lunes, 30 de abril de 2018

Tomar la calle


Al llegar el 1 de mayo siempre recordamos la gran lucha del movimiento obrero y sus sindicatos reivindicando mejores condiciones de trabajo para el mundo laboral. Muchos auténticos y grandes luchadores sindicalistas probaron y sufrieron la cárcel e incluso la muerte por defender para todos unas dignas condiciones de trabajo, enfrentándose al capitalismo salvaje que solo tiene dinero en la cabeza y en el corazón.

Pero el neoliberalismo actual, valiéndose de las tecnologías más modernas, ha conseguido contrarrestar  cada vez más la fuerza de los sindicatos, por un lado sustituyendo al hombre por las máquinas y más aun amenazando y ejecutando la deslocalización empresarial ante la menor exigencia laboral de los trabajadores o del Estado, chantajeando también a los gobernantes y a la administración pública.

Desde hace unos pocos años estamos constatando que los sindicatos perdieron capacidad movilizadora y reivindicativa y que ahora la fuerza viva está en la calle, en las manifestaciones masivas.

La gente tiene cada vez más claro que la solución que le queda para defender sus derechos es tomar la calle en masa: a esta toma de la calle tenemos que sumarnos todos los que no formamos parte de la élite del poder económico que gobierna al mundo actual, para defender la sanidad pública, las pensiones, la enseñanza pública, una justicia verdadera, la dignidad de la mujer, el trabajo digno para todos, los servicios sociales, y el cuidado de la naturaleza, pensando no solo en las generaciones actuales, sino en las inmediatas y futuras.

¡Viva la lucha masiva, pacífica y reivindicativa por la dignidad del hombre y la naturaleza!.

Un cordial saludo.- Faustino Vilabrille

CONCENTRACIÓN EN SANTA CRUZ DE TENERIFE:

Plaza Weyler a las 11 de la mañana


ORACIÓN A JESÚS OBRERO:

Señor Jesús,

te ofrecemos todo el día,
nuestro trabajo, nuestras luchas,
nuestras alegrías y nuestras penas.

Concédenos,
como a todos nuestros hermanos de trabajo,
pensar como Tú, trabajar contigo y vivir en Ti.

Danos la gracia
de amarte con todo nuestro corazón
y de servirte con todas nuestras fuerzas.

Que tu Reino sea un hecho
en las fábricas, en los talleres, en las minas,
en los campos, en el mar, en las escuelas,
en los despachos y en nuestras casas.
Que los militantes que sufren desaliento,
permanezcan en tu Amor.

Y que los obreros
muertos en el campo de honor
del trabajo y de la lucha,
descansen en paz.

María, madre de los pobres.
Ruega por nosotros.

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