En junio de 2026 el obispo de San Sebastián, D. Fernando Prado Ayuso hizo pública la carta pastoral «Nuestros hermanos migrantes», es una llamada a la comunidad de Gipuzkoa (aunque es válida para cualquier comunidad cristiana) que invita a afrontar la migración desde una perspectiva profundamente humana, justa y fraterna.
Se puede leer el documento completo en la web oficial de la Diócesis de San Sebastián.
Puntos
clave del documento:
- Realidad humana: La migración no
se define primordialmente como un problema político o administrativo, sino
como una realidad humana que porta rostros, nombres e historias concretas.
- Dignidad infinita: La dignidad de
cada persona es absoluta y no cambia ni pierde valor por cruzar fronteras
o carecer de un estatus legal determinado.
- Alianza de
reciprocidad:
La fraternidad exige una responsabilidad mutua. La sociedad de acogida
debe proteger y promover a quienes llegan; a su vez, los migrantes tienen
el deber de respetar las leyes, integrarse con paciencia y valorar la
cultura local.
- Cero exclusión: Nadie debe
sentirse ciudadano o miembro «de segunda» en la sociedad ni en las
parroquias, colegios o grupos de la Iglesia guipuzcoana.
- Llamamiento
institucional:
Se pide superar los miedos y prejuicios sociales, abogando por vías de
regularización que faciliten una integración real y eviten la marginación
en las periferias.
La Palabra de Dios nos habla claro.
La Biblia contiene numerosos pasajes que ordenan el respeto, la acogida y la protección de los migrantes, recordando constantemente que el pueblo de Dios también vivió en tierras extrañas.
El
Antiguo Testamento: La Ley de la Empatía.
En el
Antiguo Testamento, la orden de cuidar al extranjero se basa en la propia
historia de esclavitud y liberación del pueblo de Israel.
- Levítico 19,33-34: "Cuando un extranjero resida con ustedes en su tierra, no lo opriman. Al extranjero que resida con ustedes lo mirarán como a uno de ustedes; lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fueron ustedes en la tierra de Egipto".
- Pide tratar al
migrante con el mismo amor que a un ciudadano nativo.
- Éxodo 22,21: "No maltratarás al extranjero ni lo oprimirás, porque extranjeros fueron ustedes en la tierra de Egipto".
- Es un
recordatorio directo de no repetir el dolor que ellos mismos sufrieron en
el pasado.
- Deuteronomio 10,17-19: "Porque el Señor su Dios... defiende la causa del huérfano y de la viuda, y muestra su amor por el extranjero dándole ropa y comida. Así que ustedes deben amar a los extranjeros, porque fueron extranjeros en Egipto".
- Muestra que Dios
mismo protege a los migrantes y que sus seguidores deben imitar esa
acción.
- Deuteronomio 24,17-18: "No pervertirás el derecho del extranjero ni del huérfano".
- Exige justicia
legal y social para las personas vulnerables.
El Nuevo Testamento: Identificarse con el Extranjero.
En el
Nuevo Testamento, la acogida al migrante se convierte en un acto de amor
directo hacia Jesús y una característica esencial de la fe cristiana.
- Mateo 25,35: "Porque tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me recogieron".
- Jesús se
identifica directamente con el migrante. Acoger al extranjero es acoger a
Dios.
- Hebreos 13,2: "No se olviden de practicar la hospitalidad, pues gracias a ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles".
- Invita a ver la
hospitalidad como una oportunidad de recibir bendiciones inesperadas.
- Lucas 10,30-37 (La
parábola del Buen Samaritano).
- Jesús enseña que
el "prójimo" es cualquiera que necesite ayuda, sin importar su
origen, religión o nacionalidad.
- Gálatas 3,28: "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús".
- Rompe las
barreras culturales y nacionales para recordar que todas las personas
comparten la misma dignidad.
Ser cristiano es ser discípulo de Jesucristo.
Un
verdadero discípulo de su maestro no predica lo contrario que su maestro sino
que, porque es discípulo, busca aprender de él y actúa en coherencia con eso
que aprende de él. Nos conviene preguntarnos seriamente sobre nuestro discipulado: ¿a quién seguimos de verdad?.
La encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco se inspira totalmente en lo que la Palabra nos enseña y lo que el Maestro de Nazaret nos mostró con sus actitudes, sus hechos y palabras. Nos conviene preguntarnos: ¿no nos queda claro aún que Dios es PADRE de todos y TODOS somos hermanos unos de otros, todos amados por Dios de manera única y total?.
¿A qué tendría que llevarnos nuestra reflexión al respecto?.
Llenemos de fraternidad nuestras Comunidades.
En mayo de 2024 se hizo público un documento de la C.E.E. llamado "Comunidades Acogedoras y Misioneras" que pretendía ayudarnos a aterrizar en nuestras comunidades cristianas el mensaje bíblico y las insistencias del mismo recogidas en la D.S.I.
Quizás es hora de retomarlo y trabajarlo en todas nuestras parroquias, comunidades cristianas de base, movimientos cristianos, comunidades religiosas,... pero todos desde el fundamento de ser discípulos del Maestro y fieles a su mensaje.
Ofrecemos a continuación el documento "Comunidades Acogedoras y Misioneras" dividido en 5 bloques para ser trabajado en 5 sesiones o reuniones comunitarias. En cada uno de estos bloques hay un "contenido documental" y luego unas "cuestiones para la reflexión y el diálogo" tras las cuales poder llegar a "conclusiones prácticas" (porque de eso se trata, no de quedarnos en bonitas reflexiones sino en llevar a la práctica sus propuestas, hacerlas vida):
DOCUMENTO "Comunidades acogedoras y misioneras":
- Contexto y fundamentación.
- Criterios de acción pastoral.
- Orientaciones para la conversión y pastoral con los migrantes.
- Propuestas de buenas prácticas.
- Signos de esperanza y comunión.




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