jueves, 2 de julio de 2026

Dios es para gente sencilla

14 Tiempo ordinario – A
(Mateo 11,25-30)
Evangelio del 5 / Jul / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-xiv-domingo-del-tiempo-ordinario_2026-07-05/?occurrence=2026-07-05&nskip=61584 

Fue hace muchos años, en L’École Biblique de Jerusalén, un maestro de exégesis nos iniciaba en el difícil arte de desentrañar el evangelio de Mateo. Todo parecía poco para captar el sentido último del texto: crítica textual, análisis literario, estructura del pasaje. Un día llegamos a esos versículos en los que Jesús exclama: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla». El profesor hizo un largo silencio. Después nos dijo muy despacio: «No olviden nunca estas palabras. Todo lo demás lo pueden olvidar». Fue probablemente la mejor lección de exégesis que he recibido nunca. Luego, a lo largo de los años, he podido ver que es así.

Siempre que he tenido la impresión de estar junto a una persona cercana a Dios, ha sido alguien de corazón sencillo. A veces una persona sin grandes conocimientos, otras alguien de notable cultura, pero siempre un hombre o mujer de alma humilde y limpia.

En más de una ocasión he podido comprobar que no basta hablar de Dios para que se despierte la fe. Para mucha gente, ciertos conceptos religiosos están muy gastados, y aunque uno trate de sacarles todo el vigor y sabor que tuvieron en su origen, Dios sigue como «fosilizado» en sus conciencias. Sin embargo, me he encontrado con gentes sencillas que no parecen necesitar grandes ideas ni razonamientos. Intuyen enseguida que Dios es «un Dios oculto», y de su corazón nace espontánea una invocación: «Señor, muéstrame tu rostro».

Me he encontrado también con personas que se mueven siempre en el terreno de lo útil. Algunas abandonan a Dios porque les resulta perfectamente inútil; otras le retienen y dan culto porque les sirve. Sin embargo, he podido conocer a gentes sencillas que viven dando gracias a Dios. Disfrutan de lo bueno de la vida, soportan con paciencia los males; saben vivir y hacer vivir. No sé cómo lo logran, pero de su corazón parece estar siempre brotando la alabanza al Creador. Su vida es un acierto.

He expuesto muchas veces temas religiosos y he hablado de Dios ante gentes muy diversas. En ocasiones me he encontrado con personas que planteaban preguntas y más preguntas sobre toda clase de cuestiones teológicas, sin mostrar el menor interés por encontrarse con Dios. Pero he visto también a gente sencilla cuyos ojos brillaban de forma especial cuando yo leía textos como este del profeta Isaías: «Yo soy el Señor, tu Dios… Tú eres de gran precio a mis ojos, eres valioso y yo te quiero… No temas, que estoy contigo» (Isaías 43,4); o cuando pronunciaba el Salmo 103: «Como un padre siente ternura por sus hijos, así siente ternura el Señor por quienes le temen. Pues él sabe de qué estamos hechos, se acuerda de que somos barro» (Salmo 103,13-14). Sí, Dios se revela a gente sencilla.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/14-tiempo-ordinario-a-mateo-1125-30-3/

miércoles, 1 de julio de 2026

Trata de personas. JyP Alicante (I). "Testimonio de Mirjana"

Empezamos un ciclo de artículos dedicados al tema de la "TRATA" a partir de un estudio realizado por la "Comisión Diocesana de Justicia y Paz Orihuela-Alicante" quienes en el año 2018 hicieron público un documento llamado "La trata de personas, un drama que nos interpela" y que nos proponemos dar a conocer ahora dividido en partes que puedan ser leídas a medida que sean publicadas en este blog.

Quien desee leer el documento completo todo de una vez puede pinchar AQUÍ

...Cuando conocí a Mirjana tenía 25 años, búlgara, joven, muy guapa, alta y rubia con ojos claros. Hablaba muy bien castellano para el poco tiempo que llevaba en España, 18 meses. Había venido a España con su novio, Borislav, al que cono-ció fortuitamente un día que fue a Sofía con sus amigas, pues ella vivía en un pequeño pueblo a 30 kilómetros de la ciudad, con sus padres y sus hermanas, una familia muy humilde con pocos recursos. Después de salir con él durante un mes, Mirjana se enamoró perdidamente considerándolo el hombre de su vida. Borislav, le invitaba siempre que quedaban y le hizo algunos regalos.

Un día le planteó que se fuera con él para España donde él tenía amigos que podrían ofrecerle un buen trabajo para los dos, ganar mucho dinero y a la vuelta casarse y montar un negocio juntos. Mirjana no se lo pensó, era una oportunidad y confiaba plenamente en él. Borislav se encargó de comprar los billetes de autobús hasta Madrid.

Llegaron inicialmente a casa de un amigo. Al día siguiente, Borislav le planteó que el trabajo que le habían dicho ya estaba ocupado y que la manera de poder sobrevivir mientras esperaban otra oportunidad era que ella trabajase en un club como camarera de un amigo suyo rumano. Mirjana aceptó, pero al llegar al club se encontró que todo era un engaño. El trabajo que le esperaba era prostituirse con los clientes que acudían al club situado en una población del levante español. Ella se negó inicialmente, pero al recibir una brutal paliza de la que tardó tres días en recuperarse, aceptó prostituirse. Borislav la había vendido al encargado del club por 3000 euros. Éste le dijo a Mirjana que había pagado mucho dinero por ella y que tenía que amortizarlo, y tenía que aprender a satisfacer a los clientes que la demandaran para que pagaran mucho dinero por estar con ella. Era imprescindible que instalase en su cara una gran sonrisa y fuera muy complaciente con los clientes, accediendo a sus peticiones, ya que a la menor queja de alguno de ellos sabía lo que le esperaba. Por otra parte, le hicieron fotografías estando desnuda mientras que fue forzada por un amigo rumano del encargado y por las que era chantajeada con enviárselas a su familia cada vez que se rebelaba.

Se veía atrapada, sin conocer el idioma, sin documentación y sin saber dónde ir. Permaneció en ese local durante ocho meses, que los recuerda como una pesadilla, donde recibía amenazas, agresiones y el continuo mensaje de que para lo único que servía era para ser prostituta…

(Esta historia está recogida en la Revista SAL TERRAE, enero 2018, pp. 25-26)

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ

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CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué hallamos en común en estos relatos?.
  • ¿Qué causas encontramos por las cuales estas personas acaban siendo víctimas de trata?.
  • ¿Cómo podrían erradicarse esas causas y así evitar las consecuencias?.