martes, 28 de julio de 2026

Cuando el bosque se quema...

Los satélites de la NASA detectan 6075 focos de calor activos en España en las últimas 24 horas, distribuidos en 99 municipios de 29 provincias. Los puntos con más actividad se concentran en Piedralaves (Castilla y León), San Martín de Valdeiglesias (Comunidad de Madrid) y Artana (Comunitat Valenciana). Entre los 11 grandes incendios en seguimiento este año destacan Navaluenga (Ávila, 44.400 ha), San Martín de Valdeiglesias (Madrid, 15.800 ha) y Nules (Castellón/Castelló, 10.000 ha). (Fuente: https://www.rtve.es/noticias/20260701/mapa-incendios-espana-ultima-hora/17101895.shtml).

Más allá de los culpables.

Aunque sea importante saber quiénes o qué produce o favorece estos incendios (porque hay que determinar las causas y así dejar claras las raíces del problema y consecuentemente plantearnos “qué hacer y cómo” para erradicar esas causas) es esencial y más importante aún tomar consciencia de la RESPONSABILIDAD que tenemos todos para cuidar este bien común que es el suelo que nos sustenta.

Necesidad de un debate serio y acciones serias no partidistas.

La ciudadanía española está HARTA de bulos que no buscan sino crispar, engañar, manipular; HARTA de tergiversaciones, medio verdades o medio mentiras; HARTA de los insultos, burlas, ironías y falta de honradez de no pocos parlamentarios haciendo gala de sus habilidades oratorias pero vacías de contenido serio; HARTA de demagogias y discursos que no se creen ni quienes los pronuncian;… y ¿por qué?, pues porque no hay rigor, no se observa que busquen el Bien Común sino hacer triunfar sus ideas partidistas bajo el supuesto de servir a sus votantes.

La ciudadanía NECESITA que nuestras autoridades en el Parlamento Nacional, en los parlamentos autonómicos, en los consistorios,… planten cara a los problemas reales que afectan al menos a las mayorías, a quienes más necesitan de la ayuda institucional, se priorice el cumplimiento de los Derechos Humanos (salud, educación, cultura, empleo, vivienda, alimentación,…), el cuidado del medio natural, rural, la ecología y el Medio Ambiente y se centren en las finalidades para las que fueron elegidos: no gobiernan sólo para la gente de su partido político sino para toda la ciudadanía.

La ciudadanía NECESITA ahora mismo un debate serio de “cómo erradicar definitivamente los incendios en nuestro país” y prevenirlos en el futuro; centrándonos en los objetivos comunes, en el bien de todos, por encima de credos partidistas y tensiones políticas entre distintos gobiernos nacional/autonómicos o entre autonomías.

Necesitamos UNIRNOS frente al enemigo común sin demora y dedicar a ello todos los recursos que sean necesarios. Y si ello ha de significar dejar de comprar aviones de guerra, bombas, misiles,… y seguir así los dictados de quienes hasta querrían que gastásemos en la industria de la muerte el 5% del PIB… pues que signifique eso: invertir en la vida y para la vida digna… y no en la complicidad con la destrucción y la muerte.

Hay otras víctimas.

No se queman unos matorrales secos solamente; no se queman algunas casas solamente,… se convierten en cenizas amplísimas zonas naturales que son hogar de miles de especies animales, ámbitos vitales para otras tantas especies vegetales unas cuantas de las cuales no volverán a aparecer.

Hay un sufrimiento del que somos responsables porque no sólo lo infligimos tirando colillas desde las ventanas de los vehículos o caminando por los montes, o peor aún, prendiendo fuego deliberadamente por razones de negocio de otros o por no tener bien amueblada nuestra cabeza,… provocando unos incendios que matará de forma atroz y cruel a cualquier animal que sea sorprendido por las llamas.

Hay un desmantelamiento del encanto y belleza de los montes, de su armonía, de todo lo que nos habían aportado hasta ese momento en que lo convertimos en cenizas.

Hay vidas humanas que ponemos en peligro; hay bomberos que han muerto apagando fuegos (“es su tarea” dirá alguno, “para eso se les paga, para que apaguen incendios”; pero... ¡no “para que mueran asesinados por un fuego que provocamos nosotros con nuestra negligencia o mala voluntad”!); … y no son tampoco las únicas víctimas inocentes.

¿Valen la pena todos estos sufrimientos?, ¿de verdad no se pueden evitar?. ¿Vamos a seguir culpando siempre a los demás, vamos a seguir vociferando pero sin hacer nada coherente e inteligente con el problema?.

Santi Catalán
santi257@gmail.com

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