa se ha fijado como objetivo general «trabajar conjun­tamente contra la Trata de personas con fines de Explotación Sexual en Alicante». Y de forma específica se ha marcado dos objetivos: «Mejorar la intervención entre entidades y Ad­ministración en la atención integral de víctimas de Trata» y «Visibilizar la realidad de la Trata de personas en diferentes ámbitos».

Conscientes de la importancia del trabajo en red se ha co­menzado a aportar recursos, esfuerzos y oportunidades para seguir trabajando en el reconocimiento y respeto de los De­rechos Humanos de tantas mujeres, niños y niñas víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ. 

 

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domingo, 19 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (XI). "ACTUAR: En nuestro compromiso cristiano"

(Continuación de Trata de personas. JyP Alicante (X). "ACTUAR: En nuestro compromiso político y social")

En nuestro compromiso cristiano.

El Papa Francisco denunció que la trata de personas es un crimen contra la humanidad, «La trata de personas es una herida abierta en el cuerpo de la sociedad contemporá­nea, una llaga en el cuerpo de Cristo. Es un crimen contra la humanidad». Esta lacra no puede sino hacernos abrir los ojos y manifestar lo que Jesús nos diría hoy.

  1. Debemos Crear conciencia que este tipo de delitos con­tra las personas es un pecado grave contra la dignidad de la persona humana, la cual fue creada a imagen y seme­janza de Dios. Estamos llamados a ser sal y luz en este mundo, como iglesias que aman a Dios y a su prójimo
  2. Hacer conocer esta realidad también en nuestras parro­quias, a través de publicaciones, folletos, mesas redondas, debates, medios de comunicación, de forma que la socie­dad pueda percibirla como un problema social que nos involucra a todos.
  3. Debemos prestar especial atención a la formación de los agentes pastorales para que se impliquen activamente en la erradicación del tráfico. En concreto, se hace una llamada a las parroquias para que sean cen­tros donde se tome conciencia de esta situación y trabajen como plataforma de acción para ayudar a las víctimas y denunciar a los traficantes. (TPCES y PAPS.2015.
  4. Participar como reales actores sociales activos en la pre­vención de la trata de personas, la asistencia a sus vícti­mas, Facilitar el primer auxilio y el acompañamiento en su denuncia, y una incidencia pública para el fortaleci­miento de la acción de la justicia, en relación a la sanción del delito y la formulación de políticas de atención inte­gral a las víctimas.
  5. Promover el espíritu de familia, en sus distintas posibi­lidades, fomentando en nuestras parroquias actividades que la reúnan y la unan.
  6. Disponer de instituciones con fuerte presencia local y con capacidad para sensibilizar a los creyentes que este traba­jo es también parte del llamado que el Señor Jesús nos hace de atender al más desvalido.
  7. Cooperar en la asistencia y reinserción de las víctimas que retornan a sus lugares de origen luego de haber pade­cido situaciones de explotación, manifestándoles el amor que nos debería caracterizar.
  8. Realizar un trabajo preventivo con adolescentes y jóve­nes, ayudándolos a abrir los ojos para reconocer los ries­gos y promoviendo para ellos espacios de participación y crecimiento integral. Replantear en la Iglesia los progra­mas de Educación Sexual o Educación para el Amor.
  9. Plantear esta temática en la formación de sacerdotes, re­ligiosos, religiosas y otros agentes.
  10. Animar, acompañar y fortalecer los esfuerzos pastorales de comunidades religiosas y movimientos eclesiales com­prometidos en esta lucha.
  11. Revisar nuestra conciencia y nuestra coherencia, espe­cialmente aquellas personas que se sienten cristianas en las celebraciones eucarísticas o en determinados espacios sociales, pero que igualmente viven en ese lado oscuro en su intimidad, siendo potenciales consumidores y usuarios de la prostitución.

Es fundamental el trabajo en red para dar respuestas concre­tas, tanto en el seno de la Iglesia católica como con las ONG y los servicios gubernamentales implicados en esta problemáti­ca. (TPCES y PAPS.2015). 

Decimos claramente NO A LA TRATA. Eso implica no al co­mercio sexual, no a la prostitución, no a la explotación laboral de niños, niñas, adolescentes y personas traficadas con ese fin y puestas en servidumbre; no al tráfico de órganos, que tam­bién se da en nuestra zona.

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ.
 
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