lunes, 8 de abril de 2024

Migración, ¿esperanza porfiada?

Con los ojos fijos en Él, en la realidad y la fe. 

Comisión ecuatoriana Justicia y Paz. Carta Nº 231 – 7 abril 2024

“No tengan miedo de mirar a los demás a los ojos porque no son un descarte, sino que también forman parte de la familia humana y de la familia de los hijos de Dios” “…hermanos y hermanas migrantes que representan la carne sufriente de Cristo, cuando se ven forzados a abandonar su tierra, a enfrentarse a los riesgos y a las tribulaciones de un camino duro, al no encontrar otra salida” (Papa Francisco). 

El Ecuador está desbaratándose aceleradamente por todas partes debido a la corrupción galopante, la impunidad delirante, la inseguridad y violencia lacerante; la decadencia de la administración de justicia, así como por la ausencia de fuentes de trabajo, el miedo y desesperanza… La incertidumbre es el “pan de cada día”. Estas y otras causas empujan a miles de ecuatorianos a migrar masivamente, a dejar su patria, cultura, pueblo y familia para “aventurarse” a lo desconocido, como alternativa a la realidad que viven en Ecuador.

Muchos ecuatorianos han migrado mentalmente desde hace varios años atrás. Están esperando la oportunidad para migrar y, cuando la tengan, lo harán sin ninguna duda. Se irán porque casi no tienen nada, pasan hambre y lo único que tienen es un corazón lleno de esperanza. Cogerán su historia y se irán a buscar el futuro.

Según el INEC, en los últimos 20 años han migrado alrededor de 2 millones de personas y han retornado 750 mil. Estamos viviendo el segundo éxodo masivo, el primero fue entre 1999 y 2001 después de la crisis bancaria. En 2022, México registró 22.098 eventos de personas ecuatorianas en situación migratoria irregular. En 2023, la cifra se incrementó a 70.790. Un total de 117.487 ecuatorianos fueron “encontrados” en la frontera de Estados Unidos y México entre octubre de 2022 y septiembre de 2023, según los datos publicados por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. En este mismo periodo se deportaron a 24.936 compatriotas por ingresar de forma irregular.

Los connacionales que deciden migrar de manera irregular caen en manos de “coyoteros” a los que pagan entre 15 mil y 20mil dólares para que los lleven a Estados Unidos, sin ninguna garantía ni seguridad, exponiendo sus vidas a muchos peligros y en ocasiones, falleciendo algunos en el intento. En 2023 por el tapón del Darién (Panamá) cruzaron, desafiando graves riesgos 57.250 ecuatorianos, travesía que es un verdadero viacrucis. A los coyoteros sólo les importa acumular las ganancias ilícitas del tráfico humano.

“Ni los peligros que suponen el tránsito y los chantajes ilegales, ni las crecientes devoluciones o estancamientos en países donde estos hermanos y hermanas no son deseados, disminuyen la atracción de satisfacer las necesidades de empleo y mejores condiciones de vida o, incluso, de una esperada reunificación familiar” (Papa Francisco).

Según CIS-Gallup, el 43% de los ecuatorianos consideran irse del país. Personas de todas las edades, profesionales, estudiantes, trabajadores, desempleados, empleados… averiguan los medios para salir en búsqueda de mejores días, de seguridad, de estabilidad, de ingresos adecuados, lejos del miedo y de la violencia.

Sin embargo, estos compatriotas que migran con tanto sufrimiento, cuando logran llegar a su destino, no se olvidan de su patria y colaboran con la economía del país, enviando remesas que representan en conjunto más de 5 mil millones de dólares al año, recursos fundamentales no sólo para sus familias, sino también para todo el Ecuador. A pesar de este esfuerzo hay políticos que los denigran y no les prestan el apoyo necesario en nuestros consulados y embajadas.

Los diferentes gobiernos nacionales han fracasado en crear condiciones de una vida digna para que todos los ecuatorianos se sientan realizados y sin miedo en el país. La migración masiva sólo se detendrá cuando Ecuador cambie radicalmente y garantice la vida plena para todos, especialmente para los más débiles y vulnerables. #ComuniquemosEsperanza

("Con los ojos fijos en El, en la realidad y la fe" es una publicación de la Comisión ecuatoriana Justicia y Paz, resultado de reuniones periódicas de los miembros de la Comisión para analizar, reflexionar y proponer alternativas, a través de estas cartas).

Articulo original: http://www.justiciaypaz.org.ec/2024/04/carta-no-231-migracion-esperanza.html

Para contactar: cjusticiaypaz@gmail.com y justicia_ypaz@yahoo.com

PARA LA REFLEXIÓN Y LA PRAXIS:

  • Según el artículo ¿cuáles son las causas por las cuales emigran los ecuatorianos?. ¿Qué paralelismos hay entre esas causas y las que tenemos en Canarias y España?.
  • ¿Qué sería necesario para que nadie tuviera que emigrar?, ¿qué medidas estructurales debieran acometer nuestros gobernantes para que la ciudadanía pudiera hallar en el propio suelo condiciones de vida digna?.
  • ¿Qué actitudes necesitamos también adoptar respecto a las personas que vienen a Canarias y España en busca de condiciones de vida dignas?.
  • ¿A qué podríamos comprometernos en nuestros ámbitos de militancia o compromiso social, eclesial o político para promover el desarrollo local y evitar así la emigración de nuestras gentes?.

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