miércoles, 1 de abril de 2026

Campaña "Constructores de paz" (III): La paz se teje con Justicia Social.

(Continuación de: Campaña "Constructores de paz" (II): Tejer la paz, desde la DSI).

5.- DINÁMICA DE TRABAJO.  Temáticas para cada año.

Partimos del hecho que la temática central es la construcción de ir tejiendo la paz en un mundo en conflicto. La campaña tiene una duración de 3 años, desde el año 2026 al 2029. Si bien la Paz es el tema transversal y es holístico, cada año pondremos el acento en una perspectiva sin dejar de lado la de los otros años, porque Tejer la paz significa trabajar simultáneamente por tres caminos inseparables e indivisibles. Estos son los tres años de campaña: 

  • La paz se teje con justicia social, promoviendo sociedades más justas e inclusivas. 
  • La paz se teje con Ecología Integral, cuidando la Casa Común y defendiendo las condiciones que hacen posible la vida. 
  • La paz se teje con sociedades sanas: reconciliación, sanando heridas y (re)construyendo el tejido social mediante el diálogo y la noviolencia

5.1.  La Paz se Teje con Justicia Social.

La paz no es solo la ausencia de violencia, sino la creación de condiciones que permitan a todas las personas vivir con dignidad. Para lograrla, es necesario construir sociedades más justas, donde la dignidad de cada persona sea respetada y donde prevalezcan el respeto, el diálogo y la protección de los derechos humanos. No puede existir paz verdadera mientras persistan la desigualdad, la precariedad laboral, las crisis alimentarias, la exclusión social o las migraciones forzadas la pobreza y la exclusión, fenómenos interconectados que alimentan conflictos sociales y políticos. Por ello afirmamos que la paz se teje desde la justicia social

Como declara el papa Francisco en Fratelli Tutti, «la paz social es trabajosa y artesanal», recordándonos que es una tarea permanente y compartida. La justicia social es la base de esa paz duradera. 

En este contexto, la construcción de paz exige: 

  • promover el respeto de los derechos humanos 
  • fortalecer la justicia social y la inclusión, garantizando igualdad de oportunidades 
  • defender la dignidad de las personas más vulnerables 
  • impulsar políticas orientadas al bien común 
  • promover la solidaridad entre comunidades y pueblos 

Por ello, tejer justicia social es una tarea indispensable para construir una paz duradera. León XIV, en Dilexi Te, dice que «las estructuras de injusticia deben ser reconocidas y destruidas con la fuerza del bien, a través de un cambio de mentalidad, pero también con la ayuda de las ciencias y la técnica, mediante el desarrollo de políticas eficaces en la transformación de la sociedad” (DT97). 

Inspirados por el papa Francisco en construir una «cultura del encuentro», estamos llamados a una lucha social pacífica, organizada y perseverante que defienda los derechos de todas las personas.

Tejiendo Justicia Social.

Somos cada vez más conscientes de que no se trata solo de instituciones políticas, nacionales o internacionales, sino que es el conjunto de las instituciones —educativas, económicas, sociales— lo que está en juego. En la encíclica Fratelli tutti se repite muchas veces la necesidad de construir un «nosotros», que debe traducirse también a nivel institucional. Por eso, León XIV,  nos anima a comprometernos y a estar presentes: presentes en la masa de la historia como levadura de unidad, de comunión, de fraternidad. 

Desde Enlázate por la Justicia queremos proponer alternativas y avanzar en el camino de la paz desde acciones noviolentas que construyan instituciones de paz positivas, uniéndonos a la petición del papa León XIV de fomentar una paz desarmada y desarmante.  

La paz no nace únicamente de acuerdos diplomáticos o decisiones políticas. Nace también de las relaciones cotidianas, de la capacidad de escuchar y comprender a otras personas. 

Promover una cultura de paz significa: 

  • educar en el diálogo y la empatía 
  • fortalecer el tejido comunitario 
  • construir instituciones al servicio del bien común 
  • defender la verdad frente a la desinformación 
  • promover estilos de vida no violentos 

La paz debe cultivarse en todos los niveles de la sociedad: en las familias, en los espacios educativos, en las comunidades locales, en las instituciones y en las relaciones internacionales. 

(CONTINUARÁ)

Para ver el documento completo, pinchar AQUÍ.

lunes, 30 de marzo de 2026

Campaña "Constructores de paz" (II): Tejer la paz, desde la DSI.


(Continuación de: Campaña "Constructores de paz" (I): Ante la realidad).

3.2. Tejer la Paz.

Frente a éste mundo crispado, polarizado y herido, conflictos armados, desigualdad creciente, crisis climática y debilitamiento de los espacios de diálogo internacional. Los pueblos quieren la paz y anhelan una sociedad atravesada por la convivencia, el respeto mutuo, la justicia y el bien común para que sea una paz integral e integradora. Ante ello, el Papa León XIV propone algo tan contracultural como la empatía: encontrarse, escucharse, comprenderse, como sujetos, como seres en relación, como sociedad: una misión de “construir puentes”

El tiempo presente necesita esperanza, pero una esperanza activa, capaz de transformar la realidad. 

Tejer la paz significa trabajar simultáneamente por tres caminos inseparables: 

  • La paz se teje desde la justicia social, promoviendo sociedades más justas e inclusivas. 
  • La paz se teje desde la Ecología Integral, cuidando la Casa Común y defendiendo las condiciones que hacen posible la vida. 
  • La paz se teje desde la reconciliación, sanando heridas y reconstruyendo el tejido social mediante el diálogo y la noviolencia. 

Sólo una paz que integre estas tres dimensiones podrá responder a los desafíos del tiempo presente. 

En un mundo herido por la violencia, existe una llamada a sembrar esperanza y a construir caminos de encuentro. 

Porque la paz no es una utopía lejana: es una tarea que comienza en cada comunidad, en cada relación humana y en cada compromiso con la justicia y la vida. Y porque la paz se teje cada día.  

Ante esta realidad, resulta necesario promover una cultura de paz capaz de ofrecer alternativas a la lógica de la violencia. 

Una Cultura de Paz que, como indica el mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz 2026, invita a la humanidad a rechazar la lógica de la violencia y la guerra, y a abrazar una paz auténtica basada en el amor y la justicia, además de trabajar en las causas y consecuencias estructurales, no podemos obviar que «La paz en el mundo se construye en la vida cotidiana, en nuestro estilo de vida, en la familia, en la comunidad, en el territorio. Nace de nuestras relaciones con el prójimo y nos llama a un cambio de corazón, para vivir en paz con el vecino y con quien está a nuestro lado». 

Una Cultura de Paz como alternativa y respuesta a un mundo enfrentado, que nos dibuja ese mosaico de muerte con una "guerra mundial a plazos" y que van adquiriendo estructuras más enraizadas de permanencia en la violencia y el odio, donde el valor de la defensa de las personas, de los pueblos, y el entorno ecológico, como centros de la vida plena, va perdiendo peso a favor de intereses mercantilistas, del dinero y del poder. 

Por eso, y por ser un imperativo para la dignidad humana, "¡En un mundo dividido y herido por el odio y la guerra estamos llamados a sembrar la esperanza y a construir la paz!". Con estas palabras León XIV, nos convoca y llama a ser personas artesanas de la paz, tal y como reiteró el Papa Francisco en el encuentro de «Arena de la Paz», en Verona, el año 2024. La construcción de la paz comienza poniéndose del lado de las víctimas, compartiendo su punto de vista. Esta perspectiva es esencial para desarmar los corazones, las miradas, las mentes y denunciar las injusticias de un sistema que mata y se basa en la cultura del descarte. Una paz que “debe cuidarse, prepararse, ser organizada, promovida y experimentada”

Esta paz debe ser desarmada, es decir, no basada en el miedo, las amenazas, los prejuicios, ni las armas. Y debe ser desarmante, capaz de resolver los conflictos, abrir los corazones y generar confianza mutua, empatía y esperanza. No basta con pedir la paz; debemos encarnarla en un estilo de vida que rechace toda forma de violencia, ya sea visible o sistémica. 

4.- Una lectura desde la Doctrina Social de la Iglesia.

Aunque en cada apartado hemos introducido criterios de juicio desde la doctrina social de la Iglesia, ante la realidad de la necesidad de la paz, hacemos un pequeño apunte que nos ayude a dar luz sobre la necesidad de la construcción de una cultura de paz. 

En el ámbito cristiano la paz es siempre y ante todo, un don: La paz os dejo, la paz os doy. Pero desde siempre, todo don es al mismo tiempo una tarea, una responsabilidad

Fue el Vaticano II el que puso los cimientos del pensamiento cristiano actual sobre la paz, afirmando que «La paz no es la mera ausencia de la guerra, no se reduce sólo al equilibrio de las fuerzas adversarias, ni surge de una hegemonía despótica, sino que con toda exactitud y propiedad se llama obra de la justicia» (GS78).

Por tanto, no consiste sólo en evitar conflictos armados o acabar con ellos. La verdadera paz es el resultado de la construcción activa de la justicia en todas las relaciones humanas, de la justicia que trabaja por sociedades más justas y equitativas, de la construcción de relaciones solidarias y de cooperación entre los países, del profundo respeto de la dignidad humana de cualquier persona. Por este motivo, desde Juan XXIII hasta León XIV en la actualidad, la paz verdadera se construye siempre, apoyada en 4 pilares fundamentales: la verdad, la justicia, la caridad y la libertad

Cuando estos pilares se debilitan, las sociedades se vuelven más frágiles y aumenta el riesgo de violencia. 

A partir de aquí, la construcción de la paz es un camino en construcción, que incluye necesariamente y entre otras, las siguientes dimensiones, que han sido abordadas por los distintos

Papas desde la Pacem in Terris de Juan XXIII

  • El respeto a la dignidad humana y a los derechos humanos. 
  • El diálogo. La cultura del encuentro. 
  • La justicia social 
  • La solidaridad internacional y la cooperación entre naciones. 
  • El desarme. 
  • La promoción del bien común. 
  • El cuidado de la naturaleza, nuestra casa común. 
  • Conversión personal y comunitaria. Valores, actitudes, hábitos y estilos de vida. 
  • Defensa de la verdad. Frente a las fakenews, la polarización, los discursos de odio… defender la verdad con la justicia.

(CONTINUARÁ)

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sábado, 28 de marzo de 2026

Campaña "Constructores de paz" (I): Ante la realidad.


La plataforma "Enlázate por la Justicia" de la que forman parte: Cáritas, Manos Unidas, CONFER, Redes, CEDIS y Justicia y Paz, se propone trabajar durante tres años el documento "Constructores de paz" que aún está en fase de construcción y por lo tanto está en fase de estudio para completarlo y mejorarlo desde las aportaciones que las entidades miembros de EpJ vayan exponiendo.

A través de diversos artículos iremos compartiendo el contenido del "documento de contexto" que nos puede servir a todos para:

  1. Obtener ideas y comprender mejor el contenido y alcance de la campaña "Constructores de paz" que abarcará los años 2026 a 2029.
  2. Aportar nuestras propuestas, ideas,... que enriquezcan esta propuesta interinstitucional.
  3. Tomar mayor consciencia de las implicaciones a la hora de llevar esto a la práctica en distintos ámbitos.

1.- Nuestra visión de paz. 

Proponemos una visión de la paz que no supone ausencia de conflictos, sino que tiene que ver con la manera de abordarlos y gestionarlos, de forma creativa, y noviolenta, transformándolos en oportunidades para crear relaciones positivas más justas y humanas entre las personas, las estructuras sociales y en la relación con la creación. 

Al ser un proceso vivo, la paz nunca se separa del contexto actual, con sus heridas aún abiertas. "Nuestro mundo lleva las profundas cicatrices del conflicto, la desigualdad, la degradación medioambiental y un creciente sentimiento de desconexión espiritual” (León XIV) 

Por eso entendemos la paz de forma integral, como una paz positiva y proactiva que se construye sobre cimientos de justicia social, dignidad humana, respeto a los derechos humanos individuales y de los pueblos, relaciones no violentas y el cuidado y la custodia de nuestra Casa Común: la Creación. 

2.- Objetivo general.

Promover una cultura de la paz y de la noviolencia que aborde los desafíos sociales y ambientales del contexto actual, provocados por tensiones geopolíticas globales, la lucha por el acceso a recursos naturales estratégicos, el debilitamiento de los espacios de diálogo y consenso internacional, la persistencia de nuestros estilos de vida y patrones de producción y de consumo, etc. poniendo en el centro a las personas y su dignidad humana, especialmente las más vulnerables, proponiendo alternativas, valores y actitudes en nuestra sociedad, para ser constructores y artesanos de la paz, promoviendo la solidaridad, la acogida y la justicia ambiental. 

3.- Una realidad que nos interpela.

3.1. Una mirada a nuestro mundo.

La paz en el mundo se ve amenazada por una combinación compleja de factores económicos, sociales, ambientales y políticos, que interactúan entre sí: 

  1. Constatamos, la desigualdad económica extrema, la pobreza y desempleo crónico, las economías ilícitas, las decisiones arancelarias como arma de poder y de dominación, la inflación y crisis alimentarias provocadas por un reparto injusto y manejo agroalimentario espurio, aunque haya de sobra comida para todos 
  2. Constatamos, las discriminaciones y exclusión de todo tipo, los movimientos extremistas y migraciones forzadas, y el debilitamiento del tejido comunitario 
  3. Constatamos, los efectos y causas creadas por el cambio climático por una falta de respeto y cuidado con la casa común, el manejo del agua y la degradación del medio ambiente, los desastres naturales mal manejados 
  4. Constatamos, los conflictos armados activos y la carrera armamentística, el autoritarismo y la represión a la libre y legítima expresión de las personas, la corrupción y la falta de ética en la gobernanza, la polarización política extrema, la desinformación y manipulación informática. 

Necesidad de una Paz y Justicia Social

  • El vínculo entre conflicto y pobreza extrema refuerza la necesidad de un enfoque integral. El informe conjunto PNUD- OPHI de 2024  estima que el 40 % de las personas que viven en pobreza extrema —455 millones de personas— residen en países afectados por guerras, fragilidad o escasez de paz. No es posible abordar la erradicación de la pobreza sin una apuesta estratégica por la paz; tampoco es viable promover la paz sin políticas coherentes con el desarrollo sostenible. 
  • Más del 65% de las personas que viven en situación de inseguridad alimentaria se encuentran en territorios en conflicto. A nivel global, el número de personas en situación de hambre aguda aumentó de 282 millones en 2023 a 294 millones en 2024, de las cuales, 139,8 millones de personas se encontraban en contextos de conflicto y/o violencia. La paz positiva, integral y sostenible es inalcanzable sin asegurar la seguridad alimentaria, hídrica y nutricional, como factores centrales para el desarrollo humano. 

Ante la Paz y Ecología Integral

  • La lucha por “recursos naturales”, especialmente con fines extractivistas y en un contexto de crisis ecológica, alimenta la escalada bélica y las tensiones internas, externas y transfronterizas. En lo que llevamos de siglo, se han registrado más de 1.000 conflictos por el agua (Pacific Institute). 
  •  Según Naciones Unidas (UN Peacekeeping), el 40% de los conflictos intraestatales de los últimos 60 años tienen un vínculo directo con recursos naturales —ya sea por su explotación, su control o su escasez—. Además, este vínculo duplica la probabilidad de recaída en el conflicto durante los primeros cinco años. 

Contra la Paz y Noviolencia

  • Según el Índice de Paz Global, existen 59 conflictos activos con 96 países involucrados más allá de sus fronteras, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial, con mayor y creciente impacto sobre la población civil. (Datos en PoliticaNoviolencia) 
  • El gasto militar a nivel mundial continúa en ascenso. “El gasto en defensa (de los Estados Miembro de la Unión Europea) en 2025 creció un 11 % en comparación con 2024 y un 62,87 % en comparación con 2020” (Consejo Europeo, 2026

Todas estas amenazas se refuerzan, interconectan y retroalimentan entre sí creando una espiral de miedo, falta de esperanza y violencia. Nos afectan y nos interpelan a no mirar para otro lado ni a vivir insensibles, sino más bien a ser conscientes de la urgencia de cuidar y preservar la Casa Común y defender los Derechos Humanos, que no se viole la dignidad sagrada del ser humano, que no se siga rompiendo y fracturando la fraternidad universal, que no se establezca y se acepte de manera resignada la desigualdad y que el poder de la fuerza y la amenaza no se imponga al poder de los cuidados y del respeto. 

(CONTINUARÁ)

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jueves, 26 de marzo de 2026

Seguir a Jesús conduce a la cruz

Domingo de Ramos – A (Mateo 26,14–27,66)
Evangelio del 29 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-domingo-de-ramos-en-la-pasion-del-senor_2026-03-29/?occurrence=2026-03-29&nskip=61486 

Estamos tan familiarizados con la cruz del Calvario que ya no nos causa impresión alguna. La costumbre lo domestica y lo «rebaja» todo. Por eso es bueno recordar algunos aspectos demasiado olvidados del Crucificado.

Empecemos por decir que Jesús no ha muerto de muerte natural. Su muerte no ha sido la extinción esperada de su vida biológica. A Jesús lo han matado violentamente. No ha muerto tampoco víctima de un accidente casual ni fortuito, sino ajusticiado, después de un proceso llevado a cabo por las fuerzas religiosas y civiles más influyentes de aquella sociedad.

Su muerte ha sido consecuencia de la reacción que provocó con su actuación libre, fraterna y solidaria con los más pobres y abandonados de aquella sociedad.

Esto quiere decir que no se puede vivir el evangelio impunemente. No se puede construir el reino de Dios, que es reino de fraternidad, libertad y justicia, sin provocar el rechazo y la persecución de aquellos a los que no interesa cambio alguno. Imposible la solidaridad con los indefensos sin sufrir la reacción de los poderosos.

Su compromiso por crear una sociedad más justa y humana fue tan concreto y serio que hasta su misma vida quedó comprometida. Y, sin embargo, Jesús no fue un guerrillero, ni un líder político, ni un fanático religioso. Fue un hombre en el que se encarnó y se hizo realidad el amor insondable de Dios a los hombres.

Por eso ahora sabemos cuáles son las fuerzas que se sienten amenazadas cuando el amor verdadero penetra en una sociedad, y cómo reaccionan violentamente tratando de suprimir y ahogar la actuación de quienes buscan una fraternidad más justa y libre.

El evangelio siempre será perseguido por quienes ponen la seguridad y el orden por encima de la fraternidad y la justicia (fariseísmo). El reino de Dios siempre se verá obstaculizado por toda fuerza política que se entienda a sí misma como poder absoluto (Pilato). El mensaje del amor será rechazado en su raíz por toda religión en la que Dios no sea Padre de los que sufren (sacerdotes judíos).

Seguir a Jesús conduce siempre a la cruz; implica estar dispuestos a sufrir el conflicto, la polémica, la persecución y hasta la muerte. Pero su resurrección nos revela que, a una vida crucificada, vivida hasta el final con el espíritu de Jesús, solo le espera resurrección.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/domingo-de-ramos-a-mt-2614-2766/

sábado, 21 de marzo de 2026

¿Cuestión de comunicados?

La guerra es la muestra evidente de la nula voluntad de resolver un conflicto de forma positiva para todas las partes y señala a las claras el verdadero rostro de quien la promueve, alimenta y ejecuta. Es el estruendo fracaso, es la muestra más clara de que nunca tuvo intención de entenderse con nadie.

La guerra mata, asesina, destruye más al inocente que al culpable, aún incluso aunque digan que “los ataques son selectivos, puntuales y con objetivos muy precisos”. ¿Cabe mayor cinismo?.

La guerra aniquila la vida humana en todas sus edades y circunstancias: no respeta a los niños o niñas, tampoco a los enfermos o lisiados o dependientes de una silla de ruedas. ¿Será que sus vidas valen menos que las bombas que los matan?.

La guerra deja enferma o estéril la tierra, contamina los suelos… el suelo del país agredido (no el del país que produce las máquinas de matar), acaba con la vida de animales y plantas, llena el aire de gases venenosos que luego respirarán todos, también las vidas inocentes. ¿Es que también la naturaleza tiene culpa de los odios de quien hace estallar una guerra?.

La guerra hace desvanecer las esperanzas, echa por tierra ilusiones, hunde en el desánimo a todos quienes dedicaron toda su vida a construir un hogar, realizar un trabajo que les diera el sustento,… destroza escuelas, centros culturales,… y genera serios y severos traumas en quienes las han sufrido tanto como agresores como agredidos. ¿Nada importa para los señores de la guerra?.

¿A quién le gusta la guerra?.

No me atrevo a decir que “a nadie” porque observo con demasiada frecuencia que hay voces que la justifican siempre. La justifican y, por lo tanto, la apoyan implícitamente cuando dicen:

  • -“Es que mira lo que estaba haciendo tal o cual gobierno o tal dirigente”.
  • -“¿Y los otros?, ¿no estaban haciendo sufrir al pueblo?”.
  • -“A ver si así a esa gente se les acaba la chulería”.
  • -“…”.

Los hay a quienes la guerra no les gusta pero la favorecen cuando lo único que quieren es rentabilidad para los dineros que la ciudadanía deposita en sus cuentas e invierten en la industria armamentista porque deja buenos dividendos, como en España hacen el Banco Santander, BBVA, Sabadell, CaixaBank,… (la Banca Armada). No parece que les importen nada los criterios éticos. No digamos nada de Black Rock y otros bancos norteamericanos y europeos que van incluso más allá.

Les vienen muy bien todas las guerras a las empresas que fabrican las armas, a los traficantes de armas, también a otras que tienen ya adjudicados los contratos de “reconstrucción y reordenación” de territorios una vez que se ha destruido todo en una zona determinada o en un país entero. Son algo así como buitres carroñeros que necesitan la muerte de las víctimas para poder sobrevivir.

Pero somos más quienes decimos NO a las guerras.

“No somos poderosos, no manejamos los grandes capitales, no tenemos el control de los grandes medios de comunicación social,…”. Eso suelen decir otras personas cuando decimos que “somos más quienes apostamos por la paz y noviolencia”.

Existen las Finanzas Éticas que tienen, entre otros criterios éticos, el no invertir en la industria armamentista (ahí están Fiare Banca Ética, Coop57, Triodos Bank,…).

Hay entidades que trabajan por la paz y no cesan de aportar información veraz sobre temas relacionados con la paz (SIPRI, Centre Delàs,…).

Seguro también que conocemos movimientos y plataformas que insisten una y otra vez en unirnos en las calles para pedir PAZ para todo el mundo y que se acaben todas las guerras (Pararlaguerra.es entre ellas quien insiste en “no demonizar a ningún pueblo aunque sus gobernantes arrastren a esos pueblos a la guerra”; insiste también en cargar contra toda violencia, la ejecute quien la ejecute y, por lo tanto, no cesa de impulsar caminos de diálogo, negociación y resolución noviolenta para todos los conflictos).

Como Iglesia que somos.

Hay voces que reclaman de la Iglesia Cristiana Católica una postura más firme frente a la guerra, más comunicados firmados por todos los obispos, un pronunciamiento explícito de la Conferencia Episcopal Española que diga NO a la sinrazón de todas las guerras, de toda violencia como la que estamos presenciando todos los días.

Si bien es cierto que hubo una clara postura al respecto sobre la “masacre del ejército israelita en Gaza” y también el Papa León XIV ha hecho ya varios llamamientos a la paz en Oriente Medio se echa en falta que no se haya producido ya otro condenando los ataques de EE.UU. e Israel sobre Irán.

Sea como fuere, tanto si la C.E.E. emite comunicados o no, Iglesia somos también todas las personas bautizadas, creyentes en Dios, Padre de toda la humanidad y allá donde nos encontremos en los ámbitos sociales, políticos, culturales, educativo-docentes, familiares, etc… estamos llamados a ser en primer lugar signos de paz y noviolencia y, en segundo lugar, a expresar abiertamente nuestras convicciones de acuerdo a los criterios que el Maestro de Nazaret y la Palabra desde siempre nos comunicaron: No matarás (Mt.5,21-22; Lc.12,57-59); El que a hierro mata, a hierro muere (Mt.26,51-52); Ama a tu enemigo (Mt.5,43-48; Lc.6,27-36).

Así que... los "comunicados" son importantes pero el compromiso por la paz y noviolencia a diario es mucho más, muchísimo más eficaz y eficiente. Y actuar en coherencia. Es aquí donde nos la jugamos con estas convicciones y nuestra integridad a través de diversas maneras de vivir la paz y noviolencia; por citar algunas:

  • Objeción fiscal, para evitar colaborar con nuestros impuestos en la escalada belicista,
  • Apoyo a los movimientos pacifistas, organizacionesplataformas,... que digan con claridad NO A LA GUERRA.
  • Si queremos tener dinero en los bancos… que éstos ofrezcan garantías de no invertir en la industria militar, banca ética, no banca armada.
  • En el ámbito familiar y escolar, educar en valores tales como la empatía, el respeto absoluto a toda persona, la resolución de conflictos mediante el diálogo atento y respetuoso con la persona y la verdad, labores cooperativas,...
  • Cabría también repensar el mundo laboral y empresarial potenciando el modelo cooperativista como estructura empresarial.
  • Poner en valor la verdad, la honradez, honestidad, la transparencia, la búsqueda del Bien Común,... en el ejercicio de la política, y dejar completamente fuera los "jarabes democráticos", la corrupción y demás actitudes similares que no sólo no hacen bien alguno sino que degradan amplia y profundamente el entendimiento entre los diferentes partidos políticos y demás agentes sociales como los sindicatos, AA.VV., etc.

Santi Catalán
santi257@gmail.com 

PARA AMPLIAR LA REFLEXIÓN:

jueves, 19 de marzo de 2026

Nuestros muertos viven

5 Cuaresma – A (Juan 11,1-45)
Evangelio del 22 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-v-domingo-de-cuaresma_2026-03-22/?occurrence=2026-03-22&nskip=61479

El adiós definitivo a un ser muy querido nos hunde inevitablemente en el dolor y la impotencia. Es como si la vida entera quedara destruida. No hay palabras ni argumentos que nos puedan consolar. ¿En qué se puede esperar?.

El relato de Juan no tiene solo como objetivo narrar la resurrección de Lázaro, sino, sobre todo, despertar la fe, no para que creamos en la resurrección como un hecho lejano que ocurrirá al fin del mundo, sino para que «veamos» desde ahora que Dios está infundiendo vida a los que nosotros hemos enterrado.

Jesús llega «sollozando» hasta el sepulcro de su amigo Lázaro. El evangelista dice que «está cubierto con una losa». Esa losa nos cierra el paso. No sabemos nada de nuestros amigos muertos. Una losa separa el mundo de los vivos y de los muertos. Solo nos queda esperar el día final para ver si sucede algo.

Esta es la fe judía de Marta: «Sé que mi hermano resucitará en la resurrección del último día». A Jesús no le basta. «Quitad la losa». Vamos a ver qué es lo que sucede con el que habéis enterrado. Marta pide a Jesús que sea realista. El muerto ha empezado a descomponerse y «huele mal». Jesús le responde: «Si crees, verás la gloria de Dios». Si en Marta se despierta la fe, podrá «ver» que Dios está dando vida a su hermano.

«Quitan la losa» y Jesús «levanta los ojos a lo alto», invitando a todos a elevar la mirada hasta Dios, antes de penetrar con fe en el misterio de la muerte. Ha dejado de sollozar. «Da gracias» al Padre porque «siempre lo escucha». Lo que quiere es que quienes lo rodean «crean» que es el Enviado por el Padre para introducir en el mundo una nueva esperanza.

Luego «grita con voz potente: Lázaro, sal afuera». Quiere que salga para mostrar a todos que está vivo. La escena es impactante. Lázaro tiene «los pies y las manos atados con vendas» y «la cara envuelta en un sudario». Lleva los signos y ataduras de la muerte. Sin embargo, «el muerto sale» por sí mismo. ¡Está vivo!.

Esta es la fe de quienes creemos en Jesús: los que nosotros enterramos y abandonamos en la muerte viven. Dios no los ha abandonado. Apartemos la losa con fe. ¡Nuestros muertos están vivos!.

José Antonio Pagola
https://www.gruposdejesus.com/5-cuaresma-a-juan-111-45-3/

martes, 17 de marzo de 2026

Onírica

El meu somni no era aquesta realitat.

Volia créixer en un món ple de flors,
on els jocs i els somriures
foren el meu camí.

Però la guerra m’ha despertat
d’aquest somni innocent,
i ara la meua nina també plora
entre la pols i el dolor.

Somie encara amb la pau,
amb un futur diferent,
on els xiquets només hagen
de preocupar-se per jugar.

Perquè la pau és vida,
amor i esperança…
i la pau mai mor.

José Martínez Ruiz (Azorín

(Poema als peus del ninot indultat 2026
de la falla Sueca-Literato Azorín –València-
)

sábado, 14 de marzo de 2026

jueves, 12 de marzo de 2026

Testigo de la verdad

4 Cuaresma – A (Juan 9,1-41)
Evangelio del 15 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lecturas-del-iv-domingo-de-cuaresma-laetare_2026-03-15/?occurrence=2026-03-15&pskip=61474

Hay un rasgo que define a Jesús y configura toda su actuación: su voluntad de vivir en la verdad. Es sorprendente su decisión de vivir en la realidad, sin engañarse ni engañar a nadie. No es frecuente en la historia encontrarse con un hombre así. Jesús no solo dice la verdad. Cree en la verdad y la busca.

martes, 10 de marzo de 2026

Comunicado final de las Jornadas de Justicia y Paz 2026 en Alicante

Las Jornadas de Justicia y Paz apuestan por la noviolencia activa para construir una paz “desarmada y desarmante”.

Tras tres días de encuentro, reflexión y diálogo sobre el presente y el futuro de la paz, las Jornadas “Derechos Humanos, paz y noviolencia” de la Comisión General de Justicia y Paz organizadas conjuntamente con la Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Orihuela-Alicante, concluyen con un compromiso en favor de la noviolencia activa del Evangelio como camino para la construcción de una paz justa y duradera, desarmada y desarmante (Papa León XIV).

lunes, 9 de marzo de 2026

Guerra, presión de algunos evangélicos y el abismo nuclear

Este artículo de Carlos Umaña viene titulado originalmente como "Guerra, religión y el abismo nuclear". Nosotros lo titulamos de la manera que ven por razones de mayor objetividad ya que ni siquiera entre los evangélicos hay unanimidad de pensamiento al respecto, aunque algunos de sus líderes reunidos con Donald Trump quieran incluir a todos en su apoyo a la política de D. Trump.

viernes, 6 de marzo de 2026

Ante la exclusión, trabajo decente

En este 8 de marzo de 2026, Día Internacional de la Mujer, desde la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente alzamos la voz para recordar que no podremos construir una sociedad justa mientras millones de mujeres sigan viviendo en condiciones de exclusión, precariedad laboral y desigualdad.

Este nuevo año pastoral lo iniciamos escuchando con atención la invitación del Papa León XIV, quien nos llamaba a “ser una Iglesia cercana al mundo del trabajo, compasiva y encarnada, para que el anuncio del Evangelio se convierta en presencia concreta de consuelo y esperanza, pero también en palabra profética que recuerde la importancia de garantizar el trabajo para todos”.

jueves, 5 de marzo de 2026

No sabemos saborear la fe

3 Cuaresma – A
(Juan 4,5-42)
Evangelio del 8 / Mar / 2026
Lecturas: https://www.ciudadredonda.org/events/lectura-del-iii-domingo-de-cuaresma-ciclo-a-2_2026-03-08/?occurrence=2026-03-08&nskip=61465  

Tal vez, una de las mayores desgracias del cristianismo contemporáneo es la falta de «experiencia religiosa». Son muchos los que se dicen cristianos y, sin embargo, no saben lo que es disfrutar de su fe, sentirse a gusto con Dios y vivir saboreando su adhesión a Jesús. ¿Cómo se puede ser creyente sin gozar nunca del amor acogedor de Dios?.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Nota de prensa "Día Internacional de la mujer 2026"

Madrid, 04 de marzo de 2026.

NOTA DE PRENSA. Día internacional de la mujer. La brecha digital excluye a miles de mujeres del empleo digno ITD denuncia que la desigualdad adopta formas más sofisticadas, pero igualmente injustas cuando la tecnología se convierte en un filtro que decide quien accede a un trabajo.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) denuncia que no será posible construir una sociedad justa mientras millones de mujeres continúen atrapadas en la exclusión, la precariedad laboral y nuevas formas de desigualdad vinculadas a la digitalización.

martes, 3 de marzo de 2026

El ataque a Irán: un retroceso para la paz y el orden mundial

Agrava la inestabilidad regional, pone en riesgo a los civiles y acelera la proliferación nuclear.

El reciente y masivo ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán marca un punto de inflexión alarmante para la estabilidad en Oriente Próximo y para el ya debilitado orden internacional.

Se presenta como una acción destinada a frenar un supuesto programa de armas nucleares iraní; sin embargo, según agencias internacionales —y según declaraciones previas del propio gobierno estadounidense— dicho programa no está activo en la actualidad. La narrativa oficial se desmorona y deja entrever una motivación más profunda: la búsqueda de un cambio de régimen.

Un golpe a la legalidad internacional y al multilateralismo.

El uso unilateral de la fuerza al margen de la Carta de las Naciones Unidas erosiona las normas que sostienen la seguridad colectiva. El ataque evidencia un doble rasero difícil de ignorar: dos potencias nuclearmente armadas atacan a un Estado que no posee armas nucleares, justo cuando había negociaciones diplomáticas en curso para abordar las preocupaciones sobre su programa nuclear.

Este episodio en curso plantea una pregunta inquietante: Si la fuerza militar puede imponerse sobre la diplomacia, ¿qué valor real conserva el diálogo?. Más allá de los discursos estratégicos, la tragedia central es humana.

lunes, 2 de marzo de 2026

La pasividad también es una forma de decisión pero... ¿nos hace bien?

Carlos Umaña es médico. Y también es Premio Nobel de la Paz.

Ha iniciado un movimiento para pedir al presidente del Gobierno que España firme el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), en un momento en el que el mundo vuelve a asomarse al abismo.

Puedes firmar ahora aquí:
👉 https://generation-zero-nukes.movements.mov/pet/que-pedro-sanchez-firme-el-tpan

Imagen de la petición de Carlos Umaña