domingo, 8 de julio de 2018

Población mundial, una cuestión ética





Día de la población (11 de julio)

OBJETIVO DE LA JORNADA: Tomar conciencia del proceso que la población mundial está siguiendo tanto en cuanto a su crecimiento como a las necesidades que ese crecimiento lleva consigo y adoptar las actitudes coherentes para el beneficio de todos y del cuidado del Medio Ambiente.
Necesidades humanas básicas.

Se ha creído tradicionalmente, que las necesidades humanas tienden a ser infinitas; que están constantemente cambiando; que varían de una cultura a otra, y que son diferentes en cada período histórico. Pero tales suposiciones son incorrectas, puesto que son producto de un error conceptual, que consiste en confundir las necesidades con los satisfactores de esas necesidades.

Las necesidades humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables. Además las necesidades humanas fundamentales son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos. Lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas, son la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades.

Las necesidades fundamentales son: subsistencia (salud, alimentación, etc.), protección (sistemas de seguridad y prevención, vivienda, etc.), afecto (familia, amistades, privacidad, etc.) entendimiento (educación , comunicación, etc.), participación  (derechos, responsabilidades, trabajo, etc.), ocio (juegos, espectáculos) creación (habilidades, destrezas), identidad (grupos de referencia, sexualidad, valores), libertad (igualdad de derechos).

Concebir las necesidades tan sólo como carencia implica restringir su espectro a lo puramente fisiológico, que es precisamente el ámbito en que una necesidad asume con mayor fuerza y claridad la sensación de “falta de algo”. Sin embargo, en la medida en que las necesidades comprometen, motivan y movilizan a las personas, son también potencialidad y, más aún, pueden llegar a ser recursos. La necesidad de participar es potencial de participación, tal como la necesidad de afecto es potencial de afecto.

Integrar la realización armónica de las necesidades humanas en el proceso de desarrollosignifica la oportunidad de que las personas puedan vivir ese desarrollo desde sus comienzos; dando origen así a un desarrollo sano, autodependiente y participativo, capaz de crear los fundamentos para un orden en el que se pueda conciliar el crecimiento económico, la solidaridad social, el crecimiento de las personas y la protección del ambiente.

Las necesidades humanas básicas referidas, deben constituirse en derechos inalienables del ser humano, ya que su posesión y práctica hacen a la dignidad del individuo y las comunidades. La satisfacción de estas necesidades implica un marco ambiental sano. La degradación del ambiente, provocada por los procesos de contaminación y  “explotación”  irracional de los recursos, atenta gravemente contra ellas. Actualmente y a nivel mundial, los modelos de desarrollo económicos y tecnológicos han provocado que millones de seres humanos no hayan tenido posibilidad de acceder a la satisfacción de estas necesidades básicas.

Susana Choren
PARA AMPLIAR:
PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué conclusiones obtenemos de la información que aportan el vídeo y los enlaces para ampliar?.
  • ¿En qué pone el acento Susana Choren con su artículo "Necesidades humanas básicas"?. ¿Qué relación tiene este artículo con el discurso alarmista de ciertos sectores de la sociedad que echan la culpa al aumento demográfico de las dificultades para subsistir todos en este planeta?.
  • ¿Qué sucedería si analizáramos en profundidad y honestidad "cuáles son las auténticas NECESIDADES"?, ¿con cuántas nos encontraríamos?.
  • Y si tal como dice Susana Choren estas NECESIDADES son pocas y finitas... y si estas necesidades se podrían cubrir perfectamente no sólo ahora sino durante muchísimo más tiempo del que auguran algunos ¿dónde están pues los verdaderos problemas de la población mundial?.

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